Desconociendo como obra Dios | VIDA CRISTIANA

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Eclesiastés 5:11

«COMO TÚ NO SABES CUÁL ES EL CAMINO DEL VIENTO, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, ASÍ IGNORAS LA OBRA DE DIOS, EL CUAL HACE TODAS LAS COSAS.»

El Juego de Ajedrez fue una de mis aficiones cuando era niño. En este juego de estrategia de dos personas se busca eliminar al contrincante mediante movimientos que van más allá de una jugada sencilla. En el juego se debe aprender a jugar considerando todas las opciones de avance y los posibles resultados de ellos en al menos dos o tres jugadas por adelantado para saber que podría pasar.

El desarrollo del juego es tan complejo que ni siquiera los mejores jugadores (o los más potentes ordenadores existentes) pueden llegar a considerar todas las posibles combinaciones: aunque el juego sólo pueda desarrollarse en un tablero con sólo 64 casillas y 32 piezas al inicio, el número de diferentes partidas que pueden jugarse excede el número de átomos en el universo (Wikipedia).

Cuando miro la obra de Dios y trato de comprenderla me enfrento ante un inmenso «juego de ajedrez», el cuál Dios lo ha iniciado desde la eternidad y lo llevará por la eternidad.

Isaías 40:28.

«¿No has sabido, no has oído que EL DIOS ETERNO ES JEHOVÁ, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y SU ENTENDIMIENTO NO HAY QUIEN LO ALCANCE

Hay tantas opciones en este «juego» del cuál Dios sabe cómo jugarlas muy bien y del cual sólo Él sabe cómo va a terminar. Nada le toma por sorpresa a nuestro Eterno Señor, y todo lo que hace tiene Su bondadoso y justo propósito.

Aunque no entienda lo que haga, sé que puedo confiar en Él.

Romanos 11:33.

«!!OH PROFUNDIDAD DE LAS RIQUEZAS DE LA SABIDURÍA Y DE LA CIENCIA DE DIOS! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!»

Trabajando bajo la bandera de la paz | En el TRABAJO

Pelea VS Paz

Romanos 12:17-18

«No paguéis a nadie mal por mal; PROCURAD LO BUENO delante de todos los hombres. Si es posible, EN CUANTO DEPENDA DE VOSOTROS, ESTAD EN PAZ CON TODOS los hombres.»

En el campo de batalla uno puede tomar DOS posiciones; decidir estar en guerra permanentemente, o buscar la paz.

La bandera de la paz es un instrumento que sirve para traer un «alto al fuego», para que en ese tiempo se llegue a acuerdos  entre  las dos partes, y así detener la batalla y traer paz al conflicto.

Si bien, el conseguir la paz en un conflicto real requerirá de un acuerdo de ambas partes, es también cierto que no puede existir guerra si solo está en conflicto una de las partes. Se necesita de dos partes para una pelea.

En el trabajo puede existir algo parecido.  Podemos encontrarnos ante personas pensamiento diferente,  distinto carácter o metas contrarias; esto puede traer conflictos. Pueden existir personas que buscan crear problemas sin que uno los provoque. Es en ese instante en donde mi actitud puede hacer la diferencia.

El versículo de hoy nos dice que «en cuanto dependa de nosotros» debemos estar es paz con los demás. Yo puedo traer la paz o buscar la paz.

Si tengo un problema con alguien debo buscar la manera de solucionarlo. Si yo soy el problema, debo cambiar mi actitud para que el problema se vaya. Si yo he hecho todo por buscar la paz, y aun así la otra persona no quiere buscar solución al conflicto, entonces ya no depende de mí.

No siempre se podrá solucionar la forma como la otra persona actúe ante mí, debido a múltiples factores, pero, mientras dependa de mí, yo voy a buscar la paz.

No es tanto lo que mi compañero haga por el bien del conflicto, es más lo que yo pueda hacer: «… procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz…»

«Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica, yo sugerí la mejor de todas: La Paz» (Albert Einstein).

«Igualito a su papá» | MATRIMONIO Y HOGAR

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Génesis 5:1-4

“Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que CREÓ DIOS AL HOMBRE, A SEMEJANZA DE DIOS LO HIZO. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y VIVIÓ ADÁN ciento treinta años, Y ENGENDRÓ UN HIJO A SU SEMEJANZA, CONFORME A SU IMAGEN, y llamó su nombre Set. Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.”

Cuando los padres discuten por algo malo que uno de los hijos ha hecho en casa, se escucha decir con frecuencia de uno de ellos: “¡El niño es igualito a ti!”. Hasta cierto punto esta expresión refleja una verdad… “a medias”, porque el hijo es “igualito” a ambos padres.

El día que creó Dios al hombre, Adán tenía la característica de pureza; al igual que Dios era sin pecado. Cuando pecó Adán, cambió su condición y dejó de ser únicamente bueno, y llegó a ser una persona influenciada por el pecado también.

Esta nueva condición no solo afectaría a Adán, sino que trajo el pecado a todos los seres humanos.

 Romanos 5:12

“Por tanto, como EL PECADO ENTRÓ EN EL MUNDO POR UN HOMBRE, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, POR CUANTO TODOS PECARON.”

David, al hablar de su condición de pecado, dice que al ser engendrado en el vientre de su madre adquirió esta nueva naturaleza (Salmos 51:5).

Cada niño que nace adquiere esta nueva condición pecaminosa. El momento que fue creado Adán, él tenía entre sus “semejanzas” las características de pureza de Dios. Cuando los hijos de Adán nacieron, ellos obtuvieron no solo la característica de piedad, sino también la característica para hacer lo malo.

 «“CREÓ DIOS AL HOMBRE, A SEMEJANZA DE DIOS LO HIZO VIVIÓ ADÁNY ENGENDRÓ UN HIJO A SU SEMEJANZA (a la de Adán), CONFORME A SU IMAGEN”»

Cuando uno de los padres vea a su niño hacer una travesura, si podría decir con gran certeza… “¡Igualito a mi pareja, pero también a mí!”.

Nuestros hijos tienen nuestra característica pecaminosa, y el entender esta verdad nos ayudará a corregirlo con amor y verdad, como si lo hiciéramos a nosotros mismos.

Todo niño que hace lo malo necesita nuestra corrección. Corrijámoslos entendiendo que son iguales a nosotros, de pecadores.

Confianza que contagia | VIDA CRISTIANA

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Salmos 40:1-3.

PACIENTEMENTE ESPERÉ A JEHOVÁ, Y SE INCLINÓ A MÍ, Y OYÓ MI CLAMOR. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. PUSO LUEGO EN MI BOCA CÁNTICO NUEVO, ALABANZA A NUESTRO DIOS. VERÁN ESTOS MUCHOS, Y TEMERÁN, Y CONFIARÁN EN JEHOVÁ.”

David fue un maravilloso rey en Israel; trajo prosperidad y protección a su pueblo durante su reinado. Pero estos años de bonanza no llegaron de la nada. Durante el tiempo que recibió la promesa de Dios para ser rey hasta que llegó a serlo pasaron un poco más de 10 años (1 Samuel 16 – 2 Samuel 5).

Fue durante este tiempo en dónde David llegó a conocer a Dios como su esperanza. Mientras que luchó contra leones y osos, derrotó a Goliat, fue protegido de las manos de Saúl, y ganaba batallas contra los filisteos, fue donde llegó a conocer a Dios como su protector.

En el versículo 1 de este Salmo, David nos dice que aprendió a esperar pacientemente en Jehová; esta espera demandaba confianza en Dios en medio de los momentos más difíciles. David estaba seguro que así como Dios lo había cuidado de las fieras del campo, Dios lo cuidaría en cada circunstancia de su vida (1 Samuel 17:37).

Muchos de los Salmos escritos por David hablan de las victorias y los momentos de cuidado que recibió de parte de Dios. Estos Salmos han sido de inspiración para muchos de nosotros. Nuestra fe es reforzada en momentos de lucha y grandes pruebas al leerlos, y estos Salmos nos han ayudado en las tormentas de la vida para seguir confiando en el Señor.

Si has aprendido a confiar en Dios y a esperar en medio de las pruebas, y has visto la mano protectora de Dios en tu vida, por qué no cuentas a otros las maravillas que Él ha hecho. Esto puede ayudar a los demás a creer en Dios y aprenderán a confiar y esperar en Él.

Salmos 40:5 (NVI)

MUCHAS SON, SEÑOR MI DIOS, LAS MARAVILLAS QUE TÚ HAS HECHO. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar.”

Si has sido bendecido por Dios hoy día, deja que otros sepan de las bondades de nuestro Dios. ¡Ellos necesitan escucharlas!

Salmos 40:3 (NVI)

“Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios. AL VER ESTO, MUCHOS tuvieron miedo y PUSIERON SU CONFIANZA EN EL SEÑOR.”

Hacedor de maravillas | VIDA CRISTIANA

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Salmos 72:18-19.

«BENDITO JEHOVÁ DIOS, el Dios de Israel, EL ÚNICO QUE HACE MARAVILLAS. Bendito su nombre glorioso para siempre, y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.»

Las Siete Maravillas del Mundo, mejor conocidas como: Las Siete Maravillas o las Siete maravillas del Mundo Antiguo fueron un conjunto de obras arquitectónicas y escultóricas que los helenos, especialmente los del período helenístico, consideraban dignas de ser visitadas. A lo largo del tiempo distintos autores han  plasmado varios listados, pero el definitivo no se fijó hasta que el pintor alemán Maerten van Heemskrerck realizó en el siglo XVI siete cuadros representando a la Gran Pirámide de Giza construida por los egipcios de la Cuarta Dinastía; los Jardines Colgantes de Babilonia ordenados por Nabucodonosor II; El templo de Artemisa en Éfeso; la Estatua de Zeus en Olimpia esculpida por Fidias; la tumba del sátrapa persa Mausolo en Halicarnaso; el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría erigido por la dinastía ptolemaica. (Wikipedia)

En el año 2007 se realizó un concurso  con el fin de reconocer las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno, con el fin de admirar las estructuras arquitectónicas que se encuentran erguidas en la actualidad. Mismo concurso que fue inspirado en la lista de las siete maravillas del mundo antiguo. Este reconocimiento fue otorgado por la empresa New Open World Corporation.

El versículo de hoy nos habla no de las maravillas, sino del único hacedor de maravillas: Dios.

Muchas veces el hombre realza las obras del mismo hombre, pero la Biblia nos anima a reconocer a Quién hace realmente obras maravillosas.

Dios creó el mundo (Génesis 1:1), Dios creó al hombre (Génesis 1:26-27), Dios trajo el diluvio como castigo del hombre (Génesis 7-9), Dios sacó a Israel con milagros y grandes obras de Egipto (Éxodo 7-14), Dios alimentó a Israel con pan del cielo por 40 años (Éxodo 16), Dios abrió las aguas del Río Jordán para que Su pueblo pase a la Tierra Prometida como por tierra seca (Josué 3). ¡Y la lista sigue interminable!

Sobre todo, Dios envió a su Hijo al mundo para morir en la Cruz del Calvario, para que todo aquel que crea en el sacrificio perfecto de Jesús no vaya al castigo eterno: «infierno», sino, mas bien, tenga la posibilidad de obtener vida eterna: «cielo» (Romanos 6:23). Culpables como somos, Dios fue más allá de nuestro pecado, y nos presenta Su obra gloriosa de redención para darnos eterna salvación a través de Cristo (Hebreos 5:8-9).

Alabemos al Autor de tan grandes y bellas «maravillas».

 ¡A Él sea la gloria, «Amén, y Amén»!

Tomando de ellos pueblo para Su Nombre | Una mirada a las MISIONES

Romanos 10.14

Hechos 15:7, 11-17

“Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros SABÉIS CÓMO YA HACE ALGÚN TIEMPO QUE DIOS ESCOGIÓ QUE LOS GENTILES OYESEN por mi boca LA PALABRA DEL EVANGELIO Y CREYESEN… Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán GRANDES SEÑALES Y MARAVILLAS HABÍA HECHO DIOS por medio de ellos ENTRE LOS GENTILES. Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. Simón ha contado cómo DIOS VISITÓ por primera vez A LOS GENTILES, PARA TOMAR DE ELLOS PUEBLO PARA SU NOMBRE. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES, sobre los cuales es invocado mi nombre.”

El pasaje de Hechos 15 es un texto que nos habla de los problemas que existió en la iglesia del primer siglo; creyentes judíos que tenían ciertos problemas para compartir con gente que eran de características culturales diferentes, tenían un idioma diferente, y que por seguro, tenían rasgos raciales que no se asemejaban a los de ellos.

A primera vista en este pasaje vemos el conflicto, pero también podemos ver las bendiciones presentes a pesar de este conflicto: Los gentiles (“gente diferente”) llegaron a escuchar de Cristo. Jacobo hablando del relato de Pedro nos dice que Dios quiso “tomar de ellos pueblo para su nombre” (Hechos 15:14).

En el plan de la Gran Comisión dado por Jesucristo en Mateo 28:18-20, vemos el deseo de nuestro Señor de llevar el evangelio a todas las naciones. En Hechos 1:8, vemos en detalle el plan de cómo Dios espera que cumplamos nuestra tarea (ir por Jerusalén, por Judea, por Samaria, y hasta lo último de la tierra). Es el deseo de Dios que personas de todas las naciones y lenguas lleguen a conocer el sacrificio de Su Hijo Jesucristo en la Cruz, para que por la fe reciban el perdón de sus pecados y la seguridad del ir al cielo.

 Hechos 26:18

para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; PARA QUE RECIBAN, POR LA FE QUE ES EN MÍ (fe en JESÚS), PERDÓN DE PECADOS y HERENCIA ENTRE LOS SANTIFICADOS.”

Nosotros tenemos una responsabilidad de hablar a los “nuestros” de Cristo (gente de mi ciudad o país); pero también debemos mirar por aquellos que son nuestros “gentiles”, personas diferentes a nosotros física, social, o culturalmente hablando.

Nuestra responsabilidad es esta. Nuestro llamado es claro. Nuestro amor por el Señor y por los perdidos debe ser nuestro ente motivador.

No podemos cumplir la Gran Comisión si no participamos activamente de alguna forma en este proyecto urgente de llevar el evangelio por TODO EL MUNDO (Marcos 16:15).

Te preguntarás: « ¿Y cómo participar activamente de esta obra de alcanzar al mundo para Cristo? »

  • Ora para que Dios lleve más obreros al campo misionero.
  • Ora por aquellos misioneros que talvez conozcas, para que Dios los use y los cuide.
  • Ora para que tu iglesia prepare más personas que puedan ser misioneros.
  • Ora para que Dios te pueda usar como misionero si es Su voluntad.
  • Prepárate para que Dios te use como misionero.
  • Ofrenda fielmente en el programa misionero de tu iglesia.
  • Habla de Cristo a las personas que están a tu alrededor, sean ellos iguales o diferentes a ti.

Dios está llamando a gente de toda raza, lengua o nación para que lo busquen y lleguen a saber de la Salvación por Cristo. Pero también está llamando a personas de todo lado para que participen activamente llevando el evangelio de esperanza a esos que no lo han escuchado (Romanos 10:13-15).

¿Te animas a participar?

Marcos 16:15

“Y les dijo: ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAR EL EVANGELIO A TODA CRIATURA.”

Por tanto serán UNO | MATRIMONIO Y HOGAR

H2O - Pareja

Génesis 2:22-24

“Y de la Costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto ES AHORA HUESO DE MIS HUESOS Y CARNE DE MI CARNE; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. POR TANTO, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, Y SERÁN UNA SOLA CARNE.”

 El agua (del latín aqua) es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). Esta alianza molecular demanda de una unión precisa y única para su existencia. Sin la presencia de una de las partes no puede existir el agua, y no se requiere de otro átomo u otro elemento para que la molécula el agua puede existir. Si el agua llegara a tener la presencia de otro elemento cambiaría su naturaleza.

De la misma manera es el matrimonio. Así como la existencia del agua requiere de la presencia de dos elementos (hidrógeno y oxígeno), la relación del matrimonio requiere precisa y exclusivamente de un hombre y una mujer.

Cuando Dios creó a la mujer de la costilla del hombre (v.22), estaba mostrando este propósito de NECESIDAD, EXCLUSIVIDAD e INDEPENDENCIA en la pareja. Es por ello que el versículo 24 inicia con la expresión “POR TANTO”; la Biblia dando una explicación previa nos introduce  una verdad divina.

La pareja ha sido creada para formar una relación que sólo NECESITA de un hombre y una mujer. La pareja fue creada para vivir EXCLUSIVAMENTE entre solo dos seres (hombre y mujer). Y también fue creada para que viva en INDEPENDENCIA de otras personas, incluyendo los padres (“…dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer”).

Esta verdad viene plasmada de la formación de la mujer.

Su unión llegaría a ser tan estrecha que no sería posible separarla. Es necesaria, porque sin la presencia de uno no existiría la relación. Es exclusiva, porque la presencia de una tercera persona la afectaría. Es independiente, para que pueda actuar con libertad propia y tomar sus propias decisiones sin la intervención autoritativa de otra persona; excepto obviamente, la autoridad y guía de Dios.

H2 + O = AGUA

HOMBRE + MUJER = UNA SOLA CARNE

Marcos 10:8-9.

“… así que no son ya más dos, SINO UNO. Por tanto, LO QUE DIOS JUNTÓ, no lo separe el hombre.”

No lo era, ni aún lo soy | VIDA CRISTIANA

Bebés - Inmadurez

1 Corintios 3:1-3
“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; PORQUE AÚN NO ERAIS CAPACES, NI SOIS CAPACES TODAVÍA, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?”
Cuando era niño, algo que no apreciaba mucho era que me llamen la atención por mi mal comportamiento. Aunque sabía que necesitaba escuchar lo que tenían que decirme; lo que me incomodaba  era saber que ellos se habían dado cuenta de mi mal comportamiento. Los niños actúan tal cual, con muchos actos faltos de buen juicio y llenos de errores.
 
A medida que vamos creciendo, dejamos de hacer las cosas que eran naturales en la niñez y vamos actuando con mayor sensatez.
Otra característica que tiene el niño es su incapacidad de asimilar una alimentación sólida. Pues, desde el mismo día que nace el infante solo puede alimentarse de la leche, pero a medida que va creciendo, su capacidad de asimilación de alimentos va mejorando.
 
No me puedo imaginar cómo sería mi vida actualmente si solo viviera alimentándome de leche nada más y actuando con todos esos actos infantiles de mi niñez.
 
En su Primera Carta a los Corintios, el apóstol Pablo llama la atención a los hermanos de la iglesia por su falta de inmadurez, les dice «porque aún no erais capaces, no sois capaces todavía». Habla de su imposibilidad de entender la Biblia (comer alimento sólido), y que sus actos reflejaban una falta del carácter de Cristo. Les dice: Aún solo se pueden alimentar con leche y que se comportan como personas faltos del carácter de Cristo.
 
  • ¿Aún tenemos problemas en entender la Biblia por nosotros mismos?
  • ¿Aún tenemos problemas con nuestros frecuentes actos faltos de piedad y madurez?
Estos son un par de síntomas de una persona que “no era capaz, y no es capaz todavía”.

Caminemos a la madurez. ¿Por qué no empezar hoy?

  1. Lee la Biblia todos los días.
  2. Ora para poder entenderla.
  3. Obedece lo que ella te dice.
  4. Pídele a Dios que te ayude a cambiar.

Poco a poco vamos a pasar de niños a unos creyentes maduros. Recordemos que Dios está con nosotros en este proceso.

2 Pedro 3:18
Antes bien, CRECED EN LA GRACIA Y EL CONOCIMIENTO de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.”