Participando apropiadamente

Todos debemos ser buenos atletas para el Señor que corremos “en el estadio” de esta vida frente a un público que mira detenidamente nuestro desempeño apropiado, y de esta forma poder llevar el evangelio a toda persona sin que el pecado nos descalifique.

Batalla de Maratón

Pablo, alentando a su hijo en la fe, le recuerda que la vida del creyente es una vida de batallas espirituales y de una carrera, la de madurar en la fe y serle fiel al Señor considerando Su Gracia.