Es hora de hacer compromiso

Cuando reconocemos sinceramente nuestro error, y cuando nos arrepentimos de corazón, es cuando nuestro compromiso al Señor va a darse como un profundo deseo de cambio completo. En ese instante un compromiso debe hacerse para no fallarle. Este acto es una manifestación real de arrepentimiento.

Una retrospección saludable

Busquemos en estos días un tiempo sano, prudente, para poder mirar hacia atrás, al pasado de nuestras vidas, y podremos mirar en todas las cosas que hemos hecho mal, y nos sorprenderemos las veces en que Dios obró de muchas formas. Cuando mire hacia el pasado verá la mano de Dios en todo el tiempo, y se fijará como este examen le dará como resultado un corazón que adora a Dios en agradecimiento por Su fidelidad y misericordia.

Los frutos del convencimiento

Si usted ha pecado, y ha reconocido ante Dios su error pidiendo perdón, no deje que ese sentimiento de culpa lo mantenga oprimido, sin que pueda celebrar el gozo del perdón del Señor. Dios es “bueno y perdonador, y grande en misericordia” (Sal. 86:5); si Él ya lo ha perdonado, pues vaya con confianza a Su presencia y continúe edificando su relación con nuestro Padre Celestial, Él está presto, como el padre del hijo prodigo a restituir su vida sin reparos.

Intencionalmente en Su Palabra

¿Cuál es nuestra actitud cuando nosotros vamos a la Palabra de Dios? ¿Leemos simplemente con el propósito de cumplir un requisito, o ponemos mucha atención a lo que leemos para que la Biblia nos transforme? ¿Se produce adoración antes y después de la lectura de las Escrituras, o solo cerramos las páginas y seguimos nuestra cotidiana vida?

¡Yo no puedo!

¡Yo no puedo!   Salmos 51:10-13 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,Sigue leyendo «¡Yo no puedo!»

¡Poderosísimo! | VIDA CRISTIANA

¡Poderosísimo!   Sofonías 3:14-17 “Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal. En aquel tiempo se dirá a Jerusalén:Sigue leyendo «¡Poderosísimo! | VIDA CRISTIANA»