Todas tienen un valioso rol | MATRIMONIO y HOGAR

Proverbios 14.1

Mateo 1:1-3, 5-6 y 16.

LIBRO de la GENEALOGÍA DE JESUCRISTO, hijo de David, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. JUDÁ ENGENDRÓ DE TAMAR a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram… […] SALMÓN ENGENDRÓ DE RAHAB a Booz, BOOZ ENGENDRÓ DE RUT a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David, y EL REY DAVID ENGENDRÓ a Salomón DE LA QUE FUE MUJER DE URÍAS… […] y Jacob engendró a JOSÉ, MARIDO DE MARÍA, DE LA CUAL NACIÓ JESÚS, llamado el Cristo.”

 

De una manera muy particular, el Nuevo Testamento a través del Evangelio de Mateo inicia con sus primeras líneas destacando singularmente a 5 mujeres que formaron parte de la extraordinaria genealogía de Jesucristo: Tamar, Rahab, Rut, Betsabé (“la mujer de Urías”), y por su puesto María, la madre de Jesús.

Interesante es ver como Mateo, un judío, ingresó a mujeres en la lista de la genealogía de Jesucristo siendo esto completamente inusual. En la cultura judía no era común resaltar a una mujer, comúnmente eran ignoradas.

Otra particularidad de esta inclusión es que NO TODAS estas mujeres fueron virtuosas o piadosas en alguna etapa de sus vidas. Tamar jugó al papel de ramera sin serlo por la negligencia de Judá (Génesis 38). Rahab fue la mujer ramera en Jericó que por fe en Dios libró a los espías enviados por Josué (Josué 2). Rut fue una mujer inicialmente pagana (moabita) que por amor y fidelidad a la familia de su esposo fallecido siguió y sirvió a su suegra Noemí (Rut 1 – 4). Betsabé concibió un hijo en adulterio cuando David la tomó a la fuerza (2 Samuel 11). Y para María, al inicio de su gestación fue considerada adultera por parte de su esposo José porque desconocía su concepción milagrosa (Mateo 1:18-25).

Pero la Biblia es un Libro inspirado por Dios (2 Timoteo 3:16), y como tal con autoridad y propósito. Dios incluyó en esta lista a estas mujeres por varios propósitos:

– En un Evangelio enfocado a los judíos como lo es Mateo, Dios quiso resaltar el papel de la mujer dentro de la providencia y el plan eterno de Dios.

– Como madres cumplieron un rol precioso de llevar en sus vientres a sus hijos por nueve meses, y luego alimentar y cuidar a quienes formarían parte de una línea ancestral de Alguien que cambiaría la historia y la vida del hombre para siempre.

– A pesar de sus vidas, ellas tuvieron la oportunidad por parte de Dios para cumplir con Sus propósitos, manifestando así Su misericordia y perdón.

Es claro que el rol de MADRE es resaltado y valorado por Dios a través de Su Palabra. Es nuestro deber hacer lo mismo. Las madres cumplen con amor y gran empeño una magnifica tarea en nuestras vidas. Sus cuidados diarios y constantes son una muestra del amor de Dios por nosotros. ¿Cómo no valorar a nuestras madres cada día?

Si usted es madre, recuerde que Dios le ha brindado un importante rol en la vida de sus hijos al igual que a Tamar, Rahab, Rut, Betsabé y María. Recuerde que no hay ser humano perfecto (Romanos 3:10-12), pero si valioso dentro del ETERNO PLAN DE DIOS. Su rol es ser una madre que glorifique a Dios.

 

«Señor, gracias por las madres, ellas cumplen un papel fundamental dentro de Tu Plan»

 

Proverbios 14:1

LA MUJER SABIA EDIFICA SU CASA; mas la necia con sus manos la derriba.”

Fruto de paz | VIDA CRISTIANA

Santiago 3.18

Santiago 3:13-18

“¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y EL FRUTO DE JUSTICIA SE SIEMBRA EN PAZ PARA AQUELLOS QUE HACEN LA PAZ.”

 

Visitando una cárcel importante un grupo de hermanos que venían de visita querían participar en las actividades que se daban en una pequeña iglesia de internos que existía dentro de la cárcel. La iglesia estaba a cargo de un interno que trataba de llevar adelante la obra. A la misma cárcel llegaba otro grupo de hermanos que trataban también de colaborar con la misma iglesia.

El líder de la comunidad de internos tenía cierto aprecio ante uno de los grupos que los visitaban, pero no tanto al otro grupo. Por varias semanas trataron de trabajar juntos, pero el ambiente era tenso a causa de ciertas diferencias. Finalmente, uno de los dos grupos tuvo que desistir de la idea de participar pues no había paz.

El ser humano está afectado por los celos, las contiendas, la falta de buen temperamento, la mentira, el orgullo, etc. Todas estas manifestaciones de la naturaleza pecaminosa del hombre afectan terriblemente en la manera de cómo nos relacionamos con otros.

Santiago nos dice que estas manifestaciones son “terrenales, animales, diabólicas y “de lo alto. Al contrario “la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”.

Los intereses personales, las perspectivas individualistas, y otros factores negativos pueden afectar nuestras relaciones, aún dentro de una iglesia. Como personas debemos aprender a relacionarnos apropiadamente para ayudarnos mutuamente.

Todos vivimos en relaciones familiares, laborales, y aún dentro de una iglesia; nuestra meta siempre debe ser la armonía. Antes de continuar con esa ‘batalla’, deberíamos analizar las causas de esa contienda, puede ser que dentro de nosotros está el problema. Recordemos que nuestra naturaleza pecaminosa siempre se interpondrá en las relaciones con otros. Muchas veces dentro de nuestra mente estará esa aparente ‘sabiduría’ que nos convencerá que nuestra perspectiva es correcta, cuando puede ser que no lo sea.

Si no hay paz algo está mal. Antes de continuar deberíamos reflexionar y orar a Dios para que nos ayude a ver la verdadera causa del conflicto, puede ser que esté en nosotros. Ore para que Dios le ayude a encontrar la manera de manejar apropiadamente el conflicto. Ore para que ambas partes trabajen en pro de la paz y el bien común porque “el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz”. No hay nada más bello que poder convivir en armonía con los demás, pero es obvio que dentro de nosotros existe una naturaleza que siempre nos llevará a destruirla.

«Señor, otórgame sabiduría de lo alto para ser un activo pacificador»

 

Mateo 5:9

BIENAVENTURADOS LOS PACIFICADORES, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”

“Estad por Cristo firmes” | Una mirada a las MISIONES

Efesios 1.22-23

Efesios 1:15-23

“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; Y SOMETIÓ TODAS LAS COSAS BAJO SUS PIES, Y LO DIO POR CABEZA sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

 

Para todos los creyentes que participan activamente en la obra, y en especial aquellos pastores y misioneros que con amor y ahínco trabajan día a día en la expansión del Reino de Dios, es de importancia recordar que estamos en una tarea espiritual sumamente valiosa, misma que la inició Jesucristo (Mateo 16:18).

Pero para la Iglesia, la tarea no sería sencilla; desde sus inicios y hasta el final de su era siempre encontrará oposición que querrá detener su expansión e irá en contra de la autoridad dada a ella por el mismo Señor. Esto ha sido una realidad desde la primera iglesia en Hechos 3 hasta el día de hoy. Esta oposición es evidente y constante.

La oración de Pablo es para que Dios de a la iglesia un mayor entendimiento de quien es Él y de la esperanza a la que hemos sido llamados. Además, que podamos comprender las riquezas de nuestra herencia en Cristo y del poder de Dios que opera en nosotros, mismo poder otorgado por el Espíritu Santo y que resucitó a Cristo. Ahora Cristo, la Cabeza de la Iglesia, está sentado a la Diestra de Dios y tiene completa soberanía sobre todo y todo está bajo Sus pies.

La iglesia ha sido enviada con la autoridad de Cristo a cumplir una tarea colosal (Mateo 28:18-20). Pero recordemos que nuestra tarea no es sencilla, que la oposición es constante, que los desafíos estarán presentes; a pesar de ello debemos continuar cada día en esta gloriosa batalla llevando la luz a donde solo hay oscuridad, esperanza en donde solo hay desconsuelo, paz a donde solo hay aflicción, y vida a donde solo se halla muerte.

Trabajemos con firmeza y determinación llevando la verdad y levantando la Cruz en alto, hay mucho por hacer hasta que venga nuestro Señor. Al igual que Pablo, nosotros también oremos para que Dios nos ayude a cumplir esta tarea, para que continuemos cimentados en estas verdades luchando hasta el final. Sí, la Iglesia de Cristo está en batalla espiritual, pero segura es la victoria con Él por “Capitán”.

 

«Señor, gracias por Tu Iglesia y la autoridad otorgada a ella»

 

“Estad por Cristo firmes”

¡Estad por Cristo firmes,
soldados de la cruz!
Alzad hoy la bandera,
en nombre de Jesús.
Es vuestra la victoria,
con él por Capitán;
Por él serán vencidas
las huestes de Satán.

¡Estad por Cristo firmes!
os llama él a la lid;
¡Con él, pues, a la lucha,
soldados todos id!
Probad que sois valientes,
luchando contra el mal;
Es fuerte el enemigo,
mas Cristo es sin igual.

¡Estad por Cristo firmes!
las fuerzas vienen de él;
El brazo de los hombres
es débil y es infiel.
Vestíos la armadura,
velad en oración;
Deberes y peligros
demandan gran tesón.

LETRA: George Duffield, 1858.

Es la actitud | Un rayo de SABIDURÍA

Proverbios 15.15

Proverbios 15:15

Todos los días del afligido son difíciles; MAS EL DE CORAZÓN CONTENTO tiene un banquete continuo.”

 

La seguridad de una felicidad completa y una vida libre de dificultades aquí en la tierra nunca fue prometida al hombre después del pecado. Al contrario, desde el mismo momento que pecó el hombre le fue dado como castigo una condición de vida difícil (Génesis 3:16-18). Además, a causa del pecado, los pecados de otros nos afectarán a nosotros también (Génesis 4:1-12). Jesucristo nos dijo claramente que en esta vida habrá aflicciones, aún para los hijos de Dios (Juan 16:33).

Todos sabemos que esta vida está llena de dificultades a las cuales debemos aprender a enfrentar. La manera cómo lo hacemos será la clave. Podemos hacerlo con un espíritu positivo o negativo. Es claro que la actitud correcta será un pilar fundamental en la manera como sortearemos nuestros momentos difíciles.

La amargura, la tristeza, la autocompasión, el desconsuelo, entre otros sentimientos nos afectan tanto que alteran negativamente nuestra capacidad de reaccionar ante el problema. La amargura hará que me disguste contra todos y todo; la tristeza me llevará a la depresión y al abandono; la autocompasión afectará mi autoestima y me hará pensar que yo soy el “único” que sufre y que “nadie” me comprende; mientras que el desconsuelo no permitirá que siga luchando en la vida porque no veo con fe y esperanza algo mejor adelante.

Si usted se ve muy afectado por estos sentimientos negativos sabrá que su vida parecerá un continuo “velorio”. Si los problemas siempre van a estar ahí, entonces debemos aprender a estar contentos, porque el de “corazón contento tiene banquete continuo”.

La diferencia no la hará la ausencia del problema ni la solución del mismo, sino la actitud. Es el contentamiento lo que cambia la manera cómo vivimos con o sin los problemas.

Pablo nos dice que aprendió a vivir en contentamiento en medio de las limitaciones y de las abundancias (Filipenses 4:11-12). No era lo que tenía, sino cómo lo recibía. Pero el contentamiento, al ser aprendido, no es algo natural en el hombre, sino que es un proceso de acumulación de conocimientos (aprendizaje). Pablo llegó a conocer que en medio de todo momento difícil Dios estaba con él (Hechos 23:11). Llegó a conocer que todo lo que permitía Dios tenía un propósito (Romanos 8:28). Llegó a conocer que por más difícil que sea el momento Dios lo fortalecería (Filipenses 4:13). Llegó a conocer que Dios no le concedería todo lo que pedía porque el Señor quería glorificarse en él aún en el dolor (2 Corintios 12:9-10).

Para que podamos enfrentar los problemas, debemos conocer que Dios está con cada uno aún en los momentos más oscuros y tormentosos de nuestras vidas. Si usted conoce eso, entonces viva contento con lo que vive, pues Dios lo ha dispuesto así, y Su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

No es la ausencia o existencia del problema, mucho menos el tamaño de este, lo que debe cambiar en nosotros; es nuestra actitud de contentamiento la que nos ayudará a ver un “banquete” en un vaso con agua y un pedazo de pan en un sol tormentoso o en una tarde lluviosa.

 

«Señor, Tu presencia y providencia me es suficiente para estar en constante contentamiento»

 

Habacuc 3:17, 18

“Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; CON TODO, YO ME ALEGRARÉ EN JEHOVÁ, Y ME GOZARÉ en el Dios de mi salvación.”

Por el bien de ellos | MATRIMONIO y HOGAR

Romanos 15.2

Romanos 15:1-3

“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y NO AGRADARNOS A NOSOTROS MISMOS. CADA UNO DE NOSOTROS AGRADE A SU PRÓJIMO EN LO QUE ES BUENO, PARA EDIFICACIÓN. PORQUE NI AUN CRISTO SE AGRADÓ A SÍ MISMO; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.”

 

Aunque este pasaje trata la manera como debemos relacionarnos con personas de diferentes grados de espiritualidad y comportamiento en nuestra relación con Dios; nos otorga varios puntos que podría ayudarnos a evaluar lo qué, cómo, por qué, y por quién hacemos algo para agradar a otros y a nosotros mismos.

Debemos iniciar definiendo la palabra agradar, y esta significa complacer en algo, gustar o caer en gracia. Es hacer algo que vaya a traer aprobación o beneficio a alguien. Y cuando se trata de la familia, este principio debe ser uno de los motivadores esenciales de nuestras acciones.

“No agradarnos a nosotros mismos”: Todo lo que hagamos debe ser hecho de forma generosa o altruista, y no egocentrista. Siempre estaremos expuesto a nuestro ego, y pensar o actuar en función de nuestros beneficios y gustos siempre serán nuestras ocultas motivaciones a causa del pecado. Esto puede llevarnos hacer cosas que buscaran una autosatisfacción, y hay que tener cuidado.

“Cada uno de nosotros agrade a su prójimo”: Hay varias formas de agradar; entre ellos está un comportamiento suave y alegre, no brusco o enfadoso, evitando siempre el agravio. Podemos agradar en la manera como velamos por sus intereses, pensando en lo que ellos desearían o necesitan. Podemos agradarles con afecto físico o con palabras de ánimo y apreciación. Hay muchas formas de llegar a agradarles, y todas muy necesarias.

“En lo que es bueno”: El problema en que podemos caer muchas veces al desear agradar es caer siendo muy contemplativos o generosos con nuestros actos, y no todos ellos son beneficiosos. Tener un correcto discernimiento de lo que puedo hacer por agradar sin perjudicar la piedad o santidad de mi familia será lo apropiado.

“Para edificación”: Algo que siempre será agradable para ellos es que tratemos de hacer cosas para su edificación, sean estas actividades propias nuestras que hagamos o cosas que reciban nuestro apoyo a lo que ellos hacen. Todo lo edificante siempre será apreciado tarde o temprano.

“Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo”: Nuestro ejemplo siempre será seguir al Señor Jesucristo. Agradar desde este punto de vista es dejar a un lado nuestros propios intereses o necesidades por buscar el beneficio de la persona a quien deseo bendecir, es una manifestación profunda de amor ágape.

Entonces podemos decir que agradar a mi familia será hacer todo lo posible que beneficie y edifique a mis seres queridos. Sería darlo todo en función de manifestarles mi amor por ellos dejando a un lado mi vida e intereses, buscando siempre maneras creativas y apropiadas de complacerlos y estar en gracia con ellos, de tal manera que nuestro tiempo compartido sea un tiempo que a todos nos guste tener.

Agrade bíblicamente a su esposa o esposo, a sus hijos, a sus padres, a todos en general; y será bendecido al tiempo que los bendice.

 

Romanos 15:5-6

“Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.”

Afectado por la angustia | VIDA CRISTIANA

Juan 11.40

Juan 11:1, 3-4, 17, 20-27, 38-39

“Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. […] Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. […] Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. […] Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa. Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo. […] Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.”

 

La angustia es el sufrimiento o la preocupación provocados por un peligro o amenaza. Es un miedo a veces formado sin un real fundamento que lleva a la persona a un estado de nerviosismo e intranquilidad.

Marta estaba angustiada por la muerte de su hermano Lázaro, el desconsuelo de su temporal partida la había conducido a desesperarse y a reaccionar ante el Señor. Le pregunta el por qué no había llegado a tiempo para salvar a su hermano; le da una declaración de fe indicando que sabía que Dios podía escuchar Su oración, pero sin seguridad de que es lo que Dios haría en este caso. Para Marta su hermano resucitaría para la eternidad, mas no que volvería a vivir. Jesucristo le pregunta si cree en la resurrección y la respuesta de Marta es la declaración de que Jesús es el Mesías.

Cuando Jesucristo se acerca a la tumba para revivir a Lázaro, Marta le cuestiona su accionar recordándole que ya el cuerpo debe estar descomponiéndose por el tiempo y Jesucristo le hace la pregunta de aclaración: “¿No te he dicho…?” (Juan 11:40).

Jesucristo trababa de consolar a Marta con verdades sobre lo que pasaría con Lázaro y el propósito de su temporal muerte, le dice que Lázaro se levantaría de los muertos y que a través de este milagro daría la gloria a Dios, pero la angustia afectó el entendimiento de ella ante las declaraciones de Jesús y por ende las preguntas hechas por el Señor no eran apropiadamente respondidas. La angustia también afectó la fe de Marta, ya que cuando Jesús estaba por revivir a Lázaro, ella mira sin comprender lo que Jesús estaba hacienda.

La angustia ante las crisis nos puede afectar tanto que podemos perder el control de nuestras acciones, disminuye nuestro entendimiento y hacen que la fe nos falte.

Aprender a enfrentar con tranquilidad las crisis nos ayudará mucho. Pidamos ayuda a Dios para tener paz, oremos para que Dios nos ayude a escucharlo cuando nos hable por medio de Su Palabra en esos instantes, aprendamos a confiar en el Señor y a mirar con fe lo que Él vaya hacer.

 

«Señor, necesito paz y entendimiento para enfrentar apropiadamente las crisis de fe, ¡Ayúdame!»

 

Juan 11:40

“Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

Has silencio y pon atención | VIDA CRISTIANA

1 Samuel 3.10

1 Reyes 19:9-13

“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y TRAS EL FUEGO UN SILBIDO APACIBLE Y DELICADO. Y CUANDO OYÓ ELÍAS, CUBRIÓ SU ROSTRO CON SU MANTO, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?»

 

Para trabajar en fábricas donde se elabora con maquinarias que hacen mucho ruido se requiere utilizar protectores contra ruidos para evitar daños en el sistema auditivo. Con frecuencia estas empresas, para asegurarse que se están otorgando una protección adecuada a los trabajadores realizan exámenes médicos con el fin de determinar la salud auditiva de sus empleados.

Estas pruebas requieren ser hechas en lugares exentas de ruido, se utiliza equipo de audífonos apropiados para enviar a través de ellos sonidos casi imperceptibles para medir la capacidad auditiva. La máquina envía sonidos con frecuencias muy bajas y de diferentes decibeles para ver el grado de daño de sentido auditivo. El silencio y la atención son necesarias para obtener un resultado real de la capacidad auditiva del empleado. En nuestra vida espiritual muchas veces deberíamos hacernos una evaluación auditiva también.

Elías había venido huyendo de Acab después que el profeta había presenciado un evento sin precedente: Fuego había caído del cielo sobre el altar empapado de agua. Para Elías no era la primera vez que miraba fuego, tampoco el viento fuerte; pero ninguno de estos eventos notorios en la cueva eran señales del obrar de Dios. Fue un silbido apacible y delicado lo que atrajo la atención del profeta y supo que era Dios.

En el A.T. Dios no solo actuó por medio de fuerzas naturales, uso una asna para hablar con Balaam (Números 22:21-34); con Moisés utilizó una zarza ardiente (Éxodo 3:1-4); y al profeta Samuel lo despertó de madrugada (1 Samuel 3:1-10). Actualmente Dios nos habla por medio de Su Palabra, la oración, las circunstancias y otros miembros de la iglesia (en ese orden). Dios no ha dejado de hablarnos para comunicarnos Su voluntad; el problema es que estamos tan ocupados que no nos damos cuenta que Dios está queriéndonos decir algo.

Nuestro tiempo de oración y de le lectura de la Biblia son vitales en nuestra vida cristiana, pero Dios puede usar un mensaje de texto, un versículo de la Biblia visto en internet, una predicación, el consejo de un amigo, etc.; para revelarnos Su voluntad. Nuestro deber es estar siempre atentos a todo acontecimiento que se nos presente, puede ser el mismo Dios que nos quiera revelar Su voluntad. ¿Está escuchando a Dios hoy? ¡Ponga mucha atención, talvez quiera decirle algo!

 

«Señor, ayúdame a estar siempre atento a lo que Tú me quieras decir»

 

1 Samuel 3:10

“Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.

Exhortación, característica en el sabio | Un rayo de SABIDURÍA

Proverbios 15.12

Proverbios 15:12

EL ESCARNECEDOR NO AMA AL QUE LE REPRENDE, ni se junta con los sabios.”

 

Es conocido el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres” que hace referencia a que una persona puede ser evaluada por el tipo de amistades que tiene. Haciendo un análisis de quienes son las amistades se podrá determinar el tipo de gustos, actividades, comportamiento y otras características propias de la persona. Amós no dice que nadie puede andar con otra persona si no estuvieren de acuerdo (Amós 3:3).

Cuando hablamos del comportamiento espiritual este principio puede ser aplicado eficazmente. Una persona que no desea ser reprendida buscará personas que tengan el mismo comportamiento pecaminoso, pues ellos no le reprenderán por lo que hace. Por el contrario, la persona sabia buscará siempre escuchar una debida exhortación para edificar su vida.

La razón por la que el escarnecedor se aleja del sabio que lo exhorta es porque sus obras son malas y no desean estar cerca de la luz para que esas obras no sean reprendidas, es una reacción natural de la “fotofobia” espiritual (Juan 3:20). El sabio por el contrario busca estar cerca de las personas que pueden ayudarle con las exhortaciones, porque entienden que su vida será mejor a medida que pasa tiempo con ellos (Proverbios 27:17).

Es claro entonces que dependiendo de las amistades que tengo y con quienes frecuento más demostrarán el tipo de persona que soy y son. Este principio puede servirme para evaluarme al mismo tiempo que evalúo a mis amistades.

Si las personas con quienes paso el mayor tiempo no son personas que me ayudan a edificar mi vida, sino que al contrario me llevan a alejarme de la piedad, es obvio que yo soy uno de ellos.

Si una persona sabia viene y me dice que debo cambiar mi vida y no la escucho o la rechazo, entonces es claro que yo soy una persona que se burla de la piedad y busca estar en pecado.

Si las personas que me rodean son personas que se edifican con mi vida y que edifican al mismo tiempo la mía, quiere decir que estoy pasando tiempo con personas sabias, y por ende yo soy sabio al igual que ellos porque “el escarnecedor no ama al que le reprende, ni se junta con los sabios”.

Pero para exhortar hay que también ser sabio. La reprensión debe ser con prudencia, sabiendo que las otras personas, al igual que yo, son imperfectas (Gálatas 6:1) y que en cualquier momento yo también puede hacer mal (1 Corintios 10:12). Debo recordar que la exhortación debe ser hecha “por amor” (Romanos 12:9) y “con amor” (Colosenses 3:14); midiendo apropiadamente las palabras (Proverbios 12:18, 25:11).

Entonces podemos decir que sabio no solamente es la persona que pasa tiempo con otros sabios para edificar su vida, sino que el sabio también será evaluado en la manera como exhorta a otros apropiadamente. No se trata de exhortar únicamente, sino de saber exhortar.

 

«Señor, ayúdame a encontrar personas que me edifiquen y a edificar la vida de las personas»

 

Proverbios 27:17 (TLA)

“Para afilar el hierro, la lima; para ser mejor persona, el amigo.”