«Hogar cristiano» | MATRIMONIO y HOGAR

Salmos 95.6

Salmos 95:6

VENID, ADOREMOS Y POSTRÉMONOS; ARRODILLÉMONOS DELANTE DE JEHOVÁ nuestro Hacedor.”

 

“Hogar Cristiano.”

Donde el ruego al Señor se hace frecuente
Y la Biblia es leída reverente;
Do las obras expresan fe viviente,
¡Allí existe el hogar!

Do los padres, los hijos, los hermanos
En estrecha amistad unen sus manos;
Do no existen querellas ni odios vanos,
¡Allí es puro el hogar!

Do la luz del amor brilla piadosa,
Donde esplende la Biblia luminosa,
Y la oscura maldad huye medrosa,
¡Es glorioso el hogar!

Do nunca se escuchan voces crueles,
Ni destilan los odios negras hieles,
Pero oyen de amor, cánticos fieles,
¡Es glorioso el hogar!

Donde reinan la paz y la armonía,
Donde no hay más tinieblas, sino día;
Y se escucha una alegre melodía,
¡Es precioso el hogar!

Donde Cristo es el huésped amoroso
Y se escucha su voz plena de gozo;
Do no viste el orgullo desdeñoso
¡Es cristiano el hogar!

—Heraldo Cristiano.

 

Este hermoso poema expresa un anhelo de muchos de los hogares cristianos. Y la verdad que es posible llegar a convivir en tan armonioso y precioso hogar. Dios diseño el hogar para algo igual, y es, por cierto, Su gran deseo. Pero todo esto se puede dar solamente cuando todos y cada uno de los miembros del hogar ponen a Dios en primer lugar en sus vidas.

El salmo utiliza varias palabras que nos pueden guiar a conseguir este precioso sueño:

VENID, habla de una acción conjunta en unánime decisión de hacer algo. Como miembros de familia debemos venir todos juntos ante la presencia de Dios. Si uno de los miembros del hogar falta diariamente a esta importante cita familiar con Dios, no habrá esa unidad que de todos se espera. Un solo miembro de la familia alejado de Dios traerá la discordia.

ADOREMOS, Dios debe ser nuestro primer y más importante amor. Antes que amar a mi pareja, a mis hijos, a mis padres, o mis hermanos; mi adoración más importante debe ser al Señor nuestro Hacedor. El primer mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas (Mateo 22:37-38).

POSTRÉMONOS, es ponernos en reverencia ante Dios, y viene de la palabra hebrea “kara” (H3766). Esta palabra hace más referencia al acto de adorarle de rodillas. Es símbolo de reconocimiento de Su Divinidad y Majestad. Dios debe gobernar nuestra voluntad, y sólo en postración de corazón le manifestaremos nuestro completo sometimiento.

ARRODILLÉMONOS, es igualmente postrarse, pero con el propósito de recibir una bendición, así lo expresa la palabra hebrea “barak” (H1288). La primera vez que se utiliza esta palabra en la Biblia es utilizada en el momento que Dios bendice al hombre por vez primera: “Y los bendijo (barak) Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla…” (Génesis 1:28). – Paréntesis añadido

Si todos viniéramos a adorarle a Dios postrados ante su presencia de seguro que las bendiciones vendrán del cielo transformando la familia en un verdadero HOGAR CRISTIANO.

Pida a Dios, ore cada día, promueva el altar familiar y la obediencia de todos los miembros al Señor; y Él de seguro bendecirá su vida y la de su familia de maneras inimaginables.

 

De nosotros primero serán las acciones,
De Dios entonces vendrán las bendiciones.

«Dios, te ruego por mi familia para que todos vengamos a postrarnos en adoración ante Tus pies para que podamos recibir con gratitud tus maravillosas bendiciones»

 

Deuteronomio 7:9

“Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.”

Procurando con placer Su presencia | VIDA CRISTIANA

Salmos 27.4

Salmos 27:4

“Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová TODOS LOS DÍAS de mi vida, PARA CONTEMPLAR LA HERMOSURA DE JEHOVÁ, Y PARA INQUIRIR EN SU TEMPLO.”

 

El Tabernáculo fue para los israelitas el lugar en donde se manifestaba la Gloria de Dios en medio de ellos. Dentro tenía en Arca del Testimonio que se encontraba en el Lugar Santísimo, la parte más íntima e importante del Tabernáculo, justo detrás del velo que lo separaba del Lugar Santo.

En el Tiempo de David todavía se mantenía al Arca dentro del Tabernáculo, pero fue el rey quien decidió construir un templo para llevar ahí el Arca y de esta manera dar un nuevo significado a la presencia de Dios en Jerusalén.

A partir de Salomón, y ya construido el Templo de Jerusalén, el Arca fue ubicada igualmente en el nuevo Lugar Santísimo, e igualmente puesto detrás de un velo más imponente que separaba este cuarto del Lugar Santo.

En el tiempo de Jesús la existencia de este Templo, que fue reconstruido posteriormente a causa de serios daños causados por las guerras e invasiones, era el lugar que el pueblo seguía visitando para estar ante la presencia de Dios, pero una vez muerto Jesucristo, el simbolismo y la importancia del Lugar Santísimo y del Arca dejaron de tener tal importancia.

La Biblia nos enseña que el velo del templo representaba la “carne” de Jesús, y una vez muerto Cristo, esa separación que existía entre Dios y el hombre dejó de existir, pues al ser rota esa “carne” ya no existe separación. Cuando Cristo murió en la Cruz, literalmente el velo del templo se rompió en dos a causa del gran temblor, dando fin al valor del templo físico (Mateo 27:50-51).

Pero Moisés entendió que este lugar en la tierra era únicamente un “modelo a escala” del verdadero lugar celestial donde habita la misma presencia de Dios (Hebreos 8:5). Jesucristo, siendo nuestro Sumo Sacerdote, ingresó a presentar Su sacrificio por el pecado del hombre, y una vez hecho esto, ahora todos se pueden acercar a la presencia de Dios por la fe en Él, porque ha sido “quitada” la separación que teníamos de Dios a causa del pecado (Hebreos 9:23-26).

Por medio de la fe en Jesucristo todos podemos entrar ante la presencia de Dios para “inquirir” en Su templo y “contemplar” Su hermosura. Inquirir significa “procurar con placer”, y todos los creyentes tenemos acceso directo a la presencia de Dios para participar de una comunión íntima y directa con Dios. ¿Ya está disfrutando diariamente de tan incomparable presencia?

 

«Señor, no habrá mejor lugar que estar cada día ante Tu presencia»

 

Hebreos 10:19-22

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo POR LA SANGRE DE JESUCRISTO, POR EL CAMINO NUEVO Y VIVO QUE ÉL NOS ABRIÓ través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, ACERQUÉMONOS CON CORAZÓN SINCERO, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.”

Contaminación total | VIDA CRISTIANA

Salmos 14.3

Salmos 14:1-3

“Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; NO HAY QUIEN HAGA EL BIEN. Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. TODOS SE DESVIARON, a una se han corrompido; NO HAY QUIEN HAGA LO BUENO, NO HAY NI SIQUIERA UNO.”

 

 

En la industria alimenticia se requiere alcanzar ciertos estándares de calidad que protegen la salud del consumidor al presentar un producto apto para el consumo libre de contaminación. Constantemente se escucha en las noticias que algún producto que estaba en el mercado tuvo que ser retirado de su venta porque se descubrió que estaba contaminado.

Las leyes de protección al consumidor obligan a las compañías a retirar el producto porque representan un riesgo para la salud de los consumidores. Basta con encontrar a un solo artículo contaminado se determina que todo el lote está afectado.

En la vida espiritual existe el mismo principio. Después del pecado de Adán y Eva toda la humanidad ha sido contaminada con el pecado (Romanos 5:12). Como nos dice David en su salmo todos “nos hemos corrompido”. No hay hombre que no peque, no hay hombre que literalmente sea libre de pecado.

Aunque no sea perceptible ante nuestra conciencia, nuestros actos pueden estar contaminados con nuestro pecado. Cada frase que diga, cada acto que haga, cada pensamiento que pase por mi mente tiene la posibilidad de ser afectado por el pecado que mora en mí. No necesariamente todo acto nuestro es pecaminoso, pero las posibilidades de pecar presentes, y entre más lejos estemos de Dios nuestra tendencia a pecar se incrementa a causa de nuestra corrupción.

Pablo sabía que había una lucha interna con la cual batallaba constantemente; en su corazón había el profundo deseo de hacer lo bueno, pero el pecado que moraba en él lo llevaba a pecar (Romanos 7:14-23). Entonces, ¿Por qué creemos algunos que no somos malos? Tal vez es porque quisieras creerlo así, pero no lo somos, nadie lo es, “NO HAY NI SIQUIERA UNO”. Pero hay esperanza para el hombre.

Dios entendiendo nuestra maldad nos ofrece, por medio de Cristo, el perdón de nuestros pecados como una gracia (Efesios 1:7). La sangre derramada en la Cruz quitaría la condenación a causa de nuestra maldad para siempre para todo aquel que cree en Jesús (Hebreos 9:24-28).

A parte de la liberación eterna de la consecuencia del pecado del hombre, Dios ofrece a todo aquel que lo busca arrepentido dar perdón de los pecados diarios para aquellos que han aceptado ya a Cristo (1 Juan 1:9). Y yendo más allá, Jesús nos ofrece liberación de la esclavitud del pecado a través de la obediencia a Su Palabra (Juan 8:31-36).

Si bien el pecado ha contaminado al hombre, por medio de Cristo podemos ser librados de esa horrenda contaminación.

 

«Señor Jesús, gracias a Ti puedo ser libre del pecado, ayúdame a vivir en esa libertad»

 

Juan 8:36

“Así que, SI EL HIJO OS LIBERTARE, seréis verdaderamente libres.”

No se halla en otro lado | Un rayo de SABIDURÍA

Proverbios 2.6

Proverbios 2:6

PORQUE JEHOVÁ DA LA SABIDURÍA, y de su boca viene EL CONOCIMIENTO y LA INTELIGENCIA.”

 

Conocimiento: En forma sencilla es la capacidad o acción de conocer.

Inteligencia: Facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad.

Sabiduría: Capacidad de pensar y de considerar las situaciones y circunstancias distinguiendo lo positivo de lo negativo.

El CONOCIMIENTO le permite al ser humano acumular información, la INTELIGENCIA le permite razonar sobre esta información, y la SABIDURÍA le ayuda a tomar la mejor decisión basada en el conocimiento y la inteligencia.

La Biblia nos dice que tanto el conocimiento, la inteligencia y la sabiduría son dones de Dios. Dios es el origen y el dador de ello a través de Su Palabra.

Por medio de la Biblia sabemos Quien creó la Tierra, cuando fue creado el hombre, como se llamaron los primeros pobladores de la tierra. Nos habla del primer pecado, nos habla del diluvio, nos habla de una nación escogida, nos habla de un Mesías prometido y que nació de una mujer, nos habla de su muerte y resurrección, nos habla de lo que pasó después de ello y de lo que vendrá al final, todo esto es CONOCIMIENTO.

Por medio de la Biblia nos dice el por qué creo Dios al hombre, como fue el proceso de la creación y que parte tuvo cada persona de la Trinidad en dicha creación. Nos explica de cómo fue tentada Eva y cómo vino el primer pecado del hombre, nos menciona el por qué el pecado es algo grave y cómo Dios obra ante ello. Nos dice que la nación judía fue escogida para que nazca el Salvador, nos dice las razones del por qué tenía que nacer de una virgen, y por qué debía morir y resucitar de los muertos. Nos explica el por qué tiene que suceder en el futuro los juicios establecidos por Dios; a ello podemos llamar INTELIGENCIA o RAZÓN.

Y por medio de la Biblia Dios nos dice que debemos hacer con esta información dada a nosotros. Si Dios quería crear al hombre para relacionarse con Él, la mejor decisión es aprovechar de esa relación. Si Dios nos dice que castigó al hombre por su pecado pero que envió a Su Hijo para dar al hombre la posibilidad de librarse del infierno, entonces es nuestra decisión recibirlo como Salvador. Si Dios va a traer juicio al mundo en cualquier momento, nuestra mejor decisión es hablar a otros de Cristo antes de que sea demasiado tarde; y a esto le llamaríamos SABIDURÍA.

Dios es el dador del Conocimiento, la Inteligencia y la Sabiduría; es nuestro deber y gran privilegio aprovechar de tan gran recurso leyendo la Biblia cada día y llegaremos a Conocer, Comprender y Comportarnos tal como Dios espera.

Existe mucha gente que sabe que Cristo murió en la Cruz (CONOCIMIENTO), entienden que murió por sus pecados para salvarlos (INTELIGENCIA), pero aún no lo han aceptado como su Salvador personal (les falta SABIDURÍA), en un ejemplo algo práctico.

 

«Lea la Biblia cada día y conocerá, entenderá y será más sabio»

 

Salmos 119:98-99

“Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios son mi meditación.”

Carrera de “Tres Pies” | MATRIMONIO y HOGAR

Amós 3.3

Amós 3:3

“¿Andarán dos juntos, SI NO ESTUVIEREN DE ACUERDO?

 

Si usted ha participado o conoce de las carreras de “Tres Pies” sabe muy bien lo divertido pero complicado que es. Es un concurso en donde se establecen equipos formados por dos integrantes, cada miembro del equipo se coloca uno al lado del otro y por medio de una cuerda se amarran los pies que se encuentran cercanos para crear un equipo que, en vez de cuatro, ahora tiene “tres pies” para moverse. La clave del equipo es moverse coordinadamente de tal manera que les ayude a avanzar lo más fácil y rápido posible hacia la meta.

En la vida de pareja este principio es sumamente importante. Los dos integrantes deben trabajar y coordinar sus movimientos de tal manera que ellos puedan avanzar en la vida de tal forma que no haya conflictos o caídas. Lamentablemente las parejas, que deberían ser “una sola carne” (Génesis 2:24), pueden actuar tan independientemente que llegan a desquebrajar esta “unidad” que debería fundamentar la relación.

Para evitar esto, las parejas deben establecer metas desde antes del mismo matrimonio. Desde el inicio de la relación ambas personas, hombre y mujer, deben conocer y dar a conocer los puntos de vista de cada uno: Metas personales y colectivas, tamaño de la familia, época de tener los hijos, forma de educarlos, disciplinarlos, se deben hablar de temas emocionales, espirituales, financieros, hobbies, sueños, etc. Si muchos de estos puntos son distintos en cada uno, ¿por qué seguir adelante con la relación? Y ya casados, esas metas que fueron establecidas antes del matrimonio deberían continuar en función de la unidad.

Los problemas en el matrimonio inician cuando uno de los dos miembros comienza a tomar decisiones individualmente, sin consultar o dar a conocer a la otra persona. ¿Qué hacer?

Primero, debemos redefinir la relación: Ser una “sola carne” y no dos. Si yo no dejo a un lado mi ego, o me enfoco sólo en mi vida descuidando a mi pareja, eso no ayudará. Debo recordar que una vez casado mi compromiso es vivir todo en forma conjunta y no individual.

Segundo, trabajar en función de las cosas que están creando conflicto: Si antes del matrimonio ya tenían metas y sueños conjuntos, averiguar cuáles eran y ver qué tan realmente factibles y convenientes son, y seguirlas; si es necesario hacer cambios, hacerlo no en forma individual sino colectiva mediante un dialogo sincero y apropiado buscando el bien común y no personal; mirando al todo como familia.

Tercero, aprender a ser flexible o ceder: Muchos de los cambios que podrán darse, deben ser buscando el beneficio de la otra persona también. Dar espacio al desarrollo de la pareja siempre será conveniente, recordando que si una persona avanza en una buena dirección eso va a favorecer a ambos.

Cuarto, y más importante, depender de Dios: Una relación alejada de Dios siempre traerá inconvenientes, puesto que nuestra falta de una relación apropiada con Dios nos conduce a una vida egoísta y pecaminosa. Hacer de Dios prioridad en la familia hará que las decisiones que se tomen sean bajo el amor y temor al Señor.

Si usted no ha formado un matrimonio aún, estas pautas deben ayudarle a escoger apropiadamente a su pareja. Si usted está casado, las posibilidades de solucionar los problemas siempre estarán a nuestro alcance; dependerá únicamente de nuestro deseo de “andar juntos” con la pareja, pues no se avanzará a ningún lugar si no se está de acuerdo.

Si cada persona actúa como la pierna externa de la “pareja” y dependen de Dios para “unir y coordinar” los movimientos de las piernas unidas por el lazo, entonces “La Carrera de Tres Pies” en su matrimonio será siempre divertida y avanzará muy lejos.

 

Génesis 2:24

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, Y SE UNIRÁ a su mujer, Y SERÁN UNA SOLA CARNE.”

El Legado dejado por Cristo | Una mirada a las MISIONES

Lucas 19.12-13

Lucas 19:11-13

“Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, PARA RECIBIR UN REINO Y VOLVER. Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: NEGOCIAD ENTRE TANTO QUE VENGO.”

 

El Señor Jesucristo estaba enseñando sobre el Reino Celestial. Su propósito era el dejar claro que mientras Él iría al cielo después de Su muerte, regresaría para reinar en el Milenio y derrotar al anticristo y todo el ejército de aquellos que lo rechazarían. Pero dejó clara especificaciones para sus creyentes mientras Él iba al cielo y volvía: Nos dejó una tarea que cumplir, la Gran Comisión; Nos dejó una institución establecida para cumplir la tarea, la Iglesia de Cristo; y nos dejó el poder para cumplir con esta tarea; el Espíritu Santo.

 

La Gran Comisión, como conocemos al mandamiento que Cristo nos dejó en Mateo 28:16-20, tiene la instrucción dada a cada uno de los creyentes para que participemos en la evangelización global. Somos llamados a contar las buenas nuevas a toda criatura (Marcos 16:15). Pero no solo el de evangelizar, sino también de discipular (Mateo 28:19). Cuando Jesucristo ascendía al cielo dejó esta tarea a sus discípulos, y esa tarea no se ha terminado, porque el Señor aún no ha vuelto (“ Negociad entre tanto que vengo”).

 

La Iglesia de Cristo es la institución dada por Cristo para llevar a cabo esta tarea en forma organizada. Antes de Su partida, Jesucristo dejó establecida Su Iglesia (Mateo 16:18). La Iglesia tiene la autoridad y el reconocimiento de Jesús al ser Él el fundador de la misma. Jesucristo es su Cabeza (Efesios 5:23), y como tal es Él Quien debe guiar las directrices de la misma. Al tener la autoridad de Cristo, la Iglesia no será detenida por ninguna fuerza para cumplir la tarea, pues ni las “puertas del Hades” prevalecerán contra ella. Esta institución ha sido y sigue siendo capacitada por Jesús para que la tarea continúe (Efesios 4:11-16). Dios, por medio de los dones, ha dotado de miembros “particularmente” capacitados para cumplir funciones específicas dentro de la iglesia (1 Corintios 12:27).

 

El Espíritu Santo es la promesa dada por Cristo antes de Su partida (Juan 14:16-17, 26). El papel de la Tercera Persona de la Trinidad es el de capacitarnos con el poder necesario para llevar el evangelio y funcionar como iglesia. Es el Espíritu Santo Quién reparte los dones a cada creyente (1 Corintios 12:11); es el Espíritu Santo el que nos guía y ayuda a entender la voluntad de Dios para cumplir específicamente con la tarea dirigida por Cristo (Juan 16:13-15). Y cosa muy importante, es el Espíritu Santo Quién estará obrando en las vidas de cada no creyente para que se convenza del pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:7-11), sin esta obra fundamental nada de lo que la Iglesia hiciera pudiera cumplirse, ya que el hombre natural no puede entender las cosas de Dios, pues le parecen locura (1 Corintios 2:4-14).

 

Así que Cristo nos ha dejado Su legado, y esta tarea no puede ser descuidada. La iglesia tiene una tarea que cumplir, cada miembro de la iglesia tiene el compromiso de participar juntamente con la iglesia de esta tarea. Dios ya nos ha dotado de la tarea, nos ha dado la institución para cumplir dicha tarea, y nos ha capacitado por medio del Espíritu Santo para hacerlo; entonces: “NEGOCIEMOS ENTRE TANTO QUE NUESTRO SEÑOR VENGA”.

 

Lucas 19:15

“Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, PARA SABER LO QUE HABÍA NEGOCIADO CADA UNO.”

Lo ínfimo de este tiempo | VIDA CRISTIANA

Efesios 1.16-18

Efesios 1:15-18

“Por esta causa también yo, HABIENDO OÍDO DE VUESTRA FE EN EL SEÑOR JESÚS, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, HACIENDO MEMORIA DE VOSOTROS EN MIS ORACIONES, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, PARA QUE SEPÁIS CUÁL ES LA ESPERANZA A QUE ÉL OS HA LLAMADO, Y CUALES LAS RIQUEZAS DE LA GLORIA DE SU HERENCIA EN LOS SANTOS.”

 

Si pudiéramos de alguna manera cuantificar el espacio de nuestra vida en el tiempo de la eternidad, llegaríamos a entender la pequeñez que representa esta vida terrenal en relación a esa eternidad.

Si miramos de alguna manera nuestra vida y el promedio de vida actual en relación al Reino Milenial de Jesús, este no representa más que el 7 al 8 por ciento del mismo, es decir que ni siquiera 1 de los 10 siglos ocuparía nuestro existir, considerando que nuestro promedio de vida es de 70 u 80 años.

Pero si ponemos este tiempo de vida comparado con la eternidad hallaríamos que entre más pase el tiempo más diminuto sería el espacio de nuestra vida. Grafiquémoslo esto en tamaño: Si su vida representa un grano de arena comparado con una carga de volqueta, ese tiempo sería insignificante; si lo comparáramos con toda la arena que se encuentra en una específica playa, ese tiempo ya se perdería de vista en la inmensidad; y si la comparamos solamente con la arena que existe en las costas del continente americano que dan hacia el Océano Pacífico, ya su existencia no se podría ni recordar. Se imagina ello en toda la arena del mundo. Y entre más tiempo vaya a pasar menos significante será este espacio comparado a la eternidad.

Entonces: ¿Por qué pasamos nuestra vida enfocándonos en algo tan finito?

Lo único que realmente valdrá de este tiempo y que afectará nuestro presente a más de nuestra eternidad es nuestra Fe en Jesucristo. Si ya somos salvos, lo que nos queda ahora es tratar de entender todo lo que esta nueva posición en Cristo significa: Somos hijos de Dios; somos salvos por gracia; somos Templo del Espíritu Santo; somos nuevas criaturas; somos perdonados de todos los pecados; etc., etc., etc.; y mucho más; todo por nuestra “FE EN EL SEÑOR JESÚS”.

Vivamos el presente mirando a lo eterno: Nuestra nueva posición de santos en Cristo; nuestra capacidad de crecer a la imagen de Cristo; y todo lo que disfrutaremos en nuestra eternidad con Cristo.

La oración de Pablo es para que los creyentes podamos entender y mirar hacia lo que es eterno y no temporal.

«Padre, que lo que viva tenga significado en lo eterno”

 

Efesios 1:3

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, QUE NOS BENDIJO CON TODA BENDICIÓN ESPIRITUAL en los lugares celestiales EN CRISTO.”

Con un corazón agradecido | VIDA CRISTIANA

Marcos 16.9-10

Marcos 16:9-10

“Habiendo, pues, RESUCITADO JESÚS POR LA MAÑANA, el primer día de la semana, APARECIÓ PRIMERAMENTE A MARÍA MAGDALENA, DE QUIEN HABÍA ECHADO SIETE DEMONIOS. Yendo ELLA, LO HIZO SABER a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.”

 

María Magdalena había llegado a la tumba muy temprano en la mañana, traía con ella las especies aromáticas que había comprado con las otras mujeres para ungir el cuerpo de su Maestro (Marcos 16:1-2). Con esas especies venían su llanto, el desconsuelo, y su preocupación: Llanto por la muerte de su Señor; desconsuelo porque no lo volverían a ver y escuchar; y preocupación porque no sabía quién les ayudaría a mover la inmensa piedra que estaba frente a la tumba (Juan 20:11-14; Marcos 16:3).

María Magdalena tenía mucho del porque estar consternada de todos los eventos que habían pasado. La Biblia no nos relata el momento de tan increíble evento en la vida de María Magdalena, pero obviamente fue algo que cambio la vida de esta gran mujer. Ella no fue la mujer que fue encontrara en adulterio y fue perdonada por Jesucristo como muchos dicen, pues de esa mujer no se tiene el registro de su nombre (Juan 8:1-11), María había sido liberada de siete demonios (Lucas 8:2, Marcos 16:9).

La Biblia nos dice si María Magdalena había seguido al Señor fielmente durante su ministerio en la tierra sirviéndole (Lucas 8:1-3). Seguramente escuchó muchas enseñanzas del Maestro durante ese tiempo que compartió con su Salvador. La voz del Jesucristo tuvo que hacerse muy familiar para esta agradecida mujer (Marcos 15:40-41).

Vemos nuevamente a María Magdalena en el momento de la crucifixión del Señor, ella junto a María la madre de Jesús, Juan el discípulo, y otras mujeres más estaban contemplando el cruento sufrimiento de Jesús (Juan 19:25-27). Fue María Magdalena y María madre de José quienes siguieron al grupo que fue a sepultar a Jesucristo después de su muerte (Marcos 15:46-47), ellas sabían que el cuerpo de su Señor no había sido apropiadamente preparado para la sepultura y es por ello que compraron las especias para ungirlo (Marcos 16:1).

María Magdalena realmente nos da muestras de un corazón agradecido al ver la fidelidad y el amor que tenía a Jesús. No era para menos que el día de la resurrección fue temprano a la tumba para dar el último adiós al cuerpo de su Maestro. Pero para sorpresa de ella, Jesucristo había resucitado. Fue a María Magdalena a quien Jesús hace su primera aparición después de la resurrección (Marcos 16:9; Juan 20:15-16).

María Magdalena es una mujer digna de ser imitada. Ella nos muestra el significado de un corazón plenamente agradecido y comprometido a seguir al Señor Jesucristo. Si bien, no todos hemos sido librados de los siete demonios como ella, si ya somos salvos sabemos que hemos sido liberados de un peligro mucho más serio y tormentoso: “El Castigo por el Pecado”. Una de las maneras de expresar nuestro agradecimiento es hacer lo que ella hizo, el momento que Jesús se le aparece al momento de la resurrección le pide que vaya y diga a los demás lo que ella de primera mano experimentó: Vio a Cristo crucificado, sepultado y resucitado. (Juan 20:16-18).

«¿Está nuestro corazón agradecido como para seguir a Cristo fielmente en todo momento y para contar a otros de Él?»

Hechos 20:24

“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, CON TAL QUE ACABE MI CARRERA CON GOZO, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, PARA DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS.”