¿Y por qué te sorprende? | VIDA CRISTIANA

1 Pedro 1.7

1 Pedro 4:12

“Amados, NO OS SORPRENDÁIS DEL FUEGO DE PRUEBA que os ha sobrevenido, COMO SI ALGUNA COSA EXTRAÑA OS ACONTECIESE.”

Piense que le invitan a una reunión muy especial en dónde le dicen que va a estar el gozo, la bendición, la paz, la madurez, la fe, la transformación, la santificación, la abundancia, y que todo va a ser mejor. ¿Con qué expectativas iría usted? Me imagino que muchas y muy buenas.

Pero cuando llega allá se da cuenta que el gozo viene con los problemas, que la bendición llega con y después del sufrimiento, la paz vino en medio de la angustia, la madurez llega con la pérdida, la fe tiene que ser purificada con las pruebas, la transformación llega con el dolor, la santificación se da con las limitaciones, la abundancia viene con el cambio de perspectiva, y que lo que era mejor viene después de lo peor que le pasó. Creo que apenas que abre la puerta de la reunión se sorprende, y la persona que le invita le dice: ¿Y por qué te sorprende?

Yo creo que todos nos quedaríamos sorprendidos, pues no lo esperábamos.

La vida cristiana, como dice Pedro, no es una vida de puras alegrías y bendiciones, de gozo y alabanza solamente; la vida cristiana está acompañada de las pruebas de “fuego”, y cuando nos llegan nos sorprende. ¿Por qué? La verdad es que no tenemos presente en nuestra mente que las pruebas son requisito necesario.

Pedro dice que por “ahora” y “por un poco de tiempo… EN NECESARIO… ser afligidos en diversas pruebas” (1 Pedro 1:6). Las pruebas nos ayudan a madurar y a crecer en la fe. Si la fe no fuera probada entonces no creciera. Es por medio de las pruebas que nuestra confianza en Dios y nuestro entendimiento de Su obra es mejor apreciada, llegamos a crecer en FE (1 Pedro 1:7).

Pablo también nos recuerda que “ES NECESARIO que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22). No solo que la prueba es necesaria, sino que son necesarias muchas pruebas, pues por medio de cada una de ellas Dios va haciendo un cambio paulatino en nuestras vidas. Si lo hiciera todo de una no seríamos capaces de resistir. Es por ello que son “muchas”.

Las pruebas transforman quienes somos y a Quien nos vamos pareciendo, nos prepara para la eternidad… ¡SON NECESARIAS! Y si son necesarias, sabemos que tarde o temprano deben llegar porque son “muchas”.

Entonces, ¿Por qué nos sorprenden las pruebas? Nos sorprendemos porque con ella viene el dolor y la inconformidad, y cuando uno no piensa en la prueba queremos evitar pensar en lo difícil de ella; como que si “anestesiáramos” nuestra conciencia para no pensar en el dolor bloqueando ese pensamiento de la necesidad de una prueba en nuestras vidas. Pero si entendemos que ese dolor es necesario y que la prueba es requerida, pues cada vez que llegue a nuestra vida, deberíamos decir: “¡No me sorprende, pues sabía que tarde o temprano llegaría otra prueba!”

«Señor, sé que las pruebas no son fáciles, pero sin necesarias; ayúdame a aceptarlas y afrontarlas»

1 Pedro 1:7

PARA QUE SOMETIDA A PRUEBA VUESTRA FE, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, SEA HALLADA EN ALABANZA, GLORIA Y HONRA cuando sea manifestado Jesucristo.”

Aprendiendo del desempleo | En el TRABAJO

Salmos 37.25

Santiago 1:2

“Hermanos míos, TENED POR SUMO GOZO CUANDO OS HALLÉIS EN DIVERSAS PRUEBAS.”

En el año 2013, mientras servía en la iglesia como pastor laico, tenía que trabajar a tiempo parcial en otro lugar para cubrir mis gastos. En ese tiempo entré en un período de desesperación, la administradora del lugar en donde trabajaba me dijo que tenía que despedirme ya que por necesidad económica tenían que hacer ajustes en el presupuesto.

Vaya que la noticia fue completamente inesperada y por lo tanto me llevó a un momento de molestia conmigo mismo, con las personas para quienes trabajaban y hasta casi con Dios mismo, puesto no comprendía que pasaba.

Molesto conmigo porque me preguntaba que había hecho mal; molesto con mis empleadores porque sentía que no eran justos conmigo; y hasta cierto punto molesto con Dios porque sentía que no me había protegido.

La falta de dinero, el resentimiento hacia mis “exjefes”, la culpa hacia mí mismo, y tantos otros sentimientos salieron a flote. Aunque en el instante que me dieron la noticia tenía paz, inmediatamente el resentimiento llenó mi mente y corazón. El estar desempleado no fue algo que realmente aprecie mucho. Pero a medida que pasaban los días iba comprendiendo algunas cosas que no las había visto y que cambiarían mi vida durante este tiempo de espera. Gracias a Dios, Él me ayudó en medio de todo esto.

Pero, ¿qué aprendí?:

  1. Comprendí que Dios estaba en control, y que nada de lo que pasara estaba fuera de su alcance. Aprendí a confiar en Dios, y que aún en medio de las limitaciones financieras, Dios no dejó de cuidar de mí. Su sustento fue fiel, y al final de todo aprendí a depender más de Él que de mi fuente de trabajo. Pues la fuente de provisión es Dios y Él usaba mi trabajo como uno de los canales, pero no era el único (Salmos 37:25).
  2. Entendí que Dios había permitido el desempleo para que yo aprenda a buscarlo más a Él. Como muchos de nosotros, cuando tenemos abundancia no buscamos a Dios, pues “no lo necesitamos”, pero cuando nos falta el trabajo llegamos a darnos cuenta que sin Él, nada es posible. Dios me atrajo más a una relación íntima que me llevó a conocerlo y amarlo más (Jeremías 29:11-13).
  3. Dios me enseñó a vivir contento en las limitaciones. El contentamiento no es producto de la abundancia, el contentamiento es producto de aprender a vivir tranquilo y con gozo en medio de las necesidades. Me enseñó a vivir agradecido por lo que tenía día a día y a no mirar lo que no tenía (Filipenses 4:11-13).
  4. Pero sobre todo el Señor me mostró al final de ese tiempo Él tenía preparado algo maravilloso para mi vida, y que este tiempo de espera era preparación para lo que vino después (Filipenses 4:19)

Seguro que no fue fácil, pero si beneficioso.

Si tiene trabajo, dele gracias por tenerlo. Si no lo tiene, mire esto desde la perspectiva de Dios, Él está haciendo algo en usted. Todos pidamos por aquellos que no tienen trabajo para que Dios les ayude a enfrentar este tiempo, se adapten a las circunstancias, aprendan a buscar más a Dios, y esperen con paciencia lo que el Señor tenga preparado para ellos.

Salmos 37:25

“Joven fui, y he envejecido, Y NO HE VISTO JUSTO DESAMPARADO, ni su descendencia que mendigue pan.”

Entre el árbol y el tamo | VIDA CRISTIANA

Salmos 1

Salmos 1:1-4

BIENAVENTURADO EL VARÓN que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. SERÁ COMO ÁRBOL PLANTADO JUNTO A CORRIENTES DE AGUAS, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará. NO ASÍ LOS MALOS, QUE SON COMO EL TAMO QUE ARREBATA EL VIENTO.”

Uno de los árboles que resisten más las inclemencias del clima son los pinos, estos árboles que pertenecen al grupo de las coníferas por su extremo superior en forma de cono y que son de la familia de las pináceas, tienen la capacidad de resistir inclemencias de tiempo con temperaturas, sean altas o bajas; sean en áreas secas o húmedas; estos árboles son conocidos por estar continuamente cubiertos de hojas verdes.

David nos dice que la persona que se aleja de las malas compañías, que evita vivir una vida pecaminosa y que no escucha los consejos de los malos es comparado como un árbol que es plantado a la orilla del río y que durante todo el año lleva fruto, sus hojas no caen por lo que no lo dejan descubierto y desprovisto de medios para procesar la clorofila; parecido a un pino.

Pero en cambio la persona que no escucha lo bueno de la Palabra de Dios, sino que se deleita en el mal y se aleja de la verdad y la justicia es una persona comparada al tamo. El tamo es el residuo de la cosecha de trigo o cebada. Es la parte de la planta que queda después de separar a golpes el fruto del cereal y que aparece en el suelo sin valor alguno. Este tamo, según el pasaje, es llevado por el viento sin dirección para ser dispersado en medio del campo ya sin valor.

¡Ahora mismo cierre los ojos e imagine el árbol junto al río y la paja seca!

¿Puede ver la gran diferencia entre los dos?

¿Cuál de las dos imágenes representa la vida que usted está llevando actualmente? ¿Cuál de estas dos imágenes quiere usted que sea la representación de su vida?

«Yo creo que es evidente la respuesta, todos queremos que sea la del árbol»

El pasaje nos dice que para que esto suceda debemos alejarnos de los consejos malos, no debemos estar acompañados de personas que nos lleven a pecar, y que no lleguemos al punto de sentarnos con aquellos que se han depravado tanto que llegan a burlarse descaradamente con los pecados de los demás y de los suyos propios. Estos tres pasos nos llevan a una regresión a la condición pecaminosa que produce un deterioro espiritual y por último nos lleva a una degeneración total.

Al contrario, el que se aleja de ellos es bienaventurado, aprende a deleitarse de la Palabra de Dios, medita en Ella, aprende de Ella y aplica en su vida lo que Dios le dice que haga. Esta persona tiene una vida próspera y fructífera.

«Señor, deseo una vida próspera y bendecida, una vida que traiga fruto justo a mi vida. Ayúdame a amar Tu Palabra, a meditar en Ella, dame entendimiento, y ayúdame a tener un corazón dispuesto a obedecerte, solo allí mi vida será como el “árbol plantado junto a las corrientes de aguas”»

Falso Negativo | VIDA CRISTIANA

Análisis de Pecaminosidad

Mateo 7:1-5

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y POR QUÉ MIRAS LA PAJA QUE ESTÁ EN EL OJO DE TU HERMANO, Y NO ECHAS A VER LA VIGA QUE ESTÁ EN TU PROPIO OJO? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.”

Las visitas al médico son necesarias, pero no placenteras. Cuando voy al doctor llego con el deseo de no escuchar que me encuentro enfermo o que algo en mi vida está mal; es por ello que trato de hacer un análisis propio de mi salud y me digo a mi mismo que estoy bien, para no tener que ir a visitar al médico. Vivo en mi “Falso Negativo”; yo mismo me hice el análisis y yo mismo me determiné sano.

En Medicina, un falso negativo es un error por el cual al realizar una exploración física o una prueba complementaria (un análisis de sangre, etc.) su resultado es normal o no detecta la alteración, cuando en realidad hay una enfermedad en el paciente.

En mi vida espiritual también hago lo mismo. Cuando trato de hacer un análisis de mi pecaminosidad me hago un análisis propio o me comparo con alguien más, y generalmente ese análisis me da resultados “placenteros”, me digo que no “estoy tan mal” comparándome con los demás, me doy mi Falso Negativo de pecaminosidad. Creo que no estoy mal, cuando la verdad sí lo estoy.

Isaías un día tuvo un análisis de espiritualidad ante el verdadero “Doctor del alma” y tuvo un resultado sorprendente, supo inmediatamente que estaba mal, obtuvo un resultado verdadero y era obviamente un resultado positivo: era pecador (Verdadero Positivo).

Algo que nos ayudará a nuestra vida personal siempre será obtener un resultado correcto. Solamente Dios nos puede ayudar a ver quiénes somos y como estamos. El encuentro de Isaías con Dios cambió radicalmente la manera de verse del profeta.

Isaías 6:5

“Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque SIENDO HOMBRE INMUNDO de labios, y HABITANDO EN MEDIO de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.”

Isaías tuvo su chequeo de santidad y llegó a dos resultados:

  1. Se dio cuenta que era un pecador.
  2. Se dio cuenta que era igual de pecador como todos los demás.

Cuando usted busque a Dios para hacer una análisis de su vida, se dará cuenta que es tan pecador como todos lo somos. Si ha pasado este tiempo creyendo que no es “tan malo como los demás”, o si alcanza a ver los pecados de los otros y no los suyos propios, creo que ha hecho un mal análisis propio de su vida que le está dando un Falso Negativo constante. Si viéramos directamente al Doctor de nuestra alma, sabremos que nuestros resultados de laboratorio no serán alentadores. Pero sabe qué, eso nos beneficiará pues nos llevará a cambiar lo que hacemos y como juzgamos a otros.

Salmos 139:23-24

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; PRUÉBAME y conoce mis pensamientos; Y VE SI HAY EN MI CAMINO DE PERVERSIDAD, Y guíame en el camino eterno.”

Descuido y malgasto | En el TRABAJO

Proverbios 18.9

Proverbios 18:9

“También EL QUE ES NEGLIGENTE EN SU TRABAJO ES HERMANO DEL hombre DISIPADOR.”

Negligente es la persona que no pone el interés y el cuidado que tendría que poner al desempeñar una obligación, es descuidado o falto de aplicación.

La persona negligente se caracteriza por despreocuparse de sus responsabilidades, que no muestra real interés en lo que hace. Puede ser una persona que sin hacer conciencia de sus responsabilidades deja su trabajo “a la aventura” sin importarle lo que debe hacer y el por qué lo debe hacer. Esta persona negligente descuida su trabajo sin importar como lo hace, simplemente lo hace sin buscar cumplir con las metas deseadas ni valora como esto puede afectar.

También la persona negligente puede ser una persona perezosa, que a causa de su vagancia evita “la fatiga” de cumplir a cabalidad su tarea. No ve motivación para hacerlo, y por ello evita el esfuerzo de hacerlo.

Pero, ¿cómo puede esto afectar nuestro trabajo y ser considerado una persona disipadora?

Un disipador es alguien que destruye o malgasta el caudal. Es una persona que no valora sus recursos y que los desperdicia en gran manera “mal utilizándolos”.

Si usted no cuida de su trabajo, siendo abandonado, descuidado, y hasta perezoso, usted no va aprovechar todo lo que puede ser de beneficio para su trabajo y para usted mismo.

Todos tenemos el mismo tiempo para trabajar, mis minutos no son más prolongados que los suyos, eso quiere decir que si cada uno tenemos 40 horas para trabajar, todos disponemos del mismo recurso. Lo que yo haga con ellos me dirá cuan valiosos son para mí. No puedo dejar las cosas mal utilizadas, porque si lo hago, cada minuto que no lo utilicé eficientemente en mi trabajo, quiere decir que lo malgasté. Sin cuidar mi tiempo lo derroché inapropiadamente.

Todos los que trabajamos tenemos tareas que cumplir, responsabilidades que cuidar, metas que alcanzar. Nuestro trabajo es medido en función de nuestro resultado. No todos conseguimos los mismos resultados por múltiples razones, pero si dependiera únicamente del esfuerzo y el cuidado que ponga yo en mi tarea, ello se reflejará en mis resultados; y si otra persona tiene los mismos recursos pero llega a obtener diferentes resultados, el que obtenga más de su trabajo reflejará la cantidad de empeño que puso. Si yo tuviera los mismos recursos, pero no me esfuerzo de igual manera, pues por pereza y falta de interés desperdicié la oportunidad de obtener los mismos resultados que los otros.

Algunos de nosotros tenemos compañeros que trabajan haciendo lo mismo en una misma posición, y si mi compañero obtuvo mejores resultados que yo y obtuvo un ascenso o compensación por ello, quiere decir que por mi negligencia disipé mi propia oportunidad de mejora.

En otras palabras, todo lo que yo dejé de hacer resultará en un desperdicio. “El negligente es disipador.”

«Señor, perdón por mi negligencia en mi trabajo, disculpa por las oportunidades que tuve para aprovecharlas y las descuide, y ayúdame a ser un trabajador esforzado»

Salmos 90:17 NTV

Y que el Señor nuestro Dios nos dé su aprobación y haga que nuestros esfuerzos prosperen; sí, ¡HAZ QUE NUESTROS ESFUERZOS PROSPEREN!”

Abuelos, Padres e Hijos | MATRIMONIO Y HOGAR

Proverbios 17.6

Proverbios 17:6

“Corona de los VIEJOS son los NIETOS, Y la honra de los HIJOS, sus PADRES.”

Recordando al abuelo:

«Cuando tenía once años, nuestra familia condujo de Toronto al oriente de Ontario, a la región del río St. Lawrence, en donde mi padre había nacido. Llegamos a las pequeñas poblaciones de Ventnor y Spencerville justo antes de medianoche; los residentes ya hacía rato que se habían ido a la cama. Pero papá necesitaba direcciones para hallar el antiguo lugar, en donde debíamos pasar la noche. Renuentemente se detuvo en una casa a oscuras y llamó a la puerta. Después de varios minutos de espera, la luz del jardín se encendió, y un anciano abrió la puerta. Pude oír a mi padre pidiendo disculpas por la molestia, y luego se identificó como el hijo de Pearson Lockerbie; mi abuelo muerto por más de unos veinte años.

                “Ah, pasa, pasa” dijo el anciano. “No es molestia. Conocimos a tu padre”.

… Ese es el mejor legado que un hombre puede dejarle a su hijo» – Bruce Lockerbie, Fartherlove.

Todos somos hijos de alguien, nuestro destino nunca va a cambiar, somos hijos de un hombre y una mujer. Cada uno de nosotros tenemos padres, y nuestros padres tienen sus padres, eso quiere decir que nosotros tenemos abuelos.

No todos los hijos podrán tener sus propios hijos, pero si usted es hijo o hija implica que tiene padres y tiene abuelos. Si usted es padre quiere decir que tiene hijos y sus propios padres, y si es abuelo tiene hijos y tiene nietos; obviamente.

Todos nosotros de una u otra manera tenemos relación familiar con nuestros seres queridos cercanos y ello quiere decir que quien sea usted traerá buena o mala reputación sobre su vida dependiendo de la vida que lleve, y nuestro “renombre” afectará positivamente o no la vida de nuestros seres queridos.

En la memoria de Bruce talvez no haya mucho recuerdo de quien era su abuelo, pero de seguro que las personas que conocieron a su abuelo podrán decir quién era Pearson Lockerbie.

Nuestras vidas van a dejar un legado de quienes somos a nuestros hijos y nietos. Lo que hagamos también va a dar reconocimiento bueno o malo a nuestros padres y abuelos. En pocas palabras lo que somos y hacemos afectará a quienes estén a nuestro entorno, sean abuelos, padres e hijos.

Vivamos de tal manera que nuestra vida vaya a dejar un legado de buen reconocimiento a nuestros “herederos”, pero también vivamos de tal manera que llevemos honra a nuestros ancestros.

Usted no es el resultado al azar de una vida en medio del mundo, usted es el resultado de un milagro hecho por Dios que le ha dado vida a través de su familia, por lo que debe honrar a su familia con su manera de vivir.

Pero sobre todo, los que hemos creído en Cristo como nuestro Salvador personal, por medio de nuestra fe en Jesús hemos sido hechos hijos de Dios (Juan 1:12-13); vivamos de tal manera que también llevemos honra al Nombre de nuestro Padre Celestial.

Proverbios 20:7 NVI

JUSTO ES QUIEN LLEVA UNA VIDA SIN TACHA; ¡dichosos los hijos que sigan su ejemplo!”

Digno es el Cordero | VIDA CRISTIANA

Apocalipsis 5

Apocalipsis 5:6-10

“Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie UN CORDERO COMO INMOLADO, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos SE POSTRARON DELANTE DEL CORDERO; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: DIGNO ERES de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.”

Será en el cielo, ante la presencia de los ángeles y de todos los salvos en Cristo, Su Iglesia; estaremos ante Su Trono, durante la Tribulación que se dará en la tierra, y será el tiempo de reconocer al Cordero de Dios. Lo veremos en su Majestad, lo alabaremos por Su obra de Redención, porque sólo Él es DIGNO:

>> Él fue entregado como Cordero llevando sobre Él nuestro pecado para que seamos justificados.

Juan 1:29

“El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

>> Él se presentó ante sus detractores, y callado, como Cordero enmudeció y no se defendió para que lo sacrificaran sin defensa.

Isaías 53:7

“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.”

>> Él fue el Cordero sin culpa, perfecto y sin mancha que fue entregado para cumplir la justicia de Dios.

1 Pedro 1:18-19

“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.”

>> Él es el Cordero Salvador.

Apocalipsis 7:10

“y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

 

>> Él será el Cordero que reinará la tierra con justicia y verdad.

Apocalipsis 7:17

“porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.”

>> Él es el Cordero es Rey y Señor de todo y de todos.

Apocalipsis 17:14

“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.”

>> Él es el Cordero de Dios, digno de nuestro reconocimiento y adoración.

Apocalipsis 5:12

“Que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.”

 

¡¡ALABADO SEA JESUCRISTO, EL CORDERO DE DIOS!!