Fuente Interna y Externa | VIDA CRISTIANA

Efesios 6.10

Efesios 6:10

“Por lo demás, hermanos míos, FORTALECEOS EN EL SEÑOR, Y EN EL PODER DE SU FUERZA.”

Pablo al escribir a los hermanos en Éfeso les pide que busquen enfrentar los problemas, y sobre todos las asechanzas del diablo, haciendo uso de dos fuentes de fuerza, una interna y otra externa: El Señor Jesús y Su obra terrenal (Fuerza Externa), y en el poder con el que Él nos capacita (Fuerza Interna).

La palabra “FORTALECEOS” viene de la palabra griega “endunamoo” (“ἐνδυναμόω” G1743) que puede ser traducida como sacar fuerza, fortalecerse o esforzarse. Pablo nos dice que debemos sacar fuerza “en el Señor”.

Jesús debe ser nuestra fuente “externa” para fortalecernos, y que nos motiva para esforzarnos sacando fuerzas en Jesús (“Fortaleceos EN EL SEÑOR”). Me fortalezco cuando:

  • Miro a Cristo y veo el sufrimiento que Él tuvo por mí al llegar a la Cruz por mis pecados.
  • Miro a Cristo y descanso en Su entendimiento divino y humano de mis pruebas y debilidades.
  • Miro a Cristo y acepto Su providencia para permitir que enfrentemos las pruebas.
  • Miro a Cristo y celebro Su victoria contra satanás, el pecado y la muerte.

Es decir, el Señor Jesucristo sabe muy bien lo que yo enfrento; Él sufrió al igual que nosotros y sabe por qué son necesarias las pruebas y batallas. Cristo, su vida, ejemplo y soberanía en lo que enfrento son mi MOTIVACIÓN para seguir adelante en mi batalla, es mi FUENTE EXTERNA de donde recibo la “fuerza motivada” necesaria para luchar.

La palabra “PODER” utilizada aquí viene de la palabra griega “krátos” (“κράτος” G2904) que significa vigor, imperio, poder, potencia. La palabra “FUERZA”, “iscus” (“ἰσχυςG2479), significa sostener o retener; se dice de la fuerza que Dios otorga a los creyentes. Pablo nos dice que nos debemos fortalecernos, vigorizarnos, potencializarnos por medio del poder que Dios nos da u otorga. (“Fortaleceos… en el PODER de su FUERZA”)

Dios, por medio de la persona del Espíritu Santo, nos capacita para enfrentar toda batalla. El Espíritu Santo es Quién nos da el poder para:

El Espíritu Santo es nuestro RECURSO de Dios que nos capacita como FUENTE INTERNA.

Lo que Pablo nos quiere decir en Efesios 6:10-11 es: «“Por lo demás mis queridos hermanos, saquen fuerza al mirar al Señor Jesucristo, Su Persona y Su obra (MOTIVACIÓN EXTERNA); háganse fuertes a través del poder y el vigor que Dios les otorga para sostenerse firmes (RECURSO INTERNO). No se olviden de usar toda la armadura que Dios les ha dado (RECURSO EXTERNO), para que así puedan enfrentar todos los ataques del diablo y sus demonios”» (Paráfrasis del autor).

«Padre, gracias por Jesucristo, Su vida y obra, y por el poder del Espíritu Santo, que nos ayuda a enfrentar las batallas espirituales contra el vencido diablo»

Colosenses 2:15 (PDT)

Él (Cristo) VENCIÓ A TODOS LOS PODERES Y FUERZAS ESPIRITUALES a través de la cruz, desarmándolos y obligándolos a desfilar derrotados ante el mundo.” (Paréntesis añadido por autor)

Enfrentando los obstáculos | En el TRABAJO

ÉXITO Imagen

Números 13:30-33

“Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: SUBAMOS luego, y TOMEMOS POSESIÓN DE ELLA; porque MÁS PODREMOS NOSOTROS QUE ELLOS. MAS LOS VARONES (los desalentadores) que subieron con él, dijeron: NO PODREMOS SUBIR CONTRA AQUEL PUEBLO, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.” (Comentario en paréntesis añadido por autor)

No hay nada más duro al trabajar en equipo que ser parte de un grupo de personas que no apoyan, sino que desmotivan; aquellos que ven los obstáculos como barreras en vez de desafíos; quienes miran las dificultades en función de lo que tienen en sus propias manos y no en las potencialidades que juntos pueden alcanzar.

¿De dónde viene el desaliento? ¿Quiénes son más propensos al desánimo? ¿Cómo afecta esto en el trabajo?

El desaliento puede venir cuando enfrentamos obstáculos. Las dificultades exigen que se trabaje más de lo normal, requerirá de un esfuerzo extra que muchas veces no queremos dar y que por lo general nos lleva a ver el reto como un enemigo difícil de vencer, aún más sin antes haberlo enfrentado. Sin intentar un solo paso ya “tiramos la toalla” de la derrota.

Las personas más propensas a las derrotas son aquellos que les cuesta esforzarse; aquellos jugadores que sin correr diez metros extras se tiraron al suelo cansados porque ya han corrido 50 metros anteriormente. Ellos no pueden ver el beneficio del esfuerzo extra ante un obstáculo, sino que miran en aquella “meta extendida” como algo imposible.

Si bien, el hacer un análisis de la realidad de lo que se va a enfrentar favorecerá el determinar la posible victoria o no (Lucas 14:28-32), las personas que se desalientan miran más el costo de la “empresa” y no consideran las reales posibilidades de victoria.

Los diez espías veían el costo de lo que enfrentaban, y si era cierto que no iba a ser fácil, pero lo magnificaron dejando a un lado la posible victoria. El resultado de este desaliento fue trágico para Israel. El no enfrentar el obstáculo adelante los llevó a una derrota mucho antes de iniciar una batalla que en realidad estaba ya ganada.

Caleb, por otro lado, miró el costo de lo que estaba al frente, calculó realmente todas las posibilidades, y sabiendo que todos los recursos estaban a su favor vio el problema como un desafío con posible victoria.

En nuestra vida laboral los desafíos pueden obrar de la misma manera. ¿Cómo ve usted los desafíos en su trabajo? ¿Son una posibilidad de crecer y triunfar, o son una derrota presente dada mucho antes de querer intentar?

El desaliento es contagioso y destructivo, mas un espíritu motivador y esforzado llevará su trabajo y a su equipo en constantes victorias a pesar de los obstáculos. ¿Qué posición juega en su trabajo: Motivador o Desalentador?

«EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE LOGRAS, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE SUPERAS»

El Día del Abuelo | MATRIMONIO Y HOGAR

Levítico 19.32

Levítico 19:32

DELANTE DE LAS CANAS TE LEVANTARÁS, y HONRARÁS EL ROSTRO DEL ANCIANO, y DE TU DIOS TENDRÁS TEMOR. Yo Jehová.”

Hace unas semanas atrás se celebró en Estados Unidos el Día Nacional de los Abuelos (National Grandparents Day). Este día se celebra exactamente el domingo posterior al Día del Trabajo (Labor Day). El propósito de este día conmemorativo es el de reconocer la labor de los abuelos tienen en la vida de los nietos.

Esta jornada de celebración no es única en Estados Unidos, varios países lo hacen también con diferencia de fecha, motivación y nombre. La ONU hace un reconocimiento general a las personas mayores celebrando el Día Internacional de las Personas de Edad, siendo el 1º de Octubre como la fecha designada.

Aunque existen muchas culturas en donde la honra a las personas de edad sigue siendo una buena costumbre, es cierto que esta enseñanza se va perdiendo poco a poco.

La Biblia también nos recuerda que debemos tener un reconocimiento constante hacia las personas mayores. Tristemente se ha visto un incremento paulatino en la juventud y la niñez, quienes van perdiendo este sentido de respeto que se debe dar a los mayores (2 Timoteo 3:1-2). Algunos de los padres incluso están olvidando de enseñar a sus hijos esta importante costumbre.

Si miramos de una manera más detallada el pasaje, Moisés nos dice que debemos Reconocer y Respetar a las personas mayores.

El RECONOCIMIENTO viene cuando “nos ponemos de pie” ante una persona a su ingreso (“Delante de las canas te levantarás…” Levítico 19:32a). Cuando alguien importante viene a una reunión, sea este un dignatario, una persona muy influyente en la comunidad o el país, o alguien que por su esfuerzo ha impactado la sociedad; las personas que están presentes se ponen de pie en señal de “Reconocimiento” por todo lo que ha hecho.

Nosotros debemos reconocer a nuestros mayores, ya que lo que han hecho en sus vidas ha impactado nuestro pasado, presente y hasta nuestro futuro. Mis abuelos y mis padres, han sido parte fundamental de quien soy yo actualmente. Su esfuerzo, cariño y dedicación durante todos estos años han creado la plataforma para el desarrollo de mi vida.

Si llego a RECONOCER a mis mayores, entonces el RESPETO vendrá naturalmente con mi “honra” (“… y honrarás el rostro del anciano…” Levítico 19:32b). La mejor manera de honrar a una persona mayor es respetándola. Debemos entender que quienes nos han precedido en la vida han acumulado experiencia, conocimiento y sabiduría. Su vida merece mi respeto, y cuando ellos opinen en mi vida, debería escuchar y analizar lo que digan, pues su experiencia puede ser de gran valía.

Sobre todo, el pasaje nos dice que nuestro reconocimiento y respeto a las personas mayores será un reflejo de nuestro TEMOR a Dios (“…y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.” Levítico 19:32c). Si trato debidamente a mis mayores, eso se reflejará en la manera que me relaciono con Dios y viceversa. No se puede separar este trato. Horno a Dios cuando honro a mis mayores, si no temo a Dios lo más seguro es que tampoco los honraré a ellos.

Nuestros mayores, sean padres, abuelos, bisabuelos, u otra persona mayor, merecen respeto y reconocimiento al igual que Dios.

1 Pedro 5:5

“Igualmente, JÓVENES, ESTAD SUJETOS A LOS ANCIANOS; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”

El poder de la debilidad | VIDA CRISTIANA

2 Corintios 12.9

2 Corintios 12:7-9

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual TRES VECES HE ROGADO al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: BÁSTATE MI GRACIA; PORQUE MI PODER SE PERFECCIONA EN LA DEBILIDAD. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, PARA QUE REPOSE SOBRE MÍ EL PODER DE CRISTO.”

Se imagina ir a Dios a solicitarle que le ayude en un problema y Él le responde por tres ocasiones: «Confórmate con lo que tienes».

Estamos acostumbrados a vivir en circunstancias placenteras donde todo marcha bien, o es por lo menos dónde queremos estar. Las pruebas siempre serán un desafío al creyente y la falta de comodidad y tranquilidad nos lleva a buscar soluciones inmediatas a nuestros problemas.

Para comprender la respuesta de Dios necesitamos entender el significado de la “gracia otorgada” y el valor que ella tiene en nuestra vida.

Gracia es definido entre varias otras cosas como un regalo recibido de manera inmerecida. Comprender que lo que tienes es todo lo que tienes y lo has obtenido sin merecerlo. Lo que está a nuestro alcance es un regalo inmerecido, es más grande de lo que deberíamos tener, y al mismo tiempo es todo lo que necesitamos tener.

Pablo había recibido el perdón de pecados, libertad de la condenación eterna, el llamado divido apostólico, los dones espirituales para cumplir con su ministerio, entre otras más. Todo lo que tenía a su alrededor lo había recibido de gracia; sobre todas: la salvación eterna [“Porque por GRACIA sois salvos…” (Efesios 2:8)].

Dios le estaba diciendo a Pablo: «Si te fijas bien Pablo, te he dado mucho más de lo que mereces, y si confías en Mí, eso es lo que vas a necesitar para seguir adelante; pues YO comprendo lo que vives este momento, y si supiera que necesitarías de algo más, ya te lo hubiera provisto. No te preocupes, sé lo que hago, sé lo que necesitas, y sé cómo y cuándo cubrir tus necesidades si fuera necesario.»

Entonces, ¿Por qué para Pablo el «aguijón en la carne» fue un problema? Porque esperaba que esa aflicción se vaya de su vida y Dios le dice: lo que tienes es exactamente lo que debes tener, no más, no menos.

¿Por qué está respuesta de Dios parece difícil de aceptar y por lo tanto de vivir? Porque eso mismo es lo que le pedimos a Dios que lo quite. Pablo le pide que haga algo con respecto a su circunstancia y el Señor le repite tres veces, no lo haré.

¿Por qué es necesario aceptar lo que tenemos? Dios lo dice claramente: «En tus circunstancias es en donde Yo me voy a glorificar manifestando Mi poder en ti»

Si quiere ver a Dios obrar con poder en su vida, aceptar «la gracia de Dios» le ayudará a ver más y más de Su poder y amor en nosotros, que de otra manera, si nuestras expectativas fueran cubiertas no lo pudiéramos “apreciar”.

Pablo pudo decir al final: «Mejor estar débil, porque solo ahí puedo ver el Poder de Dios en mí»

«Señor, ayúdanos a aceptar nuestras “debilidades” para ver Tu poder»

 

2 Corintios 12:10

POR LO CUAL, por amor a Cristo ME GOZO EN LAS DEBILIDADESPORQUE CUANDO SOY DÉBIL, ENTONCES SOY FUERTE.”

No necesitamos de mucho | VIDA CRISTIANA

Mateo 19.26

Mateo 19:26

“Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; MAS PARA DIOS TODO ES POSIBLE.”

Si usted se acercara a Dios a solicitarle que le ayude en los problemas de su vida y Él le responde: “Solamente necesitas un grano de mostaza, dos peces, cinco panes, tocar mi manto y aprender a vivir con tus debilidades” ¿Qué es lo que haría?

Si usted conoce un poco de las historias bíblicas creo que las respuestas tienen sentido, pero la verdad es que aun así suena un poco absurdo.

Jesucristo dijo a sus discípulos que si ellos tuvieran una fe del tamaño de un grano de mostaza serían capaces de solicitar que una montaña se moviera de un lugar a otro y que esto sería posible (Mateo 17:20).

Cuando el mismo Señor estaba listo para alimentar a cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, les dijo a sus discípulos que trajeran lo que tenían en la mano, y ellos trajeron cinco panes y dos peces; fue suficiente hasta para recoger doce canastas de sobras (Mateo 14:16-18)

Un día una mujer se acercó a Cristo buscando sanar su cuerpo de una enfermedad que estaba destruyendo su vida por cerca de doce años, y supo que no requería más que tocar el manto del Hijo de Dios para sanar su cuerpo, y así fue (Mateo 9:20-22)

Pablo necesitaba una gran ayuda de Dios, estaba sufriendo de una aflicción en el cuerpo y le pide que lo sane, a lo que el Señor le responde: “Pablo, la verdad es que no necesitas sanarte para que puedas seguir adelante, tal y como estas, y con todo y ese cuerpo enfermo Yo puedo ayudarte a seguir adelante, pues mi poder se manifestará en medio de tus debilidades” y así fue (2 Corintios 12:7-10).

Estas historias registradas en la Biblia, y muchas más, son evidencia de que en el hombre hay limitaciones grandes en los recursos con los que contamos, pero que en manos de Dios esos recursos no son limitaciones, sino medios para la manifestación del increíble Poder de Dios, mismo poder que obró para crear el universo entero y todo lo que en él hay (Génesis 1:1).

Entonces, ¿por qué sufrimos tanto en nuestra vida con inquietud y temores a los acontecimientos que nos acechan? La respuesta es una y muy obvia: “FALTA DE CONFIANZA EN DIOS”.

Como seres humanos limitamos nuestra confianza en lo que vemos, tenemos o tocamos; todo lo tangible crea seguridad. Lo que no vemos, no tenemos, o no podemos tocar nos crea un sentimiento de ausencia, llenando nuestra mente de temores e inseguridades.

Y en el caso de nuestra salvación es igual. La gente quiere ir al cielo, y para lograrlo muchos ponen su esperanza en lo que son o lo que hacen (lo que ven, tienen o tocan), lo tangible. Pero Dios nos dice que sólo necesitamos de FE para llegar a Su presencia. No depende de lo que podamos hacer para alcanzarlo, solamente un poco de fe y nada más.

¿Quiere ir al cielo? Su fe en la obra de Cristo en la Cruz, Quién pagó por sus pecados sufriendo su condena para que usted pueda ser perdonado es lo único que necesita. ¿Ya ha puesto su FE en Jesucristo como su Salvador?

Hechos 16:30-31

“y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO, Y SERÁS SALVO, tú y tu casa.”

«No necesitamos de mucho, solamente de FE»

Buscando bienestar | En el TRABAJO

Proverbios 27.18

Proverbios 27:18

“Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y EL QUE MIRA POR INTERESES DE SU SEÑOR, TENDRÁ HONRA.”

Parábola de los tres siervos [Mateo 25:14-21 (NTV)]

“»También el reino del cielo puede ilustrarse mediante la historia de un hombre que tenía que emprender un largo viaje. Reunió a sus siervos y les confió su dinero mientras estuviera ausente. Lo dividió en proporción a las capacidades de cada uno. Al primero le dio cinco bolsas de plata; al segundo, dos bolsas de plata; al último, una bolsa de plata. Luego se fue de viaje. »El siervo que recibió las cinco bolsas de plata comenzó a invertir el dinero y ganó cinco más. El que tenía las dos bolsas de plata también salió a trabajar y ganó dos más. Pero el siervo que recibió una sola bolsa de plata cavó un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su amo. »Después de mucho tiempo, el amo regresó de su viaje y los llamó para que rindieran cuentas de cómo habían usado su dinero. El siervo al cual le había confiado las cinco bolsas de plata se presentó con cinco más y dijo: “Amo, usted me dio cinco bolsas de plata para invertir, y he ganado cinco más”. »El amo lo llenó de elogios. “Bien hecho, mi buen siervo fiel. Has sido fiel en administrar esta pequeña cantidad, así que ahora te daré muchas más responsabilidades. ¡Ven a celebrar conmigo!]”.

De alguna manera muchos de nosotros hemos conocido muy bien este relato de la Biblia. Jesucristo haciendo mención a la diligencia de los siervos utilizó esta parábola para enseñar sobre el Reino de Dios. Sabemos muy bien que el siervo fiel recibió el reconocimiento de su Señor, y por ende fue merecedor de honra.

¿Qué fue lo que hizo que el siervo fiel sea merecedor de tal reconocimiento? ¿Cómo este ejemplo se puede aplicar a nuestras vidas laborales?

  1. Lo primero que llama la atención de este siervo fue la manera como le llama al dueño de la tierra, le dice “Amo”. Solamente una persona con corazón humilde entiende que el dueño de la empresa o de la tierra es su “Amo” o “Señor”. Muchos de nosotros somos faltos es esta bella característica piadosa, la humildad. El mundo de ahora nos motiva diariamente a ser altivos, rebeldes, orgullosos y pretenciosos; pero la Biblia nos dice claramente que el ser humildes es un carácter de Cristo, mismo que debemos imitar (Filipenses 2:3-8).
  2. Lo segundo que vemos en el pasaje es que cuando su amo se fue le “confió” su dinero. Si hemos recibido una responsabilidad, quiere decir que por confianza hemos recibido el encargo y por tal motivo debemos mostrarnos merecedores de tal confianza. Si usted me entrega algo confiando en mí, ¿Qué es lo que esperaría que haga? ¿Por qué cree que se debe esperar algo contrario de usted?
  3. Lo tercero que resalta es la diligencia. Apenas se fue el Amo, el siervo fue y trabajó con ahínco en pos de buscar beneficios para su Amo (Proverbios 10:14).
  4. En cuarto lugar, aunque no está descrito directamente, debe estar un corazón agradecido por parte del siervo. Si entiende que su Amo le ha delegado algo, entonces entiende que su empleador confía y espera mucho de él, por lo tanto comprende que le tienen gran aprecio. Le han dado trabajo, le confían y le aprecian; suficientes razones para trabajar agradecido.

Trabajemos con empeño no por el reconocimiento, sino porque esto es correcto.

«Dios, mi trabajo es una bendición en mi vida, ayúdame a ser de bendición para quienes trabajo»

Encajando en armonía | MATRIMONIO Y HOGAR

Colosenses 3.14

1 Corintios 1:10

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que ESTÉIS PERFECTAMENTE UNIDOS EN UNA MISMA MENTE Y EN UN MISMO PARECER.”

Lo que se me viene a la mente cuando leo la frase “PERFECTAMENTE UNIDOS” es un rompecabezas, uno de mis pasatiempos favoritos. Hace varios años atrás hubo un tiempo donde se incrementó esa pasión de armar varios de ellos y ponerles un marco para colocarlos en las paredes de la casa.

Disfrutaba mucho el poder encontrar la pieza precisa que encajaba “perfectamente” con las otras. Las piezas no solamente tienen que encajar en sus bordes, sino en la imagen. Una pieza mal colocada nunca va a quedar bien y hará que lo demás del rompecabezas quede incompleto.

Pablo, al escribir a los lectores en Corintio le exhorta a vivir “perfectamente unidos pensando y sintiendo lo mismo” (1 Corintios 1:10). Esta iglesia estaba pasando problemas de divisiones a causa de pensamientos egoístas que los llevaba a separarse y descuidaron las verdades comunes que los deberían unir, la obra de Dios en ellos.

En las relaciones familiares las divisiones son frecuentes. El tiempo que deberían pasar juntos y en armonía son remplazados por sentimientos egoístas que nos apartan de buscar un bien común. Estas separaciones a veces pueden ser sutiles, pero ellas nos muestran mucho la falta de unidad en mente y sentimiento que existe.

«La familia: “Papá, ¿qué VAMOS hacer hoy?” – el padre: “NO SÉ USTEDES, PERO YO voy a ver el fútbol”»

«El esposo: “Amor, ¿PODRÍAMOS VER hoy esta película de acción JUNTOS?” – la esposa: “Hoy no puedo porque ME VOY CON MI hermana de compras, además no me gustan TUS PELÍCULAS de acción”»

«Los padres: “Mijo, hoy vamos a visitar a tus abuelitos, ¿NOS ACOMPAÑAS? – el hijo: “¿Por qué tiene que ser hoy que MIS AMIGOS me viene a ver para salir?”»

Las divisiones se dan cuando ponemos primero nuestros intereses y dejamos a un lado el bien colectivo de la familia.

Pablo nos dice que debemos estar perfectamente unidos de “mente y sentimiento”. La palabra “unidos” en el pasaje implica remendar, completar, restaurar, unir. En otras palabras yo soy la parte del “rompecabezas familiar” que debe ayudar a remendar, complementar, restaurar y unir a las demás partes. No va a existir esta unidad si no hay este deseo personal de ser el ente que va a unir a mi familia.

La Biblia nos dice que el amor es el vínculo perfecto (Colosenses 3:14), es el medio que nos ayuda a acercarnos a los demás buscando enlazar las relaciones. Cuando armo el rompecabezas, curiosamente tengo ciertas piezas que encajan de tal manera que me ayudan a seguir colocando las otras en perfecta unidad, y mi amor a los demás puede ser esa pieza única que la familia necesita.

Además el amor no busca lo suyo, sino el bien de los demás (1 Corintios 13:5), cuando llego amar a mi familia siempre estaré buscando medios que ayudaran a unir a mi familia para que el “rompecabezas” encaje perfecto.

«Señor, ayúdame amar a mi familia de tal manera que podamos ponerle un lindo “marco” y así la cuelgues alegre en “la pared de Tu casa”»

Colosenses 3:14

“Y sobre todas estas cosas vestíos de AMOR, que es EL VÍNCULO PERFECTO.”

Simple estrategia | Una mirada a las MISIONES

Mateo 9.37-38

Mateo 9:35-38

“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.  Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.  Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. ROGAD, PUES, AL SEÑOR DE LA MIES, que envíe obreros a su mies.”

Talvez usted se pregunte: “Bueno, si voy a participar en la obra misionera, o si mi iglesia va a participar en la Gran Comisión, pero no sé dónde comenzar, ¿qué es lo que debería hacer?”

Si alguien me hubiera dicho 15 años atrás que con solamente orar las cosas cambiarían la verdad es que lo hubiera dudado mucho, y hasta hubiera creído que me estaban tratando de convencerme de una mentira. Como que si todo iniciara con orar.

Pero ahora, a medida que pasan los años y puedo ver la mano de Dios obrando en la vida de miles de personas trabajando y sirviendo al Señor, y veo que todo gira en función de un corazón rendido y dispuesto a orar, no solo lo creo, sino que lo enseño.

Jesucristo estaba caminando por la comarca, mirando los paisajes y yendo de un lado a otro vio la necesidad, aprovechando esa objetiva lección de la vida en donde se encargó de mostrar a sus discípulos la necesidad que había les dice: “Saben, hay mucha necesidad y mucho que hacer, entonces ¡VAMOS A ORAR!”.

Si yo hubiera estado ahí, al igual que hace 15 años atrás, hubiera dicho: «“Eso suena tan simple y tan sin sentido”». Me hubiera preguntado: « ¿Cómo algo tan complicado y demandante se puede solucionar con una oración? » Me pregunto si los mismos discípulos que estaban al lado del Maestro entendieron esta estrategia.

Sabemos que orar no es algo simple, suena simple sí, pero es una gran estrategia.

Si oramos en primer lugar Dios nos comienza a conectar con Su voluntad. Cuando oramos por una necesidad, estamos pidiendo al Señor que lo suple y lo sabe todo que ponga en acción la maquinaria espiritual que nos favorecerá el cumplir la tarea.

Si oramos Dios llamará y preparará a esas personas que llegarán a ser los obreros. Los discípulos hicieron eso, y fueron ellos a quienes Dios llamó (Mateo 9:38 – 10:4).

Si oramos Dios va a llevar a esos obreros preparados a donde Él sabe que son necesarios (Mateo 10:5-7).

Si oramos Dios proveerá para las necesidades de Sus obreros (Mateo 10:9-13).

Si oramos Dios abrirá los oídos de aquellos que escucharán el mensaje del evangelio y ellos “abrirán las puertas de sus corazones” y reciban con gozo el mensaje de salvación (Mateo 10:11-14)

Si se pregunta: ¿Cómo formo parte de la obra misionera cuando veo tanta necesidad? Ore, y verá como Dios comenzará a mover la maquinaria espiritual en su corazón para que pueda participar de una u otra forma en esta preciosa tarea. Los discípulos oraron y Dios respondió con obreros, dirección, provisión y extensión del Reino. Orar suena simple, pero es una GRAN ESTRATEGIA.

Jeremías 33:3

“Clama a mí, y yo te responderé, Y TE ENSEÑARÉ COSAS GRANDES Y OCULTAS QUE TÚ NO CONOCES.”