Siendo parte activa del reino

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 4:30-32

“Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos? Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra.”

  1. La mostaza tiene la más pequeña de las semillas de las plantas sembradas en el tiempo del Señor, pero no es la semilla más pequeña de todas las que existen.
  2. El reino de Dios inició con un grupo pequeño de seguidores, y ha seguido creciendo y extendiéndose por todo el mundo.
  3. El reino de Dios tuvo su inicio con la Iglesia de Cristo, y ha seguido creciendo por todo lado, y lo hará hasta que venga Cristo.
  4. De forma local, Dios obra en diferentes lugares trayendo a nuevas personas para iniciar una nueva extensión del reino, que luego se transforman en una iglesia local, parte de un todo.

Dios ha estado obrando poderosamente desde que el Hijo vino a la tierra. Después del regreso del Señor al cielo, ha sido el Espíritu Santo que ha estado obrando para edificar el reino de Dios a través de las personas para llamarlas a la salvación e introducirlas en el Cuerpo de Cristo para formar parte de ella.

Todos los creyentes somos llamados a participar de esta obra, siendo instrumentos de Dios. Por tanto, todos tenemos el privilegio de ser parte de lo que Dios ha venido haciendo al incluirnos, pero también de lo que seguirá haciendo al invitarnos a participar de Su obra.

#ReinoDeDios #Iglesia #Invitación #Semilla #Participación #Crecimiento #Servir #Dios #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“Dios nos invita a ser parte del reino al salvarnos, pero también quiere que seamos miembros activos al usarnos. Ambas acciones son la voluntad del Señor”

Ministerio UMCD

Demanda trabajo y tiempo

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 4:26-29

“Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.”

  1. Jesús nos enseña que Su obra nos es un trabajo instantáneo, se requiere de tiempo y trabajo.
  2. La semilla dará fruto dependiendo de la calidad de la tierra (Mr. 4:1-20).
  3. La cosecha no se da sin el trabajo que se necesita para que la semilla crezca. (Comp. 2 Ti. 2:6)
  4. Ese esfuerzo que requiere la semilla para dar fruto es un proceso que requiere tiempo. (Comp. Stg. 5:7)
  5. No olvidar que Dios es Quien obra para que la semilla dé su fruto. (Comp. 1 Co. 3:5-7)

La Palabra de Dios nunca vuelve vacía cuando llega al corazón del hombre (Is. 55:10-11), pero el tiempo que ésta requiere para dar frutos dependerá de la obra de Dios. La tarea del sembrador es esparcir la semilla, confiando que la tierra dará su fruto a su tiempo.

Nuestra obra en el Señor nunca es en vano, pero si demanda esfuerzo firme y constante (1 Co. 15:58). Sigamos fieles y confiemos en Dios, porque Él sigue trabajando, y un día veremos los frutos.

#Obra #Trabajo #Esfuerzo #Semilla #Tiempo #Crecimiento #Servicio #Confianza #Dios #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“Nuestro trabajo es sembrar, labrar y esperar; es de Dios el dar fruto.”

Ministerio UMCD

La responsabilidad al ser enseñados

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 4:21-25

“También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís. Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”

  1. Jesús estaba por darles una doble enseñanza, una que derivaba de la otra. La primera constaba de dos partes, y la otra era la implicación.
  2. Jesús nos recuerda que no debemos ocultar la luz. Una luz tiene el propósito de alumbrar, y ocultarla es desperdiciar el propósito de ella. (v. 21)
  3. Jesús nos recuerda que todo lo oculto sale a la luz tarde o temprano, y que no tiene sentido esconderlo. (v. 22)
  4. Jesús hace un énfasis en la responsabilidad de escuchar las enseñanzas y hacer una sabia utilización de ella, porque aquél que es enseñado dará cuenta de lo que escucha, y si no quiere escuchar correctamente, entonces ya no se le enseñará más. (v. 23-25)

Siendo luz, los creyentes debemos ser sabios en utilizar nuestra vida para iluminar al mundo con la verdad de Dios, pero el no hacerlo es causa de juicio (Mt. 5:14-16). Pero al mismo tiempo, si no estamos alumbrando, puede ser posiblemente porque estamos en pecado (oscuridad), y eso, tarde o temprano, sale a la luz.

Como alumnos del Señor, nosotros seremos sabios en la medida en la que aplicamos las enseñanzas en nuestras vidas. Salomón dijo que sabio es aquél que escucha y usa apropiadamente lo que aprende, pero necio es aquel que escucha y no hace uso de lo aprendido (Pr. 10:8).

#Escuchar #Entender #Aprender #Obediencia #Jesús #PalabraDeDios #VidaCristiana #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“En la diligencia al aplicar lo que hemos sido enseñados traerá bendición o juicio”

Ministerio UMCD

¿Cómo puedo ser fructífero?

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 4:10-20

“Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola. Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? El sembrador es el que siembra la palabra. Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

  1. La Palabra de Dios es un misterio que sólo puede ser revelado por Dios.
  2. Dios siempre usará Su palabra de acuerdo con Su voluntad. (comp. Isaías 55:8-11)
  3. El problema no está en la semilla, pues el la Palabra de Dios; y tampoco en el sembrador, que es quien la predica.
  4. La causa de la falta de resultados buenos es el terreno, que es el corazón del oyente. Somos los oyentes quienes tenemos que revisar nuestra disposición para oír.

Jesucristo estaba usando un recurso pedagógico llamado parábola para enseñar. Por lo general, es un relato un poco largo sacado de eventos de la vida, dónde, se coloca “un objeto al lado” para poder enseñar una verdad espiritual.

Los discípulos inicialmente escucharon el relato de la historia (4:3-8), pero no pudieron relacionarlo espiritualmente para aplicarlo en sus vidas (4:10), por eso vino la explicación del Señor.

Depende de nuestra vida y de dónde se encuentra nuestro corazón para permitir que la Palabra de Dios produzca fruto. Si nuestro corazón está duro como el camino, sin suficiente terreno fértil como las piedras, o con muchos “espinos”, nunca dará el fruto adecuado. Debemos prepararnos y enfocarnos a dejar que la Biblia nos transforme y produzca los cambios (frutos) que necesitamos.

#Escuchar #Entender #Aprender #Obediencia #Jesús #PalabraDeDios #Parábola #Frutos #VidaCristiana #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“Un corazón duro, sin terreno fértil o afanado por el mundo NUNCA llevará fruto espiritual; pero un corazón deseoso de producir NUNCA quedará sin dar fruto”

Ministerio UMCD

Sordo por voluntad propia

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 4:1-9

“Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar. Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina: Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar; y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno. Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga.”

  1. Muchos seguían y oían a Jesús, pero no todos escuchaban.
  2. Las enseñanzas de Jesús eran selectivas, destinadas a cierto tipo de oyente.
  3. La disposición para escuchar nace de un corazón dispuesto a ser enseñado.
  4. Es nuestro pecado lo que puede llevarnos a no desear escuchar.

Entre toda la multitud que seguía a Jesús, no todos realmente llegaron a ser transformados en seguidores.

#Escuchar #Atender #Entender #Obedecer #Aprender #Obediencia #Jesús #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“La expresión “oídos para oír”, no hace referencia a tener literalmente oído, si no, se refiere a la inclinación de voluntad para entender y obedecer.”

Ministerio UMCD

Dando valor a las relaciones

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 3:31-35

“Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.”

  1. Inicialmente Jesús era seguido por muchos, pero no por su familia.
  2. La pregunta de “¿quién es mi madre y hermanos?” no era generada por desconocimiento, sino que era la introducción a una enseñanza.
  3. El valor que podemos dar a nuestra familia física debe ser establecida en función del reino de Dios.
  4. Cuando recibimos a Jesús como Salvador entramos a ser parte de una familia espiritual más valiosa, la familia de Dios (Juan 1:12, 13), la misma que nos ubica en un vínculo muy íntimo también.

Nosotros los hispanos otorgamos un valor muy alto a nuestras familias de sangre, valor que es correctamente apropiado. Somos llamados amarnos y velar por cada uno de los miembros. Pero cuando se trata de establecer prioridades, debemos equilibrar apropiadamente el significado que nuestra familia tiene en función del reino.

Jesucristo no estaba negando o rechazando su relación con su madre y hermanos, al contrario, los amaba mucho como vemos en la preocupación que mostró por su madre (Juan 19:26-27). Pero ahora que tenemos una relación espiritual con nuestra “nueva familia”, debemos ser cuidadosos al momento de priorizar.

Muchos hemos puesto demasiado énfasis en nuestra familia terrenal cuando se trata de seguir a Dios y de hacer Su voluntad. Ellos se han convertido en un obstáculo para cumplir con nuestra obediencia. Y Jesús nos recuerda que tenemos que discernir apropiadamente cuando se trata de tomar decisiones.

Debemos tener presente que cuando seguimos a Dios, muchas veces entraremos en conflictos. Jesús dijo que no había venido a traer paz, sino conflicto, cuando hacemos Su voluntad (Lucas 14:26). Jesús nos recuerda que, al seguirlo, estamos interactuando con una familia espiritual, Su familia, la cual también es bendecida con nuestra obediencia.

Cada momento que necesite saber qué hacer en términos de prioridades busque la ayuda de Dios para escoger, y confíe en Él, pues el Señor sabe mejor lo que debemos hacer.

#Familia #FamiliaDeDios #Obediencia #Prioridades #Discernimiento #ReinoDeDios #Jesús #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“Seguir a Cristo requiere sacrificios, y uno de ellos es priorizar debidamente entre nuestra familia o servirle.”

Ministerio UMCD

Blasfemia, el imperdonable pecado

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 3:20-30

“Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo.”

  1. Ni Su familia ni los escribas reconocían la obra de Dios.
  2. El pecado de la blasfemia del Espíritu Santo es negar, vituperar, injuriar o rechazar el testimonio del Espíritu, y Su obra en la vida de Cristo; esto conlleva juicio eterno.
  3. Cuando rechazo el testimonio del Espíritu Santo estoy rechazando el testimonio que da acerca de Dios y Su obra en favor del hombre. (Ver Juan 16:8-11)
  4. La salvación solamente es por fe aceptando el testimonio del Espíritu sobre Cristo.

La familia lo creía fuera de cabal, los escribas lo consideraban endemoniado; pero lo que no podían ver era que Dios estaba manifestándose directamente en la Persona del Hijo, por medio de la obra del Espíritu Santo.

Hoy en día hay muchos que están expuestos a la obra de Dios, pero siguen rechazando Su existencia, Su poder y soberanía.

El juicio eterno (v. 29) es el enfrentamiento del hombre ante el Justo Juez, Quien traerá a todo hombre a ser evaluado por sus pecados, y solo serán librados de la condenación aquellos que aceptaron el testimonio del Espíritu Santo acerca de Cristo, haciendo que sus nombres sean inscritos en el libro de la vida del Cordero (Apocalipsis 20:11-15).

#Blasfemia #Testimonio #Juicio #Condenación #Pecado #Perdón #EspírituSanto #Jesús #Dios #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



«El pecado de la blasfemia del Espíritu Santo es negar, vituperar, injuriar o rechazar el testimonio del Espíritu, y Su obra en la vida de Cristo; esto conlleva juicio eterno.»

Ministerio UMCD

En la división hay destrucción

(Haga clic en la imagen para ver la lección en video)

Marcos 3:22-27

“Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa.”

  1. A Jesús lo acusaban de obrar en el nombre del Beelzebú, un nombre dado al Diablo. Este nombre venía de los ecronitas, y quería decir Dios de estiércol o Dios mosca.
  2. Jesús les recuerda que no puede haber división dentro del control satánico.
  3. Jesús nos advierte que la división puede destruir las relaciones, desde el mismo matrimonio, las iglesias, y hasta naciones o gobiernos.
  4. Al contrario, la unión edifica, sostiene, fortalece.

En la Biblia vemos muchos ejemplos de división: dentro de la nación de Israel, disputas entre los discípulos por saber quien sería mayor, problemas en la iglesia, entre hermanos, etc. Todos estos ejemplos son evidencia de que la división destruye o trae derrota.

La misma Biblia nos exhorta a la unidad, la reconciliación el trabajo conjunto, etc. Dios mismo, es un Dios que tiene una relación perfectamente unida entre las Tres Personas de la Trinidad.

Todos somos llamados a ser pacificadores, reconciliadores, perdonadores, etc. La unión hace la fuerza, dice un dicho popular, mientras que la división destruye. (Eclesiastés 4:9-12)

Amós 3:3

“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”

#Relaciones #División #Separación #Destrucción #Derrota #Unión #Ayuda #Edificación #Jesús #Dios #MinisterioUMCD #UnMomentoConDios



“Con la división hay fracturas en las relaciones, con la unión viene el fortalecimiento”

Ministerio UMCD