Fe y obediencia para el engrandecimiento

Muchas veces la vida del creyente no es tan emocionante como quisiera porque muchos no experimentan la obra de Dios como desearían. En muchos casos es la falta de fe lo que detiene esa obra, y como no hay suficiente fe no llegan a seguir a Dios en obediencia, y por eso pierden las oportunidades de mirar Sus maravillas y las bendiciones que trae la obediencia.

Vamos a seguirlo en santidad

Si realmente queremos seguirlo, debemos hacerlo honrando Su santidad y Su Nombre. Es el momento de consagrarnos a Él, de postrarnos en reverencia ante Su presencia, y comprometernos a seguirle en santidad, para que así también podamos ver sus “maravillas entre (nosotros)”.

Él tiene que ir delante

¿Cuándo viajamos a un lugar nuevo busca la ayuda de alguien para que lo guíe o simplemente sale a la aventura sin saber a dónde ir?

Dios ya ha venido obrando

¿Ha pensado usted alguna vez que Dios ya ha venido obrando en algo que Él va a hacer o simplemente el Señor obra en el momento que usted comienza a obedecer?

Una fe intrépida

¿Alguna vez tomó alguna acción que le llevó a actuar de una manera valiente e inesperada? ¿Cuál fue la motivación que le hizo actuar de esta manera y cuál fue el resultado de ello?

Es bueno un poco de estrategia

¿Cuando usted está por iniciar un nuevo proyecto, no utiliza un análisis previo de lo que tiene que hacer para preparar todo antes de iniciarlo? ¿Ha intentado comenzar algo sin planificación? ¿Qué importancia tiene algo de estrategia?

El pueblo necesita líderes consagrados

¿Cuál es el requisito en el líder más necesitado dentro del pueblo de Dios? La respuesta es sencilla: Un líder consagrado.

Entre la llamada de acción y la obediencia

¿Cómo responde usted ante los mensajes que escucha en la Iglesia, o de los versículos que lee en sus devocionales o lecturas bíblicas? ¿Cuando escucha una promesa de parte de Dios o entiende que Él le está pidiendo hacer algo, con qué prontitud usted responde a ese llamado divino a actuar?