Es que cuando consideramos la santidad de Dios, la respuesta natural, la consecuencia normal que debiera producir eso en nosotros, es una conciencia de pecado que nos inunde y nos haga sentir tal nivel de terror que tengamos la obligación de confesarlo y arrepentirnos delante del Santo.
Archivo de etiqueta: Vida
Dios es único
Nuestra idea de Dios dista mucho de la verdad, algunos creen que Dios es como un anciano bonachón, qué pasa por alto todo lo injusto y al que se le puede menospreciar y rechazar cada vez que se quiere; no, el hecho de que Su amor y misericordia sean tan grandes no significa que su santidad y justicia sean eliminadas.
¡La vida con Dios es una fiesta!
Siéntete el más favorecido y adora a Dios, porque Él está volcado totalmente hacia ti, y se asegurará de que cumplas Su voluntad, que por cierto es buena, agradable y perfecta (Ro. 12.2).
Nuestras vidas necesitan ser pastoreadas
El descanso, la paz y la fortaleza están totalmente relacionadas con la guía y dirección que Dios, nuestro Pastor, le dé a nuestras vidas. Una oveja no puede ser pastoreada lejos de su pastor y no puede hallar los beneficios del cuidado siendo rebelde y alejándose de él.
Dios lo conoce todo y aun así te ama
Dios es el amigo perfecto. Esta historia se relaciona con nosotros porque Él nos ha dicho todo lo que debemos saber, no se ha quedado con nada, ni nos ha ocultado nada, y todo lo que nos ha dicho, aunque nos duela, es para nuestro bien.
Dios te será fiel para siempre
Así como Dios fue fiel con Abraham y cumplió su promesa de amarlo toda su vida. Dios también es fiel con nosotros, cumplirá lo que nos ha prometido, nos amará durante toda nuestra existencia, cumplirá su obra en nosotros y nos dará el gozo de conocerlo en su gloria.
“Desde la antigüedad lo había planeado”
Para los que somos hijos de Dios, esto implica una belleza indescriptible, porque el mismo que nos llama sus hijos es quien tiene en sus manos, los finos hilos del destino humano, tiene el poder de comenzar o terminar su plan, de librarnos de cualquier amenaza que se revele contra nosotros y que nos asegura protegernos hasta que recibamos la herencia de gloria que Él nos tiene reservada (1 P. 1.4).
Respondiendo sabiamente ante las amenazas
Estas tres cosas debemos hacer para enfrentar las amenazas de la vida: 1. Acercarnos a Dios en oración, 2. Recordarnos quién es nuestro Dios y adorarlo por ello, y 3. Pedir, pensando en su gloria, más que en nuestro bienestar y comodidad.
