Demanda un esfuerzo

¿Qué tanto hacemos para seguir a Dios? ¿Bajo qué estándar medimos nuestra adoración al Señor, bajo el nuestro, o bajo la voluntad de Él?

El mal del endurecimiento de corazón

Muchos tenemos la tendencia a enojarnos más ante la dureza del hombre, y poco a entristecernos por su condición. Ambos sentimientos deberían estar presentes. Si expresamos más molestia que tristeza, entonces nuestro corazón está endurecido por nuestra falta de perdón y compasión.

El destructivo legalismo

Francisco Lacueva nos dice que «el legalismo es es un sistema ético que hace de la ley la norma de la conducta moral del cristiano, y cuya observancia lleva a la salvación»; por tanto, el legalismo aleja del sentido mismo de la salvación por fe, demandando obra.

Requerimos comenzar de nuevo

Las enseñanzas bíblicas no caben fácilmente en la mente de personas que quieren añadirlas en sus vidas cuando están llenos de religiosidad o falsa enseñanza, necesitamos abrir nuestro corazón y permitir que Dios edifique nuestra vida con verdades eternas, pero para ello requerimos estar dispuestos a ser enseñados desde el inicio. (Marcos 2:18-22)

Sólo le siguen los ‘pecadores’

Muchos buscamos a Dios para que nos ayude a solucionar problemas físicos o materiales, cuando muchas veces nuestra mayor necesidad es la espiritual, y Dios muy bien lo sabe. (Marcos 2:1-12)

Hay más que un problema físico

Muchos buscamos a Dios para que nos ayude a solucionar problemas físicos o materiales, cuando muchas veces nuestra mayor necesidad es la espiritual, y Dios muy bien lo sabe. (Marcos 2:1-12)

Fe, es creer y es confiar

Debemos aprender a creer que Dios tiene el poder, pero también debemos aprender a confiar en su buena y santa voluntad para obrar en nuestro favor si Él cree necesario. Su obra en nuestro favor no solo es manifestación de Su poder, sino también en la manifestación de Su sabiduría y misericordia.

Maximizando el tiempo

El uso apropiado de nuestro tiempo es una buena medida de nuestra mayordomía de este recurso no renovable que Dios nos ha dado para cumplir su obra aquí en la tierra.