¿Te humillarías por amor?

¿Cuál es tu primera reacción cuando alguien te humilla? ¿Te enojas y respondes con violencia, o pones tu otra mejilla? La verdad es que a ninguno nos gusta ser humillados, y por eso no nos ofrecemos como voluntarios para hacer cosas que puedan hacernos sentir avergonzados, pero Jesús, consideró la humillación como algo muy valioso, que le dio la oportunidad de agradar al Padre y cumplir con su propósito de salvación para el mundo, por eso estuvo dispuesto a humillarse y a cumplir con toda justicia; y se sometió al bautismo de Juan el Bautista…

Conocimiento que nos transforma

Esa grandeza es la que nos debe motivar a conocer de Jesús, escuchar lo que hizo, someternos a su enseñanza y creer en su evangelio, en sus buenas noticias. Evangelio que valoramos, pero del que nos apartamos porque nos dejamos llevar por las urgencias del momento, por esa búsqueda de palabras que nos “ayuden” a salir de nuestros problemas sin contemplar lo profundo de nuestro corazón…

¿Existirá el espíritu de la ira?

Se ha vuelto muy común escuchar a pastores de algunas iglesias hablar de que expulsan espíritus de ira, amargura, tristeza, pornografía y otros más; pero ¿será esto una práctica bíblica? ¿Será que los responsables de nuestros actos son los espíritus malvados? O ¿Será que nos hemos dejado llevar por falsas enseñanzas que, como tantas, buscan suavizar la carga de pecado de la que todos nosotros somos responsables?…

¡Enójate, pero…!

Suena raro considerar la ira como pecado en estos tiempos, donde parece normal que el ser humano viva en conflicto ¿verdad?, pero, como hijos de Dios somos llamados a vivir en paz con los demás gracias a que estamos en paz con Dios…

La ira no está en nuestro “ADN”

De 1 a 10 ¿qué tan irascibles nos consideramos? Siendo 10 muy irascibles. Todos luchamos con la ira y la justificamos de muchas formas, es más, parece estar de moda sentirse airado o enojado con los gobiernos, la iglesia y el que piensa diferente a nosotros, pero, la Palabra de Dios nos dice con claridad lo que debemos hacer en cuanto a la ira…

¿Te resulta difícil cambiar?

Sí queremos ver cambios significativos en nuestra vida, debemos empezar por cambiar lo que creemos, lo que deseamos y con lo que estamos comprometidos…

¿Por qué la ira me hace pecar?

El mayor riesgo que la ira representa es que nos desvía del propósito de darle la gloria a Dios y hace que otros pierdan su deseo de seguir a Cristo porque nos ven igual o peor de enfadados que aquellos que no son creyentes; afecta nuestra relación con Dios y limita la obra del Espíritu Santo en nosotros…