Aceptando Su voluntad | MATRIMONIO y HOGAR

Job 1.21

2 Samuel 12:15-23

“Y Natán se volvió a su casa. Y Jehová hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente. Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto? Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto. Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, Y ENTRÓ A LA CASA DE JEHOVÁ, Y ADORÓ. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió. Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y comiste pan. Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí.”

 

David había pasado ayuno y oración por la vida de su hijo. Siete días enteros suplicando a Dios para que en su infinita misericordia cambiara de parecer y pueda perdonar el castigo impartido a David por su pecado, y así perdonar la vida de su hijo, pero Dios no cambió, y el niño murió.

Aceptar la voluntad de Dios en tales circunstancias parecería terrible, pero entendiendo la causa de la muerte de ese niño: castigo por el pecado; se podría comprender, y hasta callar y aceptar.

Podríamos creer que nuestra actitud debería ser distinta cuando eso pasa en la vida de una persona íntegra. La vida de mi hijo a causa de un pecado parece difícil de aceptar, pero comprensible; pero la muerte de mis hijos sin que yo haya hecho algo malo, eso sí que no lo podríamos entender.

Job, cuando escuchaba los desastres que pasaban en la perdida de sus bienes, llega a escuchar por la boca de uno de siervos que sus 7 hijos varones y 3 hijas mujeres habían fallecido dramáticamente en una reunión familiar (Job 1:13-20). La muerte de sus hijos, en medio de todo lo que ya había pasado, y se preguntaría: ¿por qué?

En la vida de los padres momentos difíciles de aceptar pueden llegar en la vida de sus hijos. Talvez no tengan que ver con la vida misma de ellos, como en el caso de David o Job, pero si cosas que pueden parecernos difíciles de aceptar. Para algunos padres las decisiones que los hijos toman en función de la vida parecerían muy duras: con quienes se casan, que carrera siguen, la participación de ellos en el reino de Dios, etc.

Para estos momentos en la vida de los padres, la manera de responder dependerá de la seguridad de lo que nuestros hijos hacen en función a la voluntad de Dios.

Los hijos, si bien son fruto de los padres, son primeramente seres que le pertenecen a Dios, no a los padres. Los padres son ministros de Dios, por decirlo así, de la vida y obra del Señor en ellos. Pero nunca serán los “dueños” de ellos. Como se dice: Los hijos son “prestados” de parte de Dios.

Quiere ser un padre responsable ante Dios, aprendamos de David y Job, ellos sabían que sus hijos no eran propios, sus vidas, la de sus hijos, pertenecían por completo a Dios, y por tanto Su voluntad, la de Dios, era buena. Si está pasando por momentos difíciles en su vida, recuerde que sus hijos son de Dios, Él se encargará por completo, pues le pertenecen a Él. Nuestra labor es ayudar a nuestros hijos a buscar la voluntad de Dios, y sea la que sea, si ellos son temerosos del Señor, harán lo que Dios haya planificado en ellos, y eso siempre será bueno, aunque ello pueda demandar sus propias vidas.

Job, nos da una enseñanza digna de recordar: Si Dios me los dio, Dios me los puede quitar, sea su Nombre bendito (Job 1:21).

 

«Señor, ayúdame a conocer, entender, y aceptar Tu voluntad en la vida de mis hijos, y guíame para ayudarles a que ellos la hagan hasta el final»

 Job 1:21-22

“Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. JEHOVÁ DIO, Y JEHOVÁ QUITÓ; SEA EL NOMBRE DE JEHOVÁ BENDITO. En todo esto no pecó Job, NI ATRIBUYÓ A DIOS DESPROPÓSITO ALGUNO.”

Renovando hacia lo eterno | VIDA CRISTIANA

2 Corintios 4.16

2 Corintios 4:16-18

“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este NUESTRO HOMBRE exterior se va desgastando, el INTERIOR NO OBSTANTE SE RENUEVA DÍA A DÍA. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; NO MIRANDO LAS COSAS QUE SE VEN, SINO LAS QUE NO SE VEN; pues LAS COSAS QUE SE VEN SON TEMPORALES, PERO LAS QUE NO SE VEN SON ETERNAS.”

 

Cada inicio del año trae consigo metas y anhelos. Todos nosotros tenemos deseos de cambiar y mejorar. Y sin duda, este nuevo cambio representa un reto, con buenas intenciones y loables deseos.

¿Pero, qué hacer para cambiar? ¿Entre tantas cosas que uno desea cambiar, cuales son necesarias, cuáles importantes, cuáles relevantes?

Sería inmensa la lista de cosas que podríamos anhelar. Tanto en lo emocional, lo físico, lo material, lo económico, en la salud, etc. Muchas pueden ser las áreas que pueden y deben ser cambiadas, pero sin duda ninguna tendría más importancia que el área espiritual.

Pablo nos expresa en este pasaje que su mayor anhelo fue el ir renovándose internamente, en el carácter cristiano. Una persona que no cambia espiritualmente es una persona que no ha puesto prioridades eternas en su vida. El deseo de Dios siempre será que el hombre llegue a cambiar (Filipenses 3:12-16; Colosenses 1:9-12).

Debemos entender que la motivación más grande que tenía Pablo, y que lo expresa muy a menudo en sus Cartas, era que cada creyente vaya creciendo, ya que este cambio o crecimiento tiene un factor eterno (2 Corintios 4:18)

Lo eterno tiene un significado que va más allá de lo que podemos ver. Al ser personas de sentidos, lo que vemos tiene más significado en nosotros; pero en la realidad al ser algo tangible puede ser temporal; y si es temporal, para que esforzarnos tanto.

Pensemos que nuestra vida aquí en la tierra es corta, y lo que hagamos en ella repercutirá eternamente, es por ello que Pablo consideraba ese cambio o “renovación” algo motivante (2 Corintios 4:16). Él deseaba que ese cambio sea algo continuo y diario (“día en día”).

Iniciemos este año con una meta transformadora, posible, y de valor eterno. Hagamos de este nuevo año uno que revolucione nuestra vida para la eternidad. Pida a Dios a que le ayude a cambiar, a serle fiel, a amarlo, a amar Su Palabra y obedecerlo, a conocer más de la Biblia, a participar activamente en la Iglesia; es decir, cosas que vayan a afectar mi vida y la de otros para la eternidad.

 

Esta renovación que Pablo deseaba diariamente debe iniciar en un cambio espiritual, y este cambio no inicia hasta que no haya conocido a Cristo como su Salvador Personal. Si aún no lo conoce de esta forma, no podrá ser renovado.

 

«Dios, un nuevo año está por comenzar, y una nueva etapa en mi vida puede iniciar. Ayúdame a conocer a Tu Hijo y a Tu Palabra, y sólo así podré iniciar un cambio para este nuevo año»

 

2 Corintios 5:17

DE MODO QUE SI ALGUNO ESTÁ EN CRISTO, NUEVA CRIATURA ES; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

¡Alto! ¿Hacia dónde vas? | VIDA CRISTIANA

Jeremías 6.16

Jeremías 6:16

“Así dijo Jehová: PARAOS EN LOS CAMINOS, y MIRAD, y PREGUNTAD por las sendas antiguas, CUÁL SEA EL BUEN CAMINO, Y ANDAD POR ÉL, y HALLARÉIS DESCANSO PARA VUESTRA ALMA. Mas dijeron: No andaremos.”

 

Para la mayoría de los países del mundo que se guían bajo el calendario gregoriano se está por ingresar a un nuevo año, el 2016.

Este tiempo previo al ingreso del nuevo año siempre crea nuevas expectativas. Preguntas sobre qué será de nuestra vida; las metas que nos pondremos para una “nueva oportunidad”; los sueños que esperamos que se cumplan con este arribo, etc.; siempre van a crear gran emoción y llenan de sueños los corazones de las personas, que ven con este nuevo año un nuevo inicio.

Muchos talvez pasaron momentos duros en la vida a lo largo de estos últimos meses vividos, estos eventos quizás trajeron dolor, sufrimiento, pérdida, caída, separación, etc. Para otros quizás ven el año que está pasando como uno de grandes logros, alegrías, la llegada de nuevos miembros en la familia, mejores trabajos, etc.; en fin, cada uno tuvo un año distinto, y por lo tal único.

Pero, ¿Qué hay de este nuevo año? ¿Hacia dónde nos estamos encaminado? ¿Estaremos entrando a un nuevo y mejor año, o sin saberlo, estamos ingresando a un año difícil en nuestras vidas?

Generalmente no queremos pensar que nada malo pueda suceder. Creemos que el pensar en “forma positiva” puede ayudar a mejorar nuestra vida, cómo si el poder de mi mente va a cambiar mi futuro, olvidando que mi vida y lo que en ella sucede no depende únicamente de “buenos pensamientos”, ya que es el resultado también de múltiples factores externos, mismos que no están a mi alcance. Otros participan de “rituales” de la buena suerte para traer ese sueño tan anhelado.

Recordemos que la Biblia nos dice que nuestras vidas son el resultado, no solamente de factores externos o solamente buenos pensamientos, sino también de acciones de responsabilidad propia. Gálatas nos menciona que hay una “ley” en la vida que se basa en sembrar y cosechar. Mucho de lo que pasa en nuestra es consecuencia de lo que hemos hecho en el pasado, y lo que ahora estamos haciendo traerá consecuencias en el futuro. NO nos engañemos creyendo que lo que pienso o quiero va a cambiar mi vida, sino que también somos el resultado de lo que hacemos o dejamos de hacer.

 

Gálatas 6:7

NO OS ENGAÑÉIS; Dios no puede ser burlado: pues TODO LO QUE EL HOMBRE SEMBRARE, ESO también SEGARÁ.

 

Este nuevo año si puede ser el inicio de una mejor vida para usted, un nuevo comienzo, una nueva oportunidad. Si usted no lo ha tenido aún, es momento de iniciarlo. Para otros talvez este año ha sido uno bueno, y que bendición en verdad. Y puede seguir siendo mejor aún. Todo dependerá de lo que usted quiera para su vida.

Dios dijo a Israel que antes de continuar haga un “ALTO” a sus vidas y haga un análisis. Les pide que hagan un recuento de sus vidas y pregunten a ver cómo les va, y después miren si estaban caminando por lo correcto y lo sigan; si no, corrijan su caminar hacia lo que Dios espera, y AHÍ encontrarán descanso y bendición para sus vidas.

Antes que ingrese al nuevo año, haga un alto a su vida. Haga un recuento espiritual y personal, mire si ha estado haciendo lo bueno, haga un análisis sincero, pida ayuda a Dios, y busque seguir o rectificar su camino, según sea necesario. Solo así tendrá un 2016 que puede llegar con bendición y prosperidad.

 

«Señor, un nuevo año voy a tener para agradarte y conocerte más; sólo así sé que mi vida será bendecida y prosperada. Ayúdame a hacer un análisis de mi vida y seguir Tu voluntad»

Lejos del problema ajeno | VIDA CRISTIANA

Mateo 5.9

Proverbios 26:17

“El que pasando se deja llevar de la ira EN PLEITO AJENO es como el que toma al perro por las orejas.”

 

Un grupo de amigos algo grande en número, entre los cuales se encontraban hombres y mujeres, tenían por costumbre salir y compartir juntos actividades sociales y recreacionales. Estos amigos disfrutaban de muchas cosas juntos lo que hacía que su amistad y compañerismo algo muy especial.

Un día se presentaría un problema que llegó a afectar no solamente a las personas directamente inmersas, sino también al grupo entero. Un par de integrantes de ellos tuvieron una discusión muy fuerte, algo muy serio que ocasionaría la división, y posteriormente la desintegración del grupo.

Aunque el problema fue únicamente una discusión entre dos personas, la participación de gran parte de los miembros creo una división. Un grupo salió en defensa de uno de y los otros hicieron lo mismo con la otra persona. Entonces, ya no fue problema de dos personas, era un problema de dos grupos. ¿Qué pudo ocasionar esta división? El problema es que “querían tomar las orejas del perro”.

La tendencia humana de muchos es empatizar con los problemas ajenos y hacerlos propios, de tal manera que la ira que sufre una persona, la sufre los otros. Consideremos que la simpatía emocional e intelectual es correcta, desde el punto de vista que nuestra afinidad con la persona inmersa en una discusión demandará atención y cuidado. El problema está en que hacemos “nuestro” el problema y nos hacemos partícipes directos del “combate”.

El versículo de hoy nos dice una gran verdad que debe ayudarnos a tomar una posición correcta, cuando nos encontremos ante estos problemas.

Primero nos dice que el pleito es un pleito AJENO, y si es ajeno, no es mío. La discusión, al ser ajena debe ser tratada como tal. A menos que el problema sea muy serio, y demande mi participación, mi posición debería ser distante e imparcial, ya que no debería enojarme con un problema del cual no soy directamente afectado.

Segundo, si el problema requerirá mi participación, que esta participación vaya a beneficiar y proteger a ambas partes, y no a una sola. Tristemente nuestra participación es parcializada y negativa en muchos casos, y es ello lo que debemos evitar.

Tercero, si se requiere de mi participación busquemos hacerlo en función positiva de la restauración de ambas partes anhelando la paz. No estamos llamados a echar más leña al fuego, si no, a apagarla. Yo debo buscar la paz y la reconciliación de las personas y no participar malignamente motivado por la ira, que siempre puede estar afectada por mi pecado (Efesios 4:26-27).

Cuarto, si el problema no es algo sencillo de solucionar, y talvez requiera nuestra parcialización, estemos seguros que lo hacemos hacia la persona verdaderamente afectada e inocente que requiera nuestra protección y ayuda; pero no lo hagamos en función de mi íntima relación con una de las partes; es decir, buscaré unirme al inocente para protegerlo, aunque este no sea la persona más cercana a mí.

Y, por último, si se cree que no existe medios para la reconciliación y solución del problema, optemos por proteger al inocente, cuidemos su integridad, pero no tomemos el problema sucedido como que fue en contra de nosotros, para que luego no nos pongamos en enemistad con la persona culpable. Recordemos que el problema es AJENO, y no mío.

 

Mateo 5:9

BIENAVENTURADOS LOS PACIFICADORES, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”

Amor, definido en acciones (Parte VIII) | MATRIMONIO y HOGAR

1 Corintios 13.8a

1 Corintios 13:4, 7-13.

EL AMORTODO LO SUFRE, TODO LO CREE, TODO LO ESPERA, TODO LO SOPORTA. EL AMOR NUNCA DEJA DE SER; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y AHORA PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA y el AMOR; PERO EL MAYOR DE ELLOS ES EL AMOR.”

 

Pablo concluye este pasaje del amor descrito en acciones manifestando una verdad que sobre pasa nuestro entendimiento humano del mismo y que nos lleva a ver la supremacía de éste.

En el versículo 7 presenta cuatro acciones positivas del amor que exceden a lo que nosotros podríamos normalmente hacer. Utiliza la palabra pas” (πᾶς, G3956) se puede traducir ‘ante todo’ o ‘todo’. El amor va sobre todas las cosas, y podríamos decir que “ante todolo sufre, “ante todolo cree, “ante todo” lo espera, “ante todolo soporta, porque el amor nunca deja de existir, “nunca deja de ser” (v. 7-8).

Una persona que bíblicamente ama, nunca dejará de amar. No importa distancia, no importa circunstancia, no importa el tiempo. Una persona que decide amar puede mantener ese amor a pesar de lo que enfrenta en su vida. El amor no es dependiente de acciones recibidas, es completamente libre e independiente. El amor a mi familia, como lo hemos expresado anteriormente no tiene, ni debe tener restricciones.

 

Interesantemente Pablo compara en los versículos siguientes (v. 8-13) y expresa la perpetuidad del amor sobre ciertos dones importantes pero temporales. Menciona la imperfecta y finita gnosis del hombre (“en parte conocemos”), y resalta la relevancia del amor sobre la fe y la esperanza. El amor sobresale a todo en valor (va más allá en importancia), y sobre pasa tiempo y obstáculos (es eterno).

Ahora podemos entender lo que Pablo nos estaba diciendo que sin amor nada sirve lo que hago (v.1-3); que el amor se debe expresarlo en acciones que van sobre lo que recibimos o esperamos (v. 4-7); y el amor sobresale y permanece ante todo (v.8-13). Decidir amar es un estilo de vida que no hallará límites y que impactará transformando mi familia.

¿Se imagina ser amado de esta manera? ¿Se imagina amar así a su familia?

 

Nuestro compromiso diario debe ser el amar a cada uno de los miembros de mi familia, y este amor real romperá esquemas humanos, pues es un amor divino.

 

«Señor, mi amor a mi familia debe ser el mismo que el Tuyo, sobre circunstancias y tiempo. Yo decido amarlos como Tú quieres que los ames, ¡ayúdame hacerlo hasta el fin!»

 

ESTE ES MI MANDAMIENTO: Que os améis unos a otros, COMO YO OS HE AMADO.” – JESÚS (Juan 15:12)

Por la “lengua” los conocerán | Un rayo de SABIDURÍA

Proverbios 10.19

Proverbios 10:19, 32

“En las muchas palabras no falta pecado; mas EL QUE REFRENA SUS LABIOS ES PRUDENTELOS LABIOS DEL JUSTO SABEN HABLAR LO QUE AGRADA; mas la boca de los impíos habla perversidades.”

 

<<Un mercader griego y rico quería dar un banquete con comidas especiales. Llamó a su esclavo y le ordenó que fuera al mercado a comprar la mejor comida. El esclavo volvió con un bello plato cubierto con un fino paño. El mercader removió el paño y asustado dijo: – “¿Lengua? ¿Es éste el plato más delicioso que encontraste?” El esclavo, sin levantar la cabeza, respondió: – “La lengua es el plato más delicioso, sí señor. Es con la lengua que usted pide agua, dice «mamá», hace amistades, conoce personas, distribuye sus bienes, perdona. Con la lengua, usted conquista, reúne a las personas, se comunica, dice «Dios mío», canta, cuenta historias, guarda la memoria del pasado, hace negocios, dice «yo te amo» y habla bien.” El mercader, no muy convencido, quiso testear la sabiduría de su esclavo y lo envió nuevamente al mercado, ordenándole que trajera el peor de los alimentos. Volvió el esclavo con un lindo plato, cubierto por fino tejido que el mercader retiró, ansioso, para conocer el alimento más repugnante. – “¡Lengua, otra vez!” dijo el mercader, espantado. – “¡Si, lengua!” dijo el esclavo, ahora más altivo. “Es la lengua que condena, separa, provoca intrigas y celos. Es con ella que usted blasfema y manda al infierno. La lengua expulsa, aísla, engaña al hermano, responde a la madre, ofende al padre. La lengua declara guerra. Es con ella que usted pronuncia la sentencia de muerte. No hay nada peor que la lengua y no hay nada mejor que la lengua. Depende del uso que usted haga de ella.” Y sin esperar respuesta, el siervo hizo una reverencia y se retiró.>> – Portal: Sitio de Esperanza (La lengua: nada mejor y peor).

La Biblia nos recuerda que la lengua, es un órgano difícil de domar, pues tiene poder tan grande que requiere mucho para poder controlarla. La razón de ello es que el pecado que mora en nosotros controla este vital órgano (Santiago 3:3-8). Nuestra boca tiene un órgano muy poderoso, mismo que puede construir o destruir, que puede bendecir o maldecir (Santiago 3:9).

La persona sabia y prudente sabe lo que debe decir, cuándo lo debe decir, y cómo lo debe decir. La persona imprudente dice lo que quiera, donde quiera y cómo quiera. Recordemos que nuestras palabras pueden ir acompañadas de “dardos” destructivos, con maldad y pecado. Una persona madura y sabia aprende a controlar tan vital y poderoso miembro (Santiago 3:2). ¿Es usted sabio?

 

El sabio reflexiona antes de hablar, un necio habla y luego reflexiona.

 

«Señor, ayúdame a controlar mis palabras, cómo y cuándo las digo. Si voy abrir mi boca, que sea para edificar, y no para derribar. Lo que vaya a expresar, que sea solo para bendecir.»

 

Proverbios 10:20-21

PLATA ESCOGIDA ES LA LENGUA DEL JUSTO; mas el corazón de los impíos es como nada. LOS LABIOS DEL JUSTO APACIENTAN A MUCHOS, mas los necios mueren por falta de entendimiento.”

Amor, definido en acciones (Parte VII) | MATRIMONIO y HOGAR

1 Corintios 13.6

1 Corintios 13:4, 6

EL AMOR es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece… NO SE GOZA DE LA INJUSTICIA, MAS SE GOZA DE LA VERDAD.”

 

La palabra injusticia en el griego original “adikia” (ἀδικία, G93) puede ser traducido como agravio, mal. La palabra gozarse significa literalmente alegrarse, mostrar simpatía, congratularse. Y el amor nunca se alegrará cuando algo injusto sucede.

Las relaciones interpersonales, y más las relaciones en la familia, están llenas de muchas manifestaciones buenas o malas. A través de una broma puedo resaltar o despreciar a una persona. A través de un comentario mal intencionado, por más que pueda ser maquillado con una aparente broma, si está hecha con algún deseo de menosprecio, cinismo, u ofensa hacia alguna característica física, mental o emocional, puede ser considerada como un acto de burla, y por lo tanto no va con amor.

Otra forma de gozarse de la injusticia es cuando alguien ha sufrido alguna pérdida, o ha sido afectado física o emocionalmente por algún incidente, y en tono de broma nos expresamos con burla de ello.

¿Se podría usted imaginar a Dios riéndose de usted porque se golpeó la cabeza? Es obvio que NO. Entonces: ¿Por qué creemos que nos podemos reír cuando eso le pasa a uno de nuestros hijos, a nuestra esposa o a nuestro marido? Al contrario, el amor debe producir en nosotros un sentimiento de empatía ante lo sucedido, pues el amor “no se burla de lo malo”.

Nuestro amor a nuestros seres amados debe ir acompañado, si es en verdad sincero, con deseos de protección y de bienestar; estos deseos siempre serán una de las manifestaciones maravillosas del amor.

El no gozarse del mal o de la injusticia puede referirse también a cuando una persona que amamos hace algo incorrecto y nosotros no lo festejamos o nos gozamos de ese mal hecho, al contrario, el amor aborrece lo impío.

La otra cara de la frase es que el amor se goza de la verdad, de lo bueno, de lo puro, de lo digno de mencionar (Filipenses 4:8). Pablo nos dice que el amor debe ser sincero, no fingido; y junto a esta verdad nos dice que debemos aborrecer lo malo, y que debemos seguir lo bueno (Romanos 12:9).

Juan en su Segunda Carta escribe diciendo que él se regocijaba por ver a las personas andando en la verdad, haciendo lo justo, lo recto, obedeciendo a Dios (2 Juan 1:4).

Como nos dice Kistemaker en su comentario del versículo “la cláusula tiene un equilibrio perfecto, pues contiene dos oraciones que usan el mismo verbo, pero cuyos complementos son antónimos: MAL y VERDAD.”

Su amor debe solamente regocijarse en cosas puras, buenas, nobles, debidas. Ame a su familia, pero ame “sin fingimiento”, pues su amor debe realzar y motivar lo bueno, y no lo malo.

 

3 Juan 1:2-4

AMADO, yo DESEO QUE TÚ SEAS PROSPERADO en todas las cosas, y QUE TENGAS SALUD, ASÍ COMO PROSPERA TU ALMA. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. NO TENGO YO MAYOR GOZO QUE ESTE, EL OÍR QUE MIS HIJOS ANDAN EN LA VERDAD.”

La prudencia es prosperidad | Un rayo de SABIDURÍA

Proverbios 14.8

1 Samuel 18:5, 12-14

Y SALÍA DAVID a dondequiera que Saúl le enviaba, Y SE PORTABA PRUDENTEMENTE. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl…  Mas Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él, y se había apartado de Saúl; por lo cual Saúl lo alejó de sí, y le hizo jefe de mil; y salía y entraba delante del pueblo. Y DAVID SE CONDUCÍA PRUDENTEMENTE EN TODOS SUS ASUNTOS, Y JEHOVÁ ESTABA CON ÉL.”

 

David había vencido al gigante Goliat. Su obra de valor y fe lo llevó a ser reconocido por el rey Saúl y el pueblo. Todos lo alababan; Saúl lo apreciaba mucho, al inicio (v. 2); Dios lo acompañaba y protegía a donde quiera que iba (v. 14). Todo iba bien para el pequeño muchacho de Belén que había traído gran victoria al pueblo de Israel (1 Samuel 17).

Pero de repente las cosas cambiaron. David, en vista de su popularidad, recibía más atención por parte del pueblo (v. 5). Alabaron sus proezas de tal manera que menospreciaron las obras de Saúl, lo que le llevó a la envidia y celo de este último (v. 7-9). En un momento el rey Saúl se encontró en una situación incómoda que lo motivó a tratar de matar a David; pero David pudo escapar (v. 10-11).

A pesar de todo lo que pasaba, la Biblia nos dice tres veces que David actuaba prudentemente (v. 5, 14 y 15). La palabra hebrea sakal (שָׂכַל, H7919) significa: ser prudente, ser sabio, prestar atención, dichoso, y prosperado. Esta palabra expresa la idea de alguien que mira bien antes de actuar. Lo que hizo de David una persona prudente fue que no se dejó llevar de las circunstancias para actuar; al contrario, obró apropiadamente ante Dios y los hombres a pesar de ellas.

Cuando estuvo en la cima inicial de su popularidad, después de la muerte de Goliat, no dejó que esa popularidad lo envanezca, sino que actuó con prudencia. Cuando Saúl intentó matarlo con la lanza, no buscó defenderse inadecuadamente o vengarse, al contrario, huyó y siguió actuando prudentemente ante su rey. Cuando Saúl le otorgó un grupo de mil soldados, en vez de dejar que este nuevo cargo lo cambie, siguió actuando con prudencia. Prudencia es actuar sabiamente a pesar de las circunstancias. Lo que le llevó a David a actuar con prudencia fue el reconocer que estaba ante Dios.

La palabra sakal está presente en el versículo de Josué 1:7, misma que se la traduce “prosperado”. Una persona prudente o prosperada es alguien que escucha a Dios y obedece. David fue prudente, y por tanto prosperado, porque obedecía a Dios. Si desea ser prudente, pregunte a Dios qué hacer ante cualquier situación, y Él le enseñará prudencia y lo “prosperará”. La prudencia siempre será ganancia.

 

Josué 1:7

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, PARA CUIDAR DE HACER CONFORME A TODA LA LEY que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, PARA QUE SEAS PROSPERADO (sakal o prudente) en todas las cosas que emprendas.” <Paréntesis añadido>


«Señor, enséñame a actuar con prudencia, y entonces mi camino prosperará»


Proverbios 14:8

LA CIENCIA DEL PRUDENTE ESTÁ EN ENTENDER SU CAMINO; mas la indiscreción de los necios es engaño.”