¿Cómo conseguir una buena vida?

Todos queremos una buena vida, una vida tranquila, llena de paz y armonía, donde la congoja del mal no nos aflija, ni la tristeza del castigo nos alcance. Este tipo de vida no es una utopía, como muchos lo creen, al contrario, si la Biblia no nos alentara a alcanzarla, entonces sí podríamos decir que no es posible.

La sabiduría puede ser alcanzada

Toda sabiduría, conocimiento, inteligencia se encuentra en Dios, y es Él quien otorga este tesoro invaluable a quienes realmente desean alcanzarlo (vv. 6-8). Mediante el conocimiento de Dios y de Su sabiduría y voluntad expresadas en Su Palabra, el Señor va a ir renovando nuestro entendimiento, y así nuestro comportamiento va siendo transformado mientras alcanzamos más sabiduría (Comp. Ro. 12:2).

Renovando hacia lo eterno

Sería inmensa la lista de cosas que podríamos anhelar. Tanto en lo emocional, lo físico, lo material, lo económico, en la salud, etc. Muchas pueden ser las áreas que pueden y deben ser cambiadas, pero sin duda ninguna tendría más importancia que el área espiritual.

Requerimos comenzar de nuevo

Las enseñanzas bíblicas no caben fácilmente en la mente de personas que quieren añadirlas en sus vidas cuando están llenos de religiosidad o falsa enseñanza, necesitamos abrir nuestro corazón y permitir que Dios edifique nuestra vida con verdades eternas, pero para ello requerimos estar dispuestos a ser enseñados desde el inicio. (Marcos 2:18-22)

¿Moda “terrenal”?

La Biblia nos exhorta a revestirnos del “nuevo” hombre, “el cual conforme a la imagen del que lo creó” se debe ir renovando constantemente hasta que lleguemos a estar en la presencia de Dios (v. 10). Por otro lado, también nos manda a que debemos despojarnos de las costumbres pecaminosas del “viejo hombre” (v. 9).

Propósito de corazón

El dar es algo que nace de una comprensión de la responsabilidad, que es transformada en una decisión firme, y que debe ser mantenida en forma constante; es una actividad que llega a transformarse en un hábito piadoso y saludable para el creyente.

Muerte por partida doble

Cada creyente debe vivir espiritualmente tan vivo que ya el mundo le sea algo muerto e inmundo, y esa misma vida espiritual debe hacerle ver al mundo que el creyente ya ha muerto para su inmundo sistema.

Renovando hacia lo eterno | VIDA CRISTIANA

2 Corintios 4:16-18 “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este NUESTRO HOMBRE exterior se va desgastando, el INTERIOR NO OBSTANTE SE RENUEVA DÍA A DÍA. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; NO MIRANDO LAS COSAS QUE SE VEN, SINO LAS QUE NO SESigue leyendo “Renovando hacia lo eterno | VIDA CRISTIANA”