El rey de gloria – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (VII)

Este salmo presenta un cuadro de la entrada triunfal de Jesucristo en Su segunda venida, cuando triunfante ingrese en Jerusalén, ahí alabaremos al Rey que viene a reinar. Entonces clamaremos a las “puertas eternas” (Sal 24:7) que permitan entrar a “Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla… Jehová de los ejércitos… el Rey de la gloria” (Sal 24:8, 10). Ese momento, postrados en adoración, alabaremos y cantaremos a Jesús, el hijo de David, el “Dios de Jacob” (Sal 24:6). ¿Ya está listo para tal incomparable celebración? Solamente por nuestra fe en Jesucristo se nos abre la posibilidad ante esta única oportunidad.

Jesús llegó al pesebre siendo Rey Eterno

Jesús, el hijo de David (Lc 1:32), nacería muchos años después en la misma ciudad que su padre terrenal (Lc 2:11), y bajo su linaje venía a reinar y tomar el trono prometido. Lo maravilloso de este Rey Soberano, es que al igual que Su antecesor, nació humildemente, no en medio de grandes galas, sino en un sencillo pesebre, pero las huestes celestiales anunciaron majestuosamente al mundo su nacimiento (Lc 2:10-14), y el cielo se llenó del esplendor por la estrella que proclamaba su llegada, pues venía a reinar (Mt 2:1, 2).

¡Él tiene misericordia!

¡Cualquier obra de Dios en favor nuestro es una obra de Su misericordia!

Entrada Triunfal (NUESTRA PASCUA I)

Mateo 21:4-9 “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga. Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó; y trajeronSigue leyendo “Entrada Triunfal (NUESTRA PASCUA I)”