La academia de la consolación

Las pruebas tienen el propósito de renovar nuestro interior, sacando lo indeseable y forjando un carácter similar al del Señor (Ro. 5:1-5; Stg. 1:3-5; 1 P. 1:6-9). Mientras estemos en esta vida siempre enfrentaremos tribulaciones, eso es parte de vivir en un mundo caído, y Dios permite que lleguen a nuestras vidas esas dificultades para nuestra transformación mientras Él nos ayuda a salir en victoria (Jn. 16:33).

Aunque angustiado, cantaré

En los momentos más duros de nuestro caminar cristiano es dónde hallamos los momentos más hermosos de nuestra sincera adoración.

Lo que debemos esperar (VI)

La advertencia de “mirad, velad y orar” es muy importantes para que nos preparemos a Su encuentro. El tener presente que Cristo puede venir en cualquier momento nos ayuda a vivir en temor y santidad.

Lo que debemos esperar (V)

Mientras miramos atentos a los acontecimientos, sigamos esperando Su venida como las “vírgenes prudentes” que ansiosas, esperan la venida de su Señor (Mt. 25:1-13). Recordemos que todo lo que existe a nuestro alrededor será consumido, y que todas las promesas que Dios nos ha dado en Su Palabra se cumplirán tal cual Él nos lo ha dicho (2 Co. 1:20).

Lo que debemos esperar (IV)

La esperanza de la Iglesia de no ver estos días alienta nuestros corazones. Pero nos recuerda que aquellos que aún no tienen esperanza de vida eterna sufrirán mucho en esos días, y si no se arrepienten al final, ese tormento será eterno.

Lo que debemos esperar (III)

Nuestra tarea como creyentes ahora es velar por el pueblo judío. Ellos, aunque en este momento no esté aceptando al Mesías, ellos llegarán a ver la verdad de las Escrituras, y en ese día su fe será demandada con la muerte en muchos casos. Nuestro deber es orar desde ahora por la redención de Israel, quienes serán atormentados como nunca se ha visto.

Lo que debemos esperar (II)

Hoy en día muchos han sufrido persecución y rechazo de las personas. Hay países que, gobernados por una religión falsa, rechazan cualquier posibilidad de predicación bíblica. En muchos de esos países las personas sufren encarcelamiento, torturas, y hasta la muerte.

Es sólo por “un poco de tiempo”

Cuando tenemos que esperar en medio del dolor de una sala de espera en el hospital, o cuando alguien se encuentra en cirugía y sus familiares tienen que esperar por las noticias del doctor, o cuando estamos en el trabajo y el cansancio nos agobia, parecería que el tiempo pasa más “lento” de lo real, y las manecillas del reloj nos parecen que van a una velocidad menor de lo habitual. La percepción del tiempo varia en nuestra mente de acuerdo con las circunstancias.