Humildes, sobrios y firmes en fe

Recordemos que el diablo no tiene potestad sobre nosotros, pues le pertenecemos a Dios, y Él nos guarda hasta el día de nuestra redención (1 Jn 5:18). Si somos probados, quiere decir es que somos hijos de Dios, y esa confianza alimenta mi esperanza de redención, entonces, fortalece mi fe (1 P 1:8, 9). El diablo ya fue derrotado, Dios es mayor que cualquiera, y nuestra fe en Cristo nos da la victoria en esta vida, y nos otorga la vida eterna (Ro 8:31-39). Esta confianza es la que me ayudará a mantenerme firme detrás de mi escudo, mi fe, resistiendo los embates del maligno.

Lo mejor es abstenerse

Pablo fue claro, no deberíamos ni siquiera considerar algo dudoso, debemos completamente abstenernos de toda especie de mal.

Firmes y juntos con el Poder de la Oración (Armadura de Dios X)

Firmes y juntos con el Poder de la Oración (Armadura de Dios X)   Efesios 6:10-11, 13, 18-20 “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. […] Por tanto, tomadSigue leyendo «Firmes y juntos con el Poder de la Oración (Armadura de Dios X)»

Firmes con el Poder de la Fe (Armadura de Dios VII)

Firmes con el Poder de la Fe (Armadura de Dios VII)   Efesios 6:13, 16 «Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. […] Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego delSigue leyendo «Firmes con el Poder de la Fe (Armadura de Dios VII)»