¿Cómo conseguir satisfacción económica?

Todos buscamos la satisfacción económica para nuestra vida, un estado en donde las posesiones que tengamos se conviertan en un recurso más para vivir contentos, pero no todos alcanzamos esa satisfacción porque creemos que ella está en la abundancia de lo que queramos tener, y la codicia, la avaricia y la envidia nublarán nuestro corazón con desdicha, insatisfacción y angustia, y nos motivará a buscar más riquezas, haciéndonos creer que nunca podremos hallar esa satisfacción.

¿Cómo conseguir buenas decisiones?

Todos tenemos la capacidad de razonar y de hacer evaluaciones apropiadas basadas en la experiencia o en el conocimiento de algún hecho en particular que nos ayudan a mirar todos los elementos presentes antes de tomar esa decisión, pero, aunque podamos conocer muchas cosas previas a la decisión, aún tenemos la incertidumbre del futuro y de todo lo que puede venir para ese tiempo.

¿Cómo conseguir renombre?

El renombre es la celebridad que se adquiere por hechos significativos que se han hecho. Y mientras muchos lo alcanzan por cosas buenas en sus vidas o en favor de los demás, hay otros que adquieren un reconocimiento por cosas inapropiadas o vanas. Pero si queremos alcanzar un justo y provechoso reconocimiento, entonces debemos ver que la “misericordia” y la “verdad” son necesarias.

¿Cómo conseguir una buena vida?

Todos queremos una buena vida, una vida tranquila, llena de paz y armonía, donde la congoja del mal no nos aflija, ni la tristeza del castigo nos alcance. Este tipo de vida no es una utopía, como muchos lo creen, al contrario, si la Biblia no nos alentara a alcanzarla, entonces sí podríamos decir que no es posible.

La sabiduría puede ser alcanzada

Toda sabiduría, conocimiento, inteligencia se encuentra en Dios, y es Él quien otorga este tesoro invaluable a quienes realmente desean alcanzarlo (vv. 6-8). Mediante el conocimiento de Dios y de Su sabiduría y voluntad expresadas en Su Palabra, el Señor va a ir renovando nuestro entendimiento, y así nuestro comportamiento va siendo transformado mientras alcanzamos más sabiduría (Comp. Ro. 12:2).

¿Hasta cuándo rechazas la sabiduría?

Si queremos vivir “confiadamente… tranquilo, y sin temor del mal” (v. 33), entonces debemos rechazar ser simples, burladores o necios, y buscar a Dios para que nos imparta de Su sabiduría dispersa por toda Su Palabra. Comenzando con el temor reverente a Él, y alimentándonos todo el tiempo de la Biblia, podemos recibir conocimiento sabio que transformará nuestra vida y nos llevará a la verdadera prosperidad. ¡Escuchemos hoy su voz, la sabiduría nos está llamando!

No consientas tener parte en la codicia

El hacedor de maldad va en pos de su pecado, y aunque en su momento crea que puede conseguir lo que busca, no se da cuenta que está poniendo “lazo” para sí mismo (v. 18). Tarde o temprano esa persona va a pagar por la maldad hecha. Miremos solamente cuantas personas terminan en la cárcel a causa de un acto de delincuencia, y algunos han muerto en el intento o después porque alguien en un acto de ira los asesinó.

Escucha y valora la instrucción de los padres

La actitud reverente y prudente del hijo es realmente apreciado, es una marca maravillosa que resalta en el carácter de los hijos y que es digno de alabanza de todos. Así que, la próxima vez que quiera el joven hacer algo, escuche a los padres, ponga atención a la instrucción, considere sabiamente lo que ellos tengan que decir con amor, y recordemos que el escucharlos es agradable ante Dios.