Caminando por fe hacia lo eterno (Parte II)

Tener en mente que un día partiremos de este mundo, y que nuestro cuerpo mortal y pecaminoso será cambiado por uno eterno y puro, nos alienta mucho. Pero no olvidemos que hasta que ese día llegue, y podamos por fin contemplar con nuestros propios ojos la gloria de Dios, nosotros seguimos ante la presencia de Dios, y Él nos mira y conoce cada uno de nuestros actos y pensamientos, y nos está juzgando. Por tanto, como Pablo, debemos “o ausentes o presentes, serle agradables”. (2 Co. 5:9)

Caminando por fe hacia lo eterno (Parte I)

Para poder cumplir con la voluntad de Dios apropiadamente en vida debemos tener una mente enfocada en el reino y en lo eterno. Si mantenemos nuestro caminar por fe hacia lo eterno, comprenderemos que muchas de las cosas tienen un valor significativo cuando lo ponemos en ese contexto. Lo que quede en esta tierra perecerá, pero lo que sea edificante para lo que viene permanecerá (Mt. 6:19-21).

Y la Luz vino al mundo

Dios, sabiendo la necesidad del hombre proveyó por medio de Jesucristo la luz que necesitaba para encontrar el camino al cielo; y por medio del mismo Jesús proveyó del agua que saciaría el alma sedienta. Navidad es el recordatorio de que un día la Luz vino al mundo y habitó entre nosotros para que podamos así ver nuestra necesidad y encontrar el Camino al Padre. Jesucristo es el único camino al Padre (Juan 14:6).

¿Aún tendrá tiempo para hallarlo? («AUN» IV)

Dios no está distante para quienes de veraz lo buscan (Jer 29:12, 13), pero si para aquellos que lo rechazan o lo ignoran. La distancia la pone el mismo hombre, no Dios.

¿Es eso cierto? | VIDA CRISTIANA

  Génesis 22:15-18 “Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cieloSigue leyendo «¿Es eso cierto? | VIDA CRISTIANA»

Y la Luz vino al mundo | VIDA CRISTIANA

Juan 1:4-9 “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.  Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.  Éste vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de queSigue leyendo «Y la Luz vino al mundo | VIDA CRISTIANA»