¿Y YO, QUÉ ESCOJO? | Pensamientos

Muchas veces vemos las cosas que esta vida nos ofrece y nos quedamos enfrascados en ella sin crecer, sin caminar, sin frutos, sin glorificar a Dios y experimentar su presencia en nuestra vida.
Moisés miró todo, pero consideró que es basura comparado con lo que Dios ofrece.
¿Qué me detiene? ¿Qué me aparta de una vida de victoria y bendición? ¿Qué hay que no me permite seguir y servir a Dios?
Jesucristo es nuestro supremo ejemplo de compromiso, sacrificio, gozo en la obediencia, y una vida que glorificó a Dios.
Hebreos 12:1‭-‬2

«Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.»
¿Y YO, QUÉ ESCOJO?
#Obediencia #Sacrificio #Renuncia #Discípulo #Frutos #Consagración #Gozo #Propósito #Sometimiento #VoluntadDeDios 

Involuntariamente | VIDA CRISTIANA

colosenses-3-12-13

Colosenses 3:12-14

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.”

 

De regreso a casa desde el trabajo venía por una autopista de cuatro carriles, dos en cada sentido; delante de mí estaba una grúa para camiones pesados que se encontraba en diagonal. Mientras veníamos avanzando nos encontramos con un camión grande estacionado a un costado de la vía, aparentemente con algún problema mecánico. Al acercarnos a este camión el conductor de la grúa hace una maniobra a la izquierda para evitar estar cerca de dicho camión, y en su movimiento no se percató que yo estaba por adelantarlo, tal maniobra ocasionó que yo tenga que frenar para evitar la colisión. Cuando volví a ponerme a un costado de dicha grúa, el conductor muy arrepentido me pidió disculpas por la ventana. Pude ver su rostro de real preocupación y entendí que lo sucedido había sido sin intención, por lo que con el pulgar hacia arriba le indiqué que no se preocupe, que no había pasado nada.

A la semana siguiente, viajando esta vez de casa al trabajo en la misma ruta, estaba manejando detrás de un camión que contenía un remolque con refrigeración. Por uno de los costados estaba saliendo agua de tal remolque, producto de la congelación y la temperatura alta. Esto llegó al parabrisas de mi auto, y mientras adelantaba al camión decidí encender el sistema para limpiar el vidrio delantero del carro con el líquido limpiador. Mientras lo hacía, y sin percatarme que otro auto estaba detrás, salpiqué con el líquido el parabrisas de ese otro auto. A penas pude pasar al camión me hice a la derecha y el auto que había recibido la salpicadura se puso delante de mí, redujo la velocidad, y encendiendo el líquido limpiador de su auto, hizo que parte de este líquido caiga sobre el vidrio de mi auto. Entendí con este mensaje que lo que yo había hecho al limpiar el auto afectó al otro conductor y me hizo “probar” un poco de como él se sintió. Sin darme cuenta había ocasionado malestar en la otra persona, y aunque la respuesta me causó gracia, me hizo reflexionar cuantas veces estos actos involuntarios suceden y cómo reaccionamos a ellos.

Muchos reaccionamos inapropiadamente ante comportamiento involuntario de alguien más. Muchas veces nos enfrascamos en discusiones innecesarias a causa de un acto provocado sin una mala intención de la otra persona. Nuestra primera respuesta generalmente es malestar, enojo, buscamos justicia. Cuando el conductor del camión hizo su movimiento lateral si llegué a molestarme por un tiempo corto, pero antes de llegar al lado del conductor, ya me había tranquilizado un poco (algo inusual en mí, por cierto), y esto me ayudó a responder apropiadamente ante la actitud de pena del conductor, y gracias a Dios que fue así. Pero generalmente no es una respuesta común.

Le animo a que antes de reaccionar mal ante un hecho, tome un tiempo para pensar y analizar, talvez la otra persona no quería hacer ningún daño, talvez no se dio cuenta de lo sucedido, podrá encontrar como yo que no todos actúan en contra nuestra voluntariamente. Recuerde, todos podemos cometer errores, y aprender a perdonar será de gran bendición.

 

«Dios, antes de que reaccione mal, ayúdame a controlarme y a perdonar»

 

Efesios 4:32

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”

Desde mi “heredad” | Una mirada a las MISIONES

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Josué 14:2-3

Por suerte se les dio su heredad, como Jehová había mandado a Moisés que se diera a las nueve tribus y a la media tribu. Porque a las dos tribus y a la media tribu les había dado Moisés heredad al otro lado del Jordán; mas a los levitas no les dio heredad entre ellos.”

¿Alguna vez se ha preguntado el por qué usted vive en la ciudad y el país donde está, y por qué tiene el trabajo que tiene? Dios nos ha puesto a cada uno en cada lugar donde vivimos y trabajamos en donde estamos, no por suerte ni por casualidad, sino para cumplir con los propósitos de Dios.

Para cada uno de nosotros, el lugar donde habitamos tiene un propósito eterno dentro del magnífico plan de Dios, y si le toca cambiarse de lugar o trabajar en otra parte, ello también, si es que seguimos la voluntad de Dios, está dentro de ese plan grandioso.

Los israelitas habían llegado por fin a la tierra que Dios había prometido a Abraham, Isaac y Jacob (Génesis 28:13). Josué estaba repartiendo la tierra al oeste del Jordán a las nueve tribus y media de Israel, ya que al este del Jordán ya habían tomado posesión Gad, Rubén y la otra media tribu de Manasés (Números 32:33). Los hijos de Levi (levitas) no estaban siendo considerados para la distribución del territorio ya que Dios había dado órdenes para que a ellos se les otorgue 48 ciudades distribuidas entre las tribus para que habiten en ellas (Números 35:1-6). El mantenimiento diario de los levitas sería provisto a través de las ofrendas que el pueblo daba a Jehová, ya que los levitas fueron designados para servir al Señor y dependían de las otras tribus de Israel para su mantenimiento (Números 18:8-24).

Hoy en día el pastor o el misionero ha sido apartado por Dios para que le sirva en la obra. Muchos de ellos, por los compromisos de la iglesia no pueden trabajar porque requieren dar su tiempo completo a su tarea. Para aquellos siervos quienes viven en sus propios países, si existe la posibilidad legal que los pastores puedan trabajar secularmente si es necesario para el mantenimiento propio y de su familia, pero la iglesia es responsable ante Dios de hacer todo por proveerles un sueldo digno (1 Corintios 9:1-14).

Existen misioneros que viajan a otros países, en donde las leyes prohíben que ellos puedan trabajar ya que se encuentran con visas religiosas o de otro índole que solo les permite vivir y servir, pero su sustento debe venir de las organizaciones que los apoyan o los han enviado a trabajar. Estas visas religiosas no los autoriza a que ellos puedan recibir un aporte económico de donde están sirviendo, ya que están residiendo para “dar un servicio” y no para “hacer ganancia a través del servicio”. Casi como los levitas dentro de las heredades de las tribus de Israel, los pastores y misioneros dependen de las donaciones de quienes han recibido sus “heredades”.

En donde usted se encuentre, Dios lo ha puesto ahí para que pueda tener una vida próspera, quiere que trabaje y adquiera posesiones si desee; pero recuerde que usted debe ser parte de la obra del Señor ayudando a sustentar a los pastores y misioneros que se encuentran dando sus vidas para la edificación de la iglesia. Tomemos el ejemplo de las tribus de Israel, y de nuestras posesiones, demos fielmente a Dios para el mantenimiento de la obra y ayudar así a quienes deben vivir de la obra (1 Corintios 9:13-14). Especialmente a los misioneros, quienes, por regulaciones legales, no pueden recibir ingresos en el lugar donde están sirviendo a Dios. ¡Ayudemos desde “nuestra heredad”!

 

«Señor, gracias por el lugar donde vivo y el trabajo que tengo, y gracias por quienes te sirven en la obra como pastores y misioneros, ayúdame a honrarlos con lo que tu provees para mí y los míos»

 

1 Corintios 9:13-14

“¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”

“Después lo haré” | Un rayo de SABIDURÍA

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Proverbios 26:13-16

“Dice el perezoso: El león está en el camino; El león está en las calles.
Como la puerta gira sobre sus quicios, Así el perezoso se vuelve en su cama.
Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca.
En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar.”

 

“Después lo haré” es el título que estaba en la portada de un folleto y que era usado como introducción para la historia de Juan, el niño que aprendió a dejar las cosas para después. En casa: “¡Juan! ¡Guarda tus juguetes!”“¡Lo haré después!” Decía Juan. En la escuela: “¡Este deber es para el viernes!”“¡Tengo mucho tiempo! ¡Lo haré después!” Pensaba Juan.

La persona perezosa es aquella que encuentra en su razonamiento una buena idea para dejar de hacer las cosas y/o posponerlo para después (Proverbios 26:13). Pero otra de las razones por las que el perezoso frecuentemente cae en la vagancia es que generalmente piensa mucho antes de cumplir con sus tareas, y permite que ese razonamiento lo lleve a caer en la pereza.

Dios compara al perezoso y su cama con la puerta y sus quicios (bisagras), ya que ellas son inseparables (Proverbios 26:14). La persona perezosa pasa mucho tiempo en su cama, utiliza mucho de su tiempo útil para desperdiciarlo durmiendo. Descansa frecuentemente en sillas y busca excusas para hallar espacios para descansar. ¡La cama y el perezoso son inseparables!

Aunque nos parezca divertido, muchas personas utilizan ciertas frases para defender la vagancia. Muchos portan camisetas o publican mensajes con contenido que alienta esta caracteriza pecaminosa y perjudicial:

  • “Yo no soy perezoso, solamente disfruto haciendo nada”.
  • “Yo no soy vago, yo estoy en estado de guardar energía”.
  • “Si no lo puedo alcanzar, no lo voy a necesitar”

Una persona vaga muy difícilmente escuchará un consejo para aprovecharlo, pero la Biblia si advierte que el perezoso vivirá en desventura y fracaso (Proverbios 6:10, 11; 26:15), vivirá en pobreza (Proverbios 6:11; 10:4), será causa de vergüenza a quienes lo conocen (Proverbios 10:5), se convierte necio y no es sabio (Proverbios 6:6), pierde sus bendiciones (Jueces 18:9), son dormilones (Proverbios 6:9), son de calamidad laboral para otros (Proverbios 10:26), tiene anhelos nunca alcanzados (Proverbios 13:4), sus posesiones están descuidadas (Proverbios 24:30, 31), no escucha consejo (Proverbios 26:16), no crecen espiritualmente (Hebreos 6:12), y no son aptos para servir en el reino de Dios (Romanos 12:11).

No permitamos que la pereza nos controle, si usted lo piensa dos veces, talvez no lo hará. Dedique tiempo a lo que tiene que hacer con diligencia y no nos dejemos controlar de un pecado que solamente nos trae ruina y desventura.

 

«Señor, ayúdame a ser una persona diligente en todo lo que tenga por delante»

 

Proverbios 13:4

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.”

 

 

 

 

Adopción | MATRIMONIO y HOGAR

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Éxodo 2:10 NVI

Ya crecido el niño, se lo llevó a la hija del faraón, y ella lo adoptó como hijo suyo; además, le puso por nombre Moisés, pues dijo: «¡Yo lo saqué del río!»”

 

Recientemente una familia presentó en las redes sociales a un precioso bebé, mismo que fue adoptado mediante un proceso legal en la corte. Los padres emocionados publicaron sus fotos para manifestar su gran emoción por la llegada oficial a la familia de un niño que por varios meses pasó bajo sus cuidados. Esta familia había cuidado de él desde los primeros momentos a causa de que sus progenitores no pudieron cuidarlo.

De acuerdo a la UNICEF existen 140 millones de niños que son huérfanos (1 de cada 14 niños en el mundo). Los datos varían cuando, siendo huérfanos, están bajo el cuidado de uno solo de sus padres o bajo el cuidado de un pariente (abuelo, tío, primo, etc.). Cerca de 18 millones de niños han perdido a ambos padres.

Para la vida de todos estos niños el desarrollo de su niñez y su juventud enfrenta serios desafíos. Muchos de los niños son llevados a orfelinatos y llegan a crecer en un sentimiento de abandono, en donde la única familia que conocen son los otros niños que están con ellos en el mismo centro, a más de las personas que le brindan cuidado. No todos los niños llegan a ser adoptados, y algunos llegan a ser jóvenes y obtener la mayoría de edad en estos centros de cuidado.

Pero otros niños en cambio son vendidos y explotados en el tráfico ilegal e inhumano de menores de edad. La gran mayoría de ellos llegan a ser esclavos en tareas laborales sumamente lamentables, mientras que muchas de las niñas son explotadas sexualmente. El cuadro es desalentador para muchos que no viven dentro de una familia estable que los ame, proteja, eduque y alimente.

Una valiosa y loable idea es la adopción. Muchas parejas, por diferentes factores, no podrán tener hijos por sí mismos, y es una gran opción que piensen en la adopción. No solamente llenaran ese vacío que la falta de un hijo deja en el hogar, sino que brindaran una gran oportunidad a aquellos, que, por razones ajenos a ellos mismos, no tienen la posibilidad de crecer en un seno familiar lleno de amor y protección.

Tampoco es necesario ser una pareja sin hijos para pensar en una adopción. Otra pareja recientemente adoptó a dos preciosos hermanos gemelos que pasaron bajo su cuidado a causa de que sus padres ya no pudieron cuidar de ellos. Para quienes tengan posibilidades, y desean ayudar a estos preciosos niños, el poder adoptar a un hijo es una valiosa idea que beneficiará a quienes, por cuestiones de la vida, necesitarán de una familia. Si se tiene las posibilidades, piense en la preciosa oportunidad de adoptar a un niño, seguro que no se arrepentirá.

Para quienes hemos sido salvados de la condenación del pecado y librados de su esclavitud, Dios nos ha adoptado como sus hijos, TODOS llegamos a ser hijos adoptivos de Dios por medio de la fe en Jesús. (Juan 1:12)

 

Gálatas 4:3-7

Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.”

“Todo el consejo de Dios” | VIDA CRISTIANA

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Juan 7:19-24

¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte? Jesús respondió y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis. Por cierto, Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres; y en el día de reposo circuncidáis al hombre. Si recibe el hombre la circuncisión en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de reposo sané completamente a un hombre? No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.”

 

Jesucristo estaba siendo perseguido por haber sanado a un paralítico en un día de reposo (Juan 5:1-16). El día de reposo era una de los mandamientos presentes en la Ley de Moisés (Éxodo 20:8-11), y el propósito de tal mandamiento era el que el hombre pueda destinar un día para dedicarlo a Dios y que deje de hacer cualquier cosa que no tenga conexión religiosa (Levítico 23:3; 26:2). Los judíos en el tiempo de Jesucristo habían hecho de este mandamiento uno tal que en ese día no hacían nada, literalmente hablando. Para ellos el que Jesucristo hubiera sanado al paralítico era completamente fuera de lo debido.

Pero Jesús les enseña que para evitar hacer un juicio inapropiado de su trabajo deberían entender un poco más toda la enseñanza que ellos habían recibido en la Torá (Juan 7:22-24), los cinco primeros libros de la Biblia dados por Moisés. Jesús introduce una enseñanza valiosa al explicarles que antes de que venga Moisés y las leyes dadas a través de él, Dios había establecido la circuncisión al octavo día de nacido y le había dado este mandamiento a Abraham como pacto (Génesis 17:9-14). La circuncisión era un rito necesario para el judío, y se lo tenía que hacer al octavo día exactamente, y si este día era en sábado, se lo debía hacerlo. Jesús estaba enseñándoles a los judíos que, para enseñar apropiadamente, se debe enseñar de toda la Biblia sin sacar el texto del contexto completo de la Palabra de Dios. El curar a un hombre de una enfermedad era igual a “limpiar” simbólicamente al varón de su impureza.

Actualmente hay mucha gente que enseña inapropiadamente la Palabra de Dios, muchos toman pasajes específicos de la Biblia y los enseñan como doctrina, pero descuidan lo que la Biblia tiene que decir en cuanto a ese tema en su contexto general. Temas como la seguridad de salvación, los dones, algunos ritos religiosos, algunos mandamientos o costumbres descritas en la Biblia (como el día de reposo), etc., son enseñados de tal manera que olvidan “todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27).

La Biblia en ninguna parte es incongruente, ni contradictoria, mucho menos difícil de entenderla. Recordemos que la Biblia como un todo tiene un sentido de unidad, pero al mismo tiempo no podemos olvidar que existieron varias dispensaciones, y en cada una de ellas Dios iba añadiendo o cambiando ciertas pautas, de acuerdo a la necesidad y al tiempo que se vivía. El día de reposo, por ejemplo, no nació como mandamiento desde los días de la creación, fue incorporado después con Moisés, y fue modificado del sábado al domingo para usarlo como día de reunión y adoración (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2), porque lo importante es guardar un día para el Señor, más que el mismo día en sí.

Cuando vayamos a enseñar la Biblia, enseñemos “todo el consejo de Dios”. La Palabra de Dios, toda Ella, es “inspirada por Dios, y útil para enseñar” (2 Timoteo 3:16), no solo una parte. Ella es “viva y eficaz” para ser usada con poder (Hebreos 4:12), pero utilicémosla apropiadamente. Estudie la Biblia, aprenda las enseñanzas fundamentales que se encuentran en Ella, no mal utilice un versículo para decir lo quiera decir, sino que diga lo que Ella tenga de decir. Hónrela y ámela, ya que es nuestra mejor arma (Efesios 6:17).

«Señor, gracias por Tu Palabra, ayúdame amarla, conocerla, honrarla y enseñarla como debe ser»

 

Hechos 20:27

“porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.”

“Mapa del cielo” | VIDA CRISTIANA

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Amós 5:8

Buscad al que hace las Pléyades y el Orión, y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; Jehová es su nombre.”

 

Un día, mientras estábamos compartiendo con un par de amigos, nos encontrábamos en un parque recreacional disfrutando de una bella velada, cuando de repente el anochecer llegó, y con ello llegó la iluminación celestial con sus estrellas, planetas y constelaciones. En un instante uno de mis amigos tomó su teléfono inteligente y comenzó apuntarlo en diferentes posiciones hacia tan iluminado firmamento. Curiosos nos acercamos y pudimos observar a nuestro compañero comenzar a nombrar a los planetas por sus nombres. Estaba utilizando “Sky Map” (Mapa del Cielo).

Esta aplicación está desarrollada para poder contemplar las estrellas y los planetas, a más de las constelaciones del firmamento. Utilizando la brújula, el nivelador, y el sistema posicional del teléfono esta aplicación, como otras más similares, permiten al usuario poder reconocer los nombres de cada una de las estrellas y planetas más visibles durante la noche. A medida que uno mueve el dispositivo se van identificando a cada estrella y da los nombres de las constelaciones de acuerdo a la noche. Es tan interesante, que inclusive uno puede mover el teléfono hacia abajo y puede apuntar hacia el otro polo del planeta y decirle donde en ese instante están los otros planetas. ¡Fantástico!

Hace más de 2.000 años, el profeta Amós, hablando al pueblo de Israel, llamaba al arrepentimiento de una nación que se había alejado de Dios en pos de los múltiples pecados. Exhorta al pueblo a buscar, no a las Pléyades ni el Orión, sino al Hacedor de ellas, al Dios que las creó (Amós 5:8).

En el universo existen millones de estrellas, una cantidad gigante de planetas, constelaciones, nebulosas, hoyos negros, etc. Hay tantos cuerpos celestiales tan difíciles de llegar a conocerlos todos, y mucho más poderlos nombrar. Actualmente los investigadores les han dado nombre a algunos de estos cuerpos celestes con codificaciones de números y letras por lo complicado (V391 Peg b, GJ 3021 b, o WASP-15 b por ejemplo).

Si fantástico es poder utilizar una aplicación que nos puede ayudar a identificar a los diferentes cuerpos celestiales más comunes y visibles en nuestro firmamento, “increíblemente fantástico” debería ser nuestra expresión al decir que Dios conoce a cada uno de estos cuerpos, porque Él los creo y los llama a cada uno por nombres, tales que nosotros ni siquiera lo sabemos (Salmos 147:4). Él sabe dónde está cada uno sin necesidad de tener una aplicación, y aún más, sustenta a cada uno de ellos (Colosenses 1:16, 17).

Creo que el llamado del profeta fue válido en su día y sigue siendo válido hoy. Busquemos al Creador nuestro y de todo lo que está a nuestro alrededor. Dios, en su misericordia infinita y en su sabiduría inalcanzable le conoce muy bien a mí y a usted, conoce nuestras debilidades, conoce nuestras preocupaciones, conoce nuestras necesidades. Dios desea siempre ayudarnos y sustentarnos. Es hora de buscar a nuestro gran Dios Creador y desarrollar esa relación con Quien nos creó, y que desea y puede cuidar de nosotros. Para iniciar esa relación increíblemente fantástica con el Creador debemos comenzar con creer en su Hijo Cristo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, dijo Él (Juan 14:6). Busquemos a Dios hoy y cada día de nuestra vida.

«Dios, gracias por crearme y amarme, gracias porque me conoces muy bien junto con todas mis necesidades y me sustentas»

 

Salmos 147:4

“El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.”

“Falso beso” | Un rayo de SABIDURÍA

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Proverbios 26:23-28

“Como escoria de plata echada sobre el tiesto Son los labios lisonjeros y el corazón malo.
El que odia disimula con sus labios; Mas en su interior maquina engaño.
Cuando hablare amigablemente, no le creas; Porque siete abominaciones hay en su corazón.
Aunque su odio se cubra con disimulo, Su maldad será descubierta en la congregación.
El que cava foso caerá en él; Y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar.”

 

“Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. […] Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.” (Mateo 26:14-16, 47-50)

La hipocresía es una de las manifestaciones más perversas del hombre, es el uso maligno de caretas para ocultar la verdadera identidad. Jesucristo compartió con Judas por un poco más de tres años; cuidó de él, le enseño, le amó; pero lo único que recibió al final es un beso hipócrita de su parte diciendo: “¡Saludos, Maestro!”,  pero Jesús conocía bien la sinceridad del beso de su amigo.

La Hipocresía oculta el engaño (v. 24), sus palabras vienen de un corazón abominable (v. 25), y lastima mucho a quienes confían vanamente en aquellos que lo hacen (v. 26). Hay que tener mucho cuidado con quienes compartimos, no todos quienes están a nuestro alrededor pueden ser dignos de confianza.

Pero nosotros también podemos tener esta actitud perversa en contra de personas que están a nuestro lado. La hipocresía puede ser generada por envidia, rencor, egoísmo, o falta de amor. La hipocresía oculta nuestro verdadero yo y presenta un falso ser a los demás.

No permitamos que nuestras aparentes manifestaciones “maquilladas de aprecio” estén ocultando nuestro maligno corazón. Si usted tiene un problema con otra persona, lo mejor que puede hacer es resolver ese problema. Usted podrá temporalmente esconder su odio a la otra persona, pero tarde o temprano el verdadero corazón manchado de maldad saldrá a la luz. Si no puede manejar aún su enojo y rencor, es mejor que sea sincero y prudente en su comportamiento, antes que pecar doblemente con una hipocresía que intenta disfrazar nuestro mal corazón. Cada vez que actuemos con hipocresía estamos actuando como Judas.

Trabajemos en pos del amor, la sinceridad, el perdón, la humildad y la paz con los demás.

 

Efesios 4:25

“Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo…”