Recuento para celebrar

Cada año podrá traer tristezas o pérdidas para muchos, pero seguro siempre habrá más razones para ver las bendiciones de Dios en nosotros. ¿Cuál es su recuento espiritual de este año? Ya Pablo nos mencionó algunas, comencemos a dar gracias a Dios mediante ellas.

Jesús nos redimiría de nuestros pecados

Mirar hacia el pesebre en Belén es mirar el plan de redención de Dios, encarnado en Jesús, y cumplido posteriormente por Su muerte en la cruz. El Hijo de Dios emprendió Su viaje de dolor, su motivación era más fuerte que el tormento que sufriría, esa motivación era Su inmenso amor por el pecador. Por ello el salmista lleno de confianza alentaba a Israel a esperar en Jehová, porque en Él “hay misericordia” y “abundante redención”, el Mesías venía a redimir a Israel “de todos sus pecados” (Sal 130:7, 8).

Agradeciendo la liberación

debemos VIVIR eternamente agradecidos con Quien, en Su grande amor, nos libró de las “ataduras” del pecado y la condenación.

“Ni le dieron gracias…”

No permitamos que la ingratitud invada nuestro ser llevándonos a pecar contra Dios y a desconocer sus favores que son infinitos. Reconozcamos a Dios cada día, démosle gracias por cada favor que recibimos, y aún por las cosas que no nos ha dado, pues Él sabe bien qué hace y porqué lo hace.

¿Es la ciencia contraria a la Biblia?

Tanto para la evolución, como para la creación, se requiere de la FE para aceptar una de estas ideas. A diferencia de la evolución, la teoría de la creación tiene mucho más apoyo racional y científico para aceptar su veracidad. Pero por supuesto, el creacionismo tiene la Autoridad de la Biblia, que es corroborada por la ciencia en todos los demás aspectos, para demostrar esta veracidad.

Y fue el principio…

Dios va más allá del tiempo; es más grande que cualquier espacio imaginado; al ser Espíritu no está limitado por la materia; y la energía es un reflejo de Su poder. El día que Dios creó los cielos y la tierra, lo que hizo fue dar a conocer en sí Quien es Él y Su soberanía para dar origen y controlarlo todo.

En busca de sanidad (VIDA DE ORACIÓN XIV)

No debemos dudar del poder de Dios y del poder de la oración cuando alguien no sea sanado, a pesar de la incansable rogativa. Lo que debemos hacer es confiar en Su sabiduría y bondad.

El Obstáculo del Pecado (VIDA DE ORACIÓN XI)

Entre las muchas consecuencias que atrae consigo el pecado, se encuentra la falta de atención de Dios a nuestras oraciones (Is 59:2-8).