Ahora tenemos acceso (VIDA DE ORACIÓN X)

Ya no necesitamos ir a un lugar especial para orar, puesto que el mismo instante de la muerte de Jesús, “el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mr 15:37, 38), abriendo la oportunidad al creyente en Cristo a entrar a la misma presencia de Dios a orar “en plena certidumbre de fe” (He 10:19-23).

Buscando Su dirección (VIDA DE ORACIÓN IX)

Es importante recordar que nuestras mejores decisiones siempre se darán cuando con corazón sincero busquemos la guía de Dios. Nuestro Padre amoroso siempre estará dispuesto a ayudarnos para que podamos conocer Su voluntad, no importa cuán sencilla pueda ser nuestra inquietud.

Crecimiento en la dependencia (VIDA DE ORACIÓN VI)

Cuando miremos la demora a una respuesta a nuestras oraciones, recordemos que Dios puede estar ayudándonos a crecer en nuestra vida de oración y en nuestra fe hacia Él.

Agradecimiento es adoración (VIDA DE ORACIÓN III)

Usted siempre encontrará muchas razones por las cuales orar agradecido… Al dar gracias, estamos expresando nuestra adoración hacia Quién es Dios, Su ser y Sus atributos.

¿Por qué no le damos la bienvenida?

Debemos mirar las pruebas de una manera distinta para que ellas no nos sean negativamente adversas. ¡Aprendamos a dar la bienvenida con alegría a cada prueba que llegue a nuestras vidas!

¿Hasta cuándo vamos a seguir así?

No permitamos que nuestra rebeldía nos aleje del sometimiento a la voluntad de Dios, y oremos para que el Señor nos dé entendimiento de Su Palabra. Muchos podemos estar como Pablo, dando “coces contra el aguijón”, cuando no hacemos la voluntad del Señor y en nuestra necedad nos damos contra las consecuencias de nuestras malas decisiones.

Siempre tiene propósito

Cuando Dios ha enviado Su Palabra siempre lo ha hecho con un propósito. No importa lo que el hombre piense o desee, el Señor usará Su Palabra para Sus planes eternos, y que muchas veces no tienen nada que ver con lo que el hombre espera, pero necesita.

“Cautivo” de Su Palabra

La Palabra de Dios transforma el pensamiento y el comportamiento del ser humano. Si nuestra conciencia estuviera cautiva por la Palabra de Dios, otro sería nuestro caminar.