Ellos querrán conocerlo | VIDA CRISTIANA

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Ellos querrán conocerlo.

 

Daniel 6:16

“Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.”

 

Los enemigos de Daniel se habían confabulado para quitar a Daniel de la lista de los privilegiados del rey Darío. Estos celosos líderes estaban molestos del conocimiento de Daniel y de su gran influencia sobre el rey. Para el rey, Daniel era el mejor consejero que podía tener (Daniel 6:2-4).

Los enemigos del piadoso Daniel se reunieron para encontrar una manera de acusarlo ante el rey y así eliminarlo. Con un edicto que iría en contra de la voluntad de Dios y en favor de los malvados consejeros, consiguen persuadir al rey a que firme un decreto y así exponerlo a Daniel de disidente y tener por fin una causa para matarlo (Daniel 6:5-9). Daniel, como era obvio, no se dejaría impresionar por tal edicto, y con fe y amor en Dios, continuó adorándolo (Daniel 6:10), lo que lo condenó a pagar por su desobediencia (Daniel 6:11-15).

Ninguno de estos enemigos de nuestro héroe conocía a Dios personalmente, solo sabían de Daniel y su fe en el Dios de Israel. Para el rey Darío, aunque conocedor del Dios de Daniel, su conocimiento le era ajeno, y no tenían una experiencia propia que lo convencía de la existencia del Único y Gran Dios: EL DIOS TUYO, A QUIEN TÚ continuamente sirves, él te libre” (Daniel 6:16). – «mayúsculas añadidas»

Hoy en día también hay muchas personas que talvez hayan escuchado de Dios, ni de Jesús y Su obra en la Cruz, todos pueden tener cierto conocimiento de esto, pero este CONOCIMIENTO no ha sido transformado aún en su propio CONVENCIMIENTO.

Alrededor de nuestras vidas hay personas que habrán escuchado muchas historias del Dios Verdadero, muchos tendrán cierto conocimiento de Dios, pero aún no han llegado a transformar ese CONOCIMIENTO en CONVENCIMIENTO que los cambie a ellos también, están mirando nuestra vida y nuestra fe. Muchos también nos probaran para ver si nos alejamos de Dios o si confiamos en Él. Unos lo harán para querernos destruir, querrán ver qué tan poderoso es Aquel en quien confiamos.

Al día siguiente de nuestra historia, cuando muchos daban por muerto a Daniel, el rey se acercó al foso, y con angustia y gran voz dijo: “Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?” (Daniel 6:20). Para el rey había cierta esperanza de conocer a Dios; pero sin saber los enemigos, para ellos les llegaría la hora de su desolación, pues esto ocasionó su condenación (Daniel 6:24).

De una u otra manera la gente está mirando nuestras vidas y la manera como vivimos nuestra fe. Ojalá ellos puedan decir al igual que Darío que el “Dios de Daniel… es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su domino perdurará hasta el fin” (Daniel 6:26).

 

«Señor, que Tus enemigos no tengan excusa por mi vida para hablar mal de Ti, y quienes realmente quieran conocerte, puedan a través de mi testimonio llegar a creer en Ti»

 

Daniel 6:27

El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.”

“Pasa este Jordán” | VIDA CRISTIANA

 

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“Pasa este Jordán”.

 

Josué 1:1-3

“Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.”

 

Un día, estando de viaje de estudios con mis compañeros de universidad, fuimos hacia el área amazónica de mi país. El propósito era visitar granjas de producción ganadera para aprender de los diferentes sistemas de pastoreo, estudiaba la carrera de veterinaria. Mientras estábamos en el viaje, nos detuvimos en uno de los ríos más grandes de la zona, el Río Pastaza, para bañarnos en él.

Con nosotros iba un amigo nativo de la zona, quien nos desafió a cruzar el río nadando. Por supuesto que algunos no nos dejamos impresionar ante tal desafío y decidimos aceptarlo, sin saber realmente lo que esto podría acarrear. La distancia no era muy larga para nadar, el problema era lo corrientoso que es el río, acompañado de un agua que, sin ser muy fría, produjo el enfriamiento del cuerpo repentino. La velocidad del río me inquietó tanto que me agité por la adrenalina, y el frío del agua incrementaron mi ritmo cardiaco, a punto que comencé a desesperarme tanto que casi me paralicé nadando. De repente, el frío hizo que mis músculos de acalambraran impidiéndome nadar. Todo esto produjo un momento de desesperación que casi termina en tragedia. No sabía a lo que me exponía.

Josué estaba por cruzar el Río Jordán. Para este experimentado general de guerra, la oportunidad de cruzar el río representaría un gran desafío. Era su primera incursión como líder de Israel. Para el tiempo en el que se encontraba frente a las aguas de este caudaloso río, las frecuentes inundaciones a causa de su gran tamaño eran constantes (Josué 3:15). Se encontraría con el reto de movilizar a todo el ejército de Israel a través del caudaloso río. Para Israel esta experiencia no era tan nueva, puesto que cuarenta años atrás había cruzado el Mar Rojo (Éxodo 14:13-22), excepto que esta vez tenían que poner sus pies en el río primero con el Arca del Pacto a cuestas y confiar que mientras marchaban en él, las aguas se abrirían, a diferencia de la primera vez que las aguas se partieron en dos antes que ellos comenzaran a cruzar (Josué 3:11-13). ¡Era una prueba de fe!

Para Josué era una prueba de obediencia y confianza. El pueblo iba a confiar en su líder siempre y cuando actuara con valor y empeño y que Dios estuviera con él (Josué 1:17, 18). Dios tenía que ayudar al líder en esta tarea, pero el líder tendría que confiar en su Señor.

Muchas veces nosotros debemos aprender a confiar en el Señor y caminar en confianza sobre nuestro “Jordán” para conseguir las bendiciones que Dios nos promete si actuamos con fe. Para muchos de nosotros nos es más fácil cruzar nuestro “Mar Rojo” antes que el “Jordán”, porque esperamos ver las señales ante nuestra presencia para comenzar en obediencia. La Biblia nos recuerda que nosotros debemos caminar por fe y “no por vista” (2 Corintios 5:7), y que sin esa fe “es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6).

Nuestro éxito en nuestro caminar con el Señor radica en nuestra relación con Él. Para saber lo que Dios quiere que haga necesito tener una comunión diaria de amor con Él, al leer Su Palabra escucho lo que me pide que haga, y cuando Él me muestra que debo dar un paso antes de ver las cosas darse, es porque Él quiere que camine confiando en Su Palabra y no en los hechos presentes. Pero si mi relación con el Señor no se da, no podré escuchar lo que Él me pide. Dios le dijo a Josué: “levántate y pasa este Jordán”, y fue la confianza de Josué en su Señor que lo llevó a la obediencia y a su éxito como líder de Israel. ¿Está usted escuchando a través de la Biblia a Dios? Si no sabe lo que Dios le dice, no sabrá lo que Él espera de usted. Nuestra fe es fundamental, pero debe basarse en la guía directa de nuestro Dios.

 

«Señor, ayúdame a caminar por fe cuando escuche Tu Palabra»

 

Salmos 119:35

“Guíame por la senda de tus mandamientos,
Porque en ella
(La Biblia) tengo mi voluntad.” (Paréntesis añadido)

 

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Meteorología | Un rayo de SABIDURÍA

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Meteorología.

 

Proverbios 27:1

“No te jactes del día de mañana;
Porque no sabes qué dará de sí el día.”

 

La Meteorología o la predicción del tiempo es la aplicación de la ciencia y la tecnología que se utiliza para predecir el estado de la atmósfera en un futuro cercano en una localidad o región específica. Para poder dar un pronóstico del tiempo se utilizan información de la atmósfera, particularmente la temperatura, presión atmosférica, vientos, humedad y precipitaciones; mismos datos que bajo estudio y comparaciones similares dadas en el pasado ayudan a considerar las posibles opciones a presentarse en un corto período de tiempo en el futuro.

A pesar de todos los cálculos que se hagan, la seguridad de que un pronóstico sea plenamente confiable varia, aún de un día para el otro, y a veces en un período de horas. Un cambio del viento o una variación en la presión atmosférica pueden hacer que esas predicciones no se lleguen a dar, dando como resultado que la predicción falle, y por tanto lo esperado no darse y recibiendo algo no imaginado o calculado.

Si la predicción del clima es algo que nos frustra en muchos casos, y sabemos que no siempre se presentarán las “esperadas” condiciones del clima, ¿Por qué a veces podemos asegurar que lo planeado para nuestras vidas se vayan a dar como esperamos y bajo nuestros limitados cálculos? (Santiago 4:13).

La probabilidad es una medida estadística de certidumbre asociada a un suceso o evento futuro y suele expresarse entre 0 y 100%. Como una persona que le gusta planear y planificar, muchas veces me encuentro que lo que he deseado o he planificado no siempre se da como lo esperaba. Cuando jugamos con una serie de factores que afectan la vida misma como la muerte, la enfermedad, una catástrofe natural, guerras, accidentes, decisiones de terceros, gobiernos, sentimientos, y un número incontable de factores externos e internos, y que no están bajo nuestro control; nos encontramos expuestos a un número reducido en las posibilidades de conseguir o lograr lo planificado. En estadística diríamos que las probabilidades de conseguir algo esperado, a causa de estas variaciones, es mínima o poco probable.

Salmos nos dice que nosotros nos jactamos del día del mañana como cosa cierta. Cierto es que muchos de nosotros damos por hecho un evento esperado como si ya estuviéramos en el día de mañana viendo los resultados. Las Escrituras nos dice que nuestra vida es como “neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece”, además continúa diciendo que “si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (Santiago 4:14, 15).

¿Quiere estar seguro de qué le depara el mañana? La Biblia dice que si dependemos de todo “corazón” del Señor y no nos apoyamos en nuestra “propia prudencia”, si lo reconocemos en “todos” nuestros “caminos”, entonces el Señor “enderezará” nuestras decisiones y nos guiará a lo mejor para nuestra vida (Proverbios 3:5-6). El no depender de Dios en nuestra vida es una soberbia que nos lleva a nuestra propia destrucción (Proverbios 3:7; 14:12; Santiago 4:16). No nos dejemos llevar de nuestras propias predicciones y busquemos de Dios su guía en Su Palabra, Él siempre está dispuesto a ayudar. Su guía nunca falla, es 100% segura.

 

«Señor, ayúdame y guíame en cada momento y en cada decisión de mi vida»

 

Josué 1:7

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”

Celebremos el cumplimiento | VIDA CRISTIANA

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Celebremos el cumplimiento.

 

Gálatas 4:4

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.”

 

¿A cuántos de nosotros nos gusta que se cumplan las promesas que se nos han hecho? En estos días vemos que menos personas son dignas de confianza, su ‘palabra’ o ‘promesas’ ya no son, en muchos casos, dignas de fiar. Gloria sea a Dios que Él no es así (Números 23:19-20). Nuestro Divino Padre es digno de toda nuestra confianza, Su Palabra es eterna, y sus pactos perpetuos (Génesis 17:7; 1 Crónicas 16:15).

En la Biblia encontramos cientos de promesas que son profecías referentes a la vida eterna, al castigo en el infierno, la restauración de Israel, eventos futuros, juicios contra pueblos y personas, etc.; Unas están en el AT y otras en el NT. Muchas de estas profecías no se han cumplido aún, mientras que otras ya se han cumplido con una increíble exactitud.

Pero entre las profecías más grandiosas que podemos hallar en la Biblia, se encuentran aquellas referentes a Jesucristo. Existen 70 profecías aproximadamente ya cumplidas de Jesucristo, y muchas más hay que están por cumplirse que hablan de Su Segunda Venida, Su Reino Milenial y Su ministerio por venir.

Solamente del nacimiento de Jesús existen varias: Nacido de mujer (Génesis 3:15); descendiente de Abraham (Génesis 18:18); descendiente de Isaac (Génesis 17:19); descendiente de Jacob (Números 24:17); descendiente de la Tribu de Judá (Génesis 49:10); nacería con un propósito (Isaías 9:6); sería el Hijo dado de Dios (Isaías 9:6); descendiente de David (Isaías 9:7); nacería en Belén (Miqueas 5:2); fue profetizado por Daniel la época del nacimiento (Daniel 9:25); nacería de una virgen (Isaías 7:14); niños mártires por su causa acompañarían su llegada (Jeremías 31:15); sería llamado Emanuel (Isaías 7:14).

«En el tiempo de Dios, cuando las condiciones exactas a escala religiosa, cultural y política requirieron el cumplimiento de ese aspecto de su plan perfecto, Jesús vino al mundo… Dios envió a su Hijo en el momento preciso para que librara a todos los que creen…” (John MacArthur). Jesucristo nacería cumpliendo las promesas dadas acerca de Él: nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4).

La fecha en la que muchos países celebra el nacimiento de Jesús es el 25 de diciembre, otros el 7 de enero; pero cierto es que no se sabe la fecha exacta del nacimiento de Jesucristo. Pudo haber sido entre marzo, abril o mayo según algunos estudiosos. Aunque la fecha de celebración no sea apropiada, si es pertinente celebrar el cumplimiento de las promesas dadas por Dios en cuanto al nacimiento del Salvador. No deberíamos celebrar Su nacimiento sólo en navidad, sino cada día del mismo. Hagamos un alto a nuestras ocupadas vidas para CELEBRAR EL CUMPLIMIENTO DE LAS PROMESAS DE DIOS.

 

Al celebrar Belén, celebramos Jerusalén.
Al celebrar al Establo, celebramos al Gólgota.
Al celebrar el Pesebre, celebramos la Cruz.
Al celebrar lo necesario de Su nacimiento, celebramos el propósito de Su muerte.
Al celebrar la milagrosa concepción, celebramos la gloriosa resurrección.
Al celebrar Su humilde venida, celebramos Su majestuoso retorno.
Al celebrar Su humanidad, celebramos también Su divinidad.
Es decir…
Al celebrar del Salvador Su Nacimiento, celebramos las promesas de Dios sus Cumplimientos.

 

«Dios Eterno, gracias por Tus eternas promesas y la fidelidad de Tu Palabra. Gracias sobre todo porque cumpliste Tus promesas en cuanto al nacimiento de Jesús; ahora podemos esperar confiados en que todas las demás promesas acercas de Él y las que son dadas a nosotros se cumplirán»

 

Salmos 111:5, 6 y 9

“… Para siempre se acordará de su pacto.
El poder de sus obras manifestó a su pueblo,
Dándole la heredad de las naciones.
Redención ha enviado a su pueblo;
Para siempre ha ordenado su pacto;
Santo y temible es su nombre.”

Atentos a Dios | Una mirada a las MISIONES

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Atentos a Dios.

 

Hechos 12:24 – 13:4

Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba. Y Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén […]. Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén […], y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron…”

 

Dios estaba bendiciendo la iglesia de Jerusalén y sus alrededores. La expansión del evangelio se estaba dando en gran forma, ya no solamente en Judea, sino que ahora estaba por Samaria, Cesarea, Antioquía, Chipre, Fenicia y sus alrededores (Hechos 8:1-5; 10:24-48; 11:19-21). Era tiempo de mirar más allá de estas fronteras, era tiempo de ir “hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

Pablo y Bernabé habían vuelto de Jerusalén, habían llevado la ofrenda para ayudar a los hermanos (Hechos 11:27-30). Ellos, trabajando en la iglesia de Antioquia y realizando una obra evangelística excepcional junto a un discipulado increíble (Hechos 11:19-26) son llamados por Dios para una nueva tarea. Por medio del Espíritu Santo dice a la iglesia: “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.” (Hechos 13:2). Y todos sabemos bien la historia que continuó después de tan importante momento, el evangelio fue llevado por todo el mundo conocido en aquél tiempo (Hechos 17:6; 24:5).

Dios sigue obrando y sigue llamando a personas a servirle. Dios ha levantado iglesias por muchos lugares estratégicos, no solamente para alcanzar a las personas de esos alrededores, sino para utilizar dicha iglesia como instrumento de la obra misionera. La tarea sigue pendiente, y la obra del Espíritu Santo de capacitar iglesias, preparar personas, llamarlas y enviarlas sigue vigente y con fuerza. Pero no todas las iglesias están atentas a la obra misionera, no todas las iglesias miran esa necesidad tal y cual es: ¡Un llamado URGENTE A PARTICIPAR!

El Señor tuvo que permitir una persecución en Jerusalén para poder avanzar con el evangelismo en los alrededores de Judea (Hechos 11:19). La iglesia en Antioquia estuvo más sensible a la necesidad y al llamado de Dios.

En nuestras iglesias deberíamos poner mayor atención tanto a la evangelización local como mundial. No podemos quedarnos estancados en un solo lugar, debemos levantar los ojos a todo el mundo.

Pero Dios no solamente va obrar en la iglesia, sino que también va a obrar en cada individuo personalmente para capacitarlo y guiarlo. Pablo, en un momento de su ministerio quería llevar el evangelio, y sin saber a dónde ir, pues veía cierto impedimento por parte del Espíritu Santo, esperó específicamente la guía de Dios para cumplir con esta tarea, y saliendo de Asia tuvo que ir a Europa (Hechos 16:6-10). Y al igual que en el caso de Hechos 11 y 13, Dios había estaba obrando en Asia (Hechos 16:1-5), pero era tiempo de continuar la obra; no era tiempo de detenerse y establecerse, era momento de continuar y expandirse.

¿Está su iglesia atenta a la actividad de Dios? ¿Estamos viendo al mundo como nuestro campo evangelístico global, o solamente los contornos de nuestra ciudad? ¿Está la iglesia viendo levantarse a los futuros misioneros, preparándolos para enviarlos con apoyo? ¿Está usted viendo la obra de Dios en su propia vida y lo que Él talvez quiera hacer con usted? ¿Está usted participando con oración, ofrenda y apoyo moral la evangelización del mundo? ¡ES TIEMPO DE MIRAR LA ACTIVIDAD DE DIOS Y UNIRNOS A ÉL! ¡No dejemos que el tiempo pase! ¡La tarea es ahora! ¡La oportunidad es ya! ¡La necesidad urgente!

 

«Dios, que mi iglesia, pero sobre todo yo, podamos ser partícipes de la obra misionera en forma activa, yendo y enviando»

 

Hechos 16:10

“Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir […], dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.”

“Indulto” | VIDA CRISTIANA

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“Indulto”

 

Salmos 79:9

Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre;
Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.”

 

En los días de Acción de Gracias la tradición de millones de hogares americanos es el de comer durante la cena el casi infaltable pavo. Se estima que cerca del 88% de los hogares norteamericanos sirven en su cena pavo. Se calcula que 46 millones de pavos son consumidos durante la época de Acción de Gracias, más que en Navidad y la Pascua juntos (22 y 19 millones de pavos respectivamente).

Existe en Estados Unidos la tradición de otorgar un “perdón” o “indulto” a un pavo durante Acción de Gracias; el propósito es evitar que una de estas aves llegase a ser parte de la Cena de Thanksgiving en la Casa Presidencial. Desde 1947, y bajo el mandato de Harry Truman, se estableció esta tradición que se ofrecería el perdón de la vida a un pavo que generalmente es entregado como regalo por la Federación Nacional del Pavo.

La selección de dicho pavo tiene un curioso detalle. Los pavos son criados en la granja de quien es en ese año el presidente de la Federación. Son ubicados en un galpón especial que contiene condiciones de sonido alto, posan bajo cámaras fotográficas, son constantemente manipulados gentilmente y más; todo para ver cuál de ellos maneja de la mejor forma el estrés de ponerse frente al presidente y evitar que haga un “escándalo”. De 120 pavos criados de esta forma, 20 son seleccionados al final y un grupo de asesores de la Casa Blanca deciden cuál de ellos será el afortunado pavo que recibirá tan importante indulto. Al final, el perdonado pavo es enviado a diferentes lugares donde terminan sus vidas en forma libre.

Acción de Gracias es tiempo de dar gracias a Dios, pero no solamente por las bendiciones que nos ha dado cada año, sobre todo por el perdón de pecados que el ofrece a cada uno de aquellos que reciben con fe el indulto del castigo a causa del pecado. Dios, a diferencia de esta curiosa historia, no destina un solo hombre para ser librado cada año, al contrario, es ofrecido a todos. Pero si ofreció a Su propio y único Hijo, una vez y para siempre, para el perdón del hombre (Hebreos 9:12, 26; 10:10, 12).

Dios da a cada persona la oportunidad de llegar a Su presencia y pasar la eternidad junto a Él. Y aunque el perdón está ofrecido para cada uno de los hombres en la tierra, este perdón no llega a todos.

El Padre ya entregó a Su Hijo Jesucristo quien murió por nuestros pecados, Su sangre derramada y Su carne entregada en la Cruz fue el precio pagado por Dios para que nuestra culpa sea perdonada, y nuestra liberación del castigo sea otorgada. No necesitamos de un comité de selección para ser perdonados, pero si necesitamos que de nuestra propia voluntad solicitarlo; es por esto que no llega a todos, pues la salvación es recibida bajo petición personal e individual.

 

Los requisitos son sencillos, pero necesarios:

  1. Reconocer que somos pecadores y que nuestro castigo es el infierno por causa del pecado.
  2. Reconocer que Dios nos ama, y que en Su infinito amor entregó a su Hijo Jesús.
  3. Pedir perdón a Dios, pues nuestro pecado es nuestra grave ofensa a Dios, y la causa del sacrificio de Cristo.
  4. Aceptar por fe que Jesucristo murió por nosotros, y que no hay nada que nosotros podamos hacer para llegar al cielo, pues Cristo lo hizo todo al morir, Cristo ya pagó todo.
  5. Orar a Dios pidiendo perdón, agradeciendo por tan gran amor, y declarar con fe que Jesucristo murió y resucitó por usted personalmente, y que ahora quiere que Jesús lo salve de la condenación. Al final dar gracias a Dios por entregar a Jesús por nuestra salvación.

 

Ahora todo depende de usted. Dios le está otorgando el “indulto” real y eterno de la salvación. ¿Lo aceptará o rechazará? Dios quiere pasar la eternidad junto a usted, no hay nada más bello que aceptar tan increíble oportunidad. ¡Hoy es el día de su salvación!

 

«Dios, gracias por entregar a Tu Hijo Jesucristo, Quien murió por culpa de mis pecados. Gracias por ofrecerme el perdón, gracias por amarme tanto. Ahora sé que por mi Fe en Jesucristo y Su obra de salvación yo tengo vida eterna, me has otorgado el indulto, y ya no veré jamás la condenación del infierno. ¡Amén!»

 

Romanos 5:8

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Solo era «broma” | Un rayo de SABIDURÍA

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Solo era «broma»

 

Proverbios 26:18, 19, 21, 23-28

Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte,
Tal es el hombre que engaña a su amigo, y dice: Ciertamente lo hice por broma…
… El carbón para brasas, y la leña para el fuego; y el hombre rencilloso para encender contienda…
… Como escoria de plata echada sobre el tiesto son los labios lisonjeros y el corazón malo.
El que odia disimula con sus labios; mas en su interior maquina engaño.
Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón.
Aunque su odio se cubra con disimulo, su maldad será descubierta en la congregación.
El que cava foso caerá en él; y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, y la boca lisonjera hace resbalar.”

 

Viendo el pesar de un grupo de personas que estaban tristes porque un equipo “x” no había logrado el campeonato, un hombre comenzó a hacer comentarios de apariencia cómicas, pero que detrás de todo manifestaban una alegría perversa, tal equipo “x” era rival de uno de sus equipos preferidos.

Tras varios comentarios mencionaba que solamente eran broma, pero que en el interior no estaba realmente queriendo ofender. En el fondo ese hombre si estaba maliciosamente contento que tal equipo no haya logrado el campeonato en ese momento. Ese hombre era yo.

Proverbios nos dice que el hombre que engaña con sus aparentes bromas “echa llamas y saetas y muerte” (26:18, 19). Cuando hacemos un comentario aparentemente envuelto con el ‘papel de la broma’, lo que podemos estar haciendo es echando “el carbón para brasas, y la leña para el fuego” (26:21).

Cuando nuestro corazón perverso encuentra una oportunidad para burlarse de alguna desgracia, lo que simplemente demuestra es rencor, odio, perversión. Nuestra inconformidad ante la alegría de otros nos lleva a un egoísta sentido de aprovechamiento que nos hace vulnerables a dar rienda suelta a nuestro escondido sentimiento, y en tal ‘oportunidad’ dejamos que este sentimiento inflado con el odio desprenda el fuego del infierno con aparentes bromas, que quiere aprovechar la desventura de su prójimo para burlarse.

Nuestras palabras en ese momento se vuelven tan falsas como un objeto de barro recubierto de “escoria de plata” (26:23). El pasaje continúa diciendo que “el que odia disimula con sus labios; mas en su interior maquina engaño” y que en su corazón hay “siete abominaciones” (26:24, 25).

Lo que es más cierto es que las personas que lo escuchan saben que detrás de tal ‘espectáculo de escarnio’ existe una maldad que no se puede ocultar (26:26). Más aún, este acto llega a lastimar y atormentar a quien recibe tal ofensa, causando dolor y levantando más odio, causando rencilla y contienda (26:21, 28).

Santiago, en su carta nos dice que podemos poner freno a los caballos y timón a las naves y los controlamos, “pero ningún hombre puede domar la lengua” porque ella “es un fuego, un mundo de maldad”, y que a pesar de ser un miembro tan pequeño no puede ser controlado fácilmente y es capaz de encender un “gran bosque” (Santiago 3:3-8).

Necesitamos del Espíritu Santo y madurez para poder controlar nuestra lengua, ella puede causar tanto dolor y muerte porque está “inflamada por el infierno” y está “llena de veneno mortal” (Santiago 3:6, 9)

«Señor, nuestra lengua es tan peligrosamente perversa que puede envenenar el alma de quienes me escuchan, ayúdame a controlarla por amor a mi prójimo»

 

Santiago 3:2

“Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.”

¡Poderosísimo! | VIDA CRISTIANA

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¡Poderosísimo!

 

Sofonías 3:14-17

“Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal. En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos. Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.”

 

Existe una canción que me ha gustado mucho desde que la escuché: “Jehová está en medio de ti”. Esta canción utiliza uno de los versículos más bellos de la Biblia a mi parecer: Sofonías 3:17.

Sofonías era el tataranieto del rey Ezequiel (Sofonías 1:1), fue un profeta que vivió en el tiempo de Josías, rey de Judá, en los años 600 antes de Cristo. El pueblo se estaba debilitando espiritualmente, y aunque el mismo rey Josías trajo reformas que restaurarían la vida espiritual de Judá temporalmente (2 Reyes 22 y 23), el castigo que Dios impondría a Su pueblo estaba por venir, lo mismo que su futura restauración, a causa de la continua y futura rebelión de Su pueblo. El pueblo caería al final en la pobreza espiritual y el inminente alejamiento de Dios.

Este pasaje no solamente nos muestra la sabiduría de Dios y Su omnisciencia, sino que nos muestra Su poder, omnipresencia, eternidad, misericordia, justicia, gracia y bondad.

 

El libro de Sofonías nos habla de tres verdades:

 

  • Dios estaba por traer juicio a Jerusalén ya que no quisieron seguir a Dios, sus líderes seculares gobernaban injustamente, sus líderes religiosos vivían una piedad falsa y engañaban al pueblo hablando supuestamente en el nombre de Dios. Todos vivían desvergonzadamente (Sofonías 3:1-5).
  • Dios juzgaría a Su pueblo y traería a una nación pagana para castigarlos, para así traer la verdadera santificación de Israel y avivar al pueblo a una vida espiritual real. Los humillaría para restaurarlos (Sofonías 3:6-13).
  • Dios restauraría la vida espiritual del pueblo y esto traería gran alabanza de parte de Su nación. Ellos llegarían a experimentar una vida abundante y llena de gozo con la presencia misma de Dios entre ellos (Sofonías 3:14-17).

 

Al igual que Judá, ahora el hombre se ha alejado de Dios. Muchos viven una vida aparentemente religiosa, pero el Señor ve claramente la realidad de esa falsa adoración. Dios nos quiere traer ante Su presencia cada día, y talvez traiga una tempestad que azote su vida, pero lo hace para restaurar la relación entre usted y Él. Dios quiere traer verdadero gozo y sincera alabanza a su corazón.

Dios siempre estará dispuesto a buscar a los suyos para atraerlos a una relación personal de amor con cada uno, aunque esta manera de atraernos sea dolorosa, Dios lo hace con poder, pero con amor. El Señor quiere que nosotros cantemos al igual que Sofonías que Él está en medio de nuestras vidas para que Él se regocije con nosotros. ¿Está dispuesto a darle a Dios el primer lugar en Su vida? Dios quiere reinar, y lo quiere hacer con PODER. ¡Es tiempo de buscar a Dios!

 

«Señor, gracias por tu infinita fidelidad y bondad, siempre estás dispuesto a buscar a quienes nos extraviamos»

 

Isaías 57:18

He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados.”