El verdadero regalo

En Él se encarnó la esperanza, la gracia y el amor, conocimos por medio suyo a Dios, escuchamos las buenas noticias de Su misericordia, somos consolados y liberados de la esclavitud del pecado para vivir una vida abundante en el Espíritu, que le alabe y honre en todo tiempo, y hallamos su descanso, junto con la promesa de resurrección y de ser revestidos con un vestido incorruptible y glorioso.

Aunque angustiado, cantaré

En los momentos más duros de nuestro caminar cristiano es dónde hallamos los momentos más hermosos de nuestra sincera adoración.

¿Por qué no le damos la bienvenida?

Debemos mirar las pruebas de una manera distinta para que ellas no nos sean negativamente adversas. ¡Aprendamos a dar la bienvenida con alegría a cada prueba que llegue a nuestras vidas!

¿Problemas legales en la congregación?

Pablo estaba encarando un problema legal que se estaba dando entre dos hermanos de la iglesia. Había sido tal el problema que habían decidido buscar a la autoridad civil para que solucione el asunto entre ellos. El apóstol les recuerda que “la ropa sucia se lava en casa”. Buscar la ayuda de un líder o un creyente sabio es prudente para poder solucionar el problema.

Lo que debemos esperar (I)

Como creyentes, debemos mirar los acontecimientos y estar atentos. Esto no afectará a la Iglesia, al grupo de creyentes, pues antes de ello vendrá el arrebatamiento y la resurrección de los santos de la Iglesia (1 Ts. 4:13-18). Pero mientras vemos los problemas pasar, podemos estar seguros que algo está pronto a venir, y para ello debemos estar preparados, mientras predicamos de Cristo al mundo.

Vino trayendo Su paz

Solo nuestra fe en la obra y sacrificio de Jesús por nuestro pecado nos brinda esa paz. Judicialmente, al morir el Señor por nosotros, paga por nuestra maldad, y al aceptar ese hecho con fe, Dios nos justifica perdonándonos de nuestros pecados, nos declara justos, y eso trae la paz más grande que el hombre puede anhelar: La paz con Dios (Ro 5:1).

Dios es nuestro amparo y fortaleza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XIV)

Así como el pueblo de Jerusalén pudo estar tranquilo dentro de la ciudad ante el ataque asirio, nuestra vida debe estar tranquila recordando también que “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob” (v. 11).

Jehová es mi luz y mi salvación – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (VIII)

Cuando nos encontramos en medio de problemas o ante crueles enemigos tres elementos pueden ser nuestros aliados para enfrentar apropiadamente: Luz, salvación y fortaleza.